El romance en tiempos de Twitter

Los famosos afirman que aprecian su privacidad cuando se trata de relaciones románticas —a menudo hacen grandes esfuerzos para ocultar sus citas o se camuflan— pero a algunos, sin duda, les encanta ser el centro de la atención.

Por BBC Mundo

¿Cómo olvidar al actor Tom Cruise declarándole su amor a la actriz Katie Holmes, saltando en los muebles de la famosa conductora Oprah o a Matt Damon anunciar en el mismo programa en 1998 que él y Minnie Driver ya no estaban juntos?

Ahora el sitio de microblogging Twitter (en el que se envían casi 95 millones mesajes al día) parece estarles proporcionando un escenario aún más grande en el cual interpretar su drama.

Los protagonistas más recientes: la actriz y modelo Liz Hurley y el deportista Shane Warne.

CORTEJO PÚBLICO

Hurley y Warne publicaron los tweets que se mandaban durante el cortejo, para que pudiera leerlos cualquier persona. Y se suponía que ambos estaban casados.

“Sammy (su perro) te envía un lengüetazo especial y dice que le gustaría poner su sedosa cabeza en tu hombro”, decía el mensaje que le envió Hurley a Warne en noviembre.

Este tipo de coqueteo en línea es tan arriesgado que se vuelve casi tan seductor como la misma relación, dice Judi James, experta en el comportamiento social.

James lo compara a las bromas compartidas y los códigos secretos de las notas que se pasan en la escuela, donde no importa realmente lo que se dice porque es el acto lo que los une.

“El comportamiento de la gente puede tener el efecto contrario a su objetivo. Es como los romances de oficina, la gente dice que sus colegas no deben enterarse, pero luego dejan enormes pistas como correos electrónicos a los que todo el mundo puede acceder. Es casi como poner un anuncio luminoso en la pared. Un psicólogo diría que subliminalmente querían ser descubiertos”.

Para otros además, asegura James, Twitter puede pasar de ser sólo una forma natural de comunicación de noticias a toda una demostración pública de afecto.

“Es una evolución de una forma de comunicación que se considera muy romántica, como las viejas cartas de amor de la época victoriana. En lugar de ser publicadas después de la muerte, pueden ser compartidas en dos segundos, con el mundo entero de testigo de tanto afecto y el amor”, dice.

EL AMOR ESTÁ EN LA RED

Jonathan Smith, de 31 años y socio fundador de una empresa digital, decidió anunciar su compromiso a través de Twitter. Pero lejos de ser un gran gesto romántico, dice que fue la manera “más rápida y fácil” de decirle a todos sus amigos.

“Mi propuesta era privada —como debe ser— pero cuando se trataba de decirle a todo el mundo, pensé que sería divertido usar Twitter. El lunes después de comprometernos, escribí algo retórico como ‘¿Sería grosero anunciarles en Twitter que estoy comprometido?"”, contó Smith.

La única persona que estaba enterada de la noticia antes de su tweet era la madre de su futura esposa, pero en cuestión de minutos empezó a recibir textos y respuestas de felicitación de todo el mundo.

Y EL DESAMOR TAMBIÉN

Pero no todo el mundo tiene experiencias felices sobre lo que comparte a través de las redes sociales.

Una mujer, que desea permanecer en el anonimato, asegura que se quedó “totalmente sorprendida” y “muy herida” cuando su ex marido reveló que se estaban divorciando en Facebook.

“Él puso algo del tipo: ‘Mi esposa me dejó, yo no era lo suficientemente bueno, ¿no es una pena?’ en su muro de Facebook. Yo ni siquiera había pensado en cómo se lo iba a decir a mis amigos, pero Facebook fue, sin duda, un foro demasiado público para este tipo de ruptura íntima y personal”.

La chica, de unos 20 años, dice que un amigo en común finalmente convenció a su ex marido de retirar el mensaje y ella lo atribuye que se sentía “totalmente consternado, adolorido y a la defensiva”.

“Creo que él no quería ser visto como algo que no sea parte la perjudicada, pero fue una forma masiva e inadecuada de mostrar sentimientos. Estas cosas no se pueden explicar en 140 palabras”, dice.

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