Las mexicanas están felices en los vagones sólo para mujeres

Por Carolina Aliaga

La iniciativa del diputado (UDI) Cristián Letelier quien propuso vagones exclusivos para mujeres en el Metro  para evitar hostigamientos sexuales, tiene su antecedente en México, país que  implementó en el 2007 este sistema cuando una en­cuesta nacional del gobier­no, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y el Instituto de las Mujeres, reveló que el Distrito Federal era la tercera zona del país con ma­yor índice de violencia contra la mujer.

A principios de este año se reforzó el programa y se extendió la medida a los microbuses y el trolebús. Además hay “camiones ro­sas”, que son buses exclusivos para mujeres, niños y  personas de la tercera edad.

“El Metrobus que es un bus articulado -como los oruga del Transantiago- que circula por avenidas principales, también se hace la división y es más marcada que en el metro, porque es todo el día y bajan a los hombres”, cuenta la periodista de Publimetro México, Fa­biola Ayala.

En el 2010, según cifras oficiales de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, cada día se de­nuncian en promedio hasta tres casos de abuso en el metro.

“Las mujeres ya no usan el de los hombres, prefieren subirse al exclusivo, excepto cuando van con esposos o hermanos”, agregó Fabiola.

¿Cómo es la segregación?

La división en los vagones se hace incluso desde que entras a la estación del metro, desde que vas rumbo hacia los andenes separan a los hombres de las mujeres y hay policías que están sobre unos cubos cuidando que no se pasen los hombres y si ven a alguno entonces los sacan.

¿Existe una separación física antes de llegar al vagón?

Hay puertas divisorias de acrílico en la mitad del an­dén y pasillos impedi­dos para el paso de hombres.

¿Cómo ha sido tu experiencia en los vagones?

Es más cómodo, porque cuando te metes al vagón  lleno, lo haces con más confianza. En uno mixto, aunque no pase nada, sientes la desconfianza de los hombres que vienen detrás de ti, entonces es muy incómodo pero ahora es un poquito más fácil, vas más cómoda de saber que no va a ir alguien al lado tuyo molestándote. El simple hecho de saber que hay un hombre al lado tuyo, te causa desconfianza y viajando con puras mujeres es mucho más fácil.

¿Qué otros beneficios has notado?

Que entre todas se ayudan, si hay alguna muy viejita o alguna cargando un bebé o que venga embarazada, hay un poco más de conciencia. Además hay menos “carterazos” y menos delincuencia.  
 

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