Interno sobreviviente no olvida los gritos de sus compañeros

Por Natalia Heusser

El incendio de la cárcel de San Miguel fue una situación límite que aún afecta a aquellos in­ternos que ha­bitaban en la torre 5 y lograron ser evacuados por personal de Gendarmería.

Alexis Carrasco Ahuma­da, es uno de ellos. Durante el siniestro, fue trasladado al gimnasio del lugar y luego derivado a la enfermería, don­de se evaluó su situación.

Con heridas leves, ayer pudo retomar su condena, pero según indicó a Publimetro su tía Verónica Ahumada, el jo­ven de 29 años no se puede recuperar de lo vivido. “No lo he podido ver, pero el do­mingo es día de visitas y quiero ir. Mi hermana estuvo con Alexis y me contaba que él sólo llora porque no puede olvidar los gritos de sus compañeros. Decía que vio cómo algunos murieron abrazados”. Según relató su so­brino, los gendarmes gritaban groserías y “les de­cían ‘muéranse perros’”.

Claudio Ibáñez, sicólogo y director del Instituto Chileno de Inteligencia Emocional, señaló que “en teoría, mientras más cercano sea al even­to, la sintomatología es más intensa, pero con el tiempo debería disminuir. Estudios dicen en dos meses se disminuye la sintomatología si no se hace un manejo del caso. Eso indudablemente se puede acelerar con el manejo de un profesional”.

El experto indica que fren­te a situaciones límite la ma­yoría de las personas se recupera y de “todas maneras ha­bría que hacer una evaluación si­cológica”.

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