Fallecido es embalsamado y disfrazado como el "Che Guevara" para velorio

Por EFE

“Siempre hablaba de esas cosas”, apuntó Miguel Ángel, hermano mayor del fallecido, quien recuerda que “se vestía así porque fue militar”. El extravagante velatorio tuvo lugar en una cancha deportiva del residencial San José, del distrito de Hato Rey.
 
“Era la última vez y para tenerlo más cerca”, indicó el familiar, acompañado también por el hijo del fallecido, que también lucía una camiseta del legendario guerrillero latinoamericano. Éste explicó que El “Che” Guevara era el ídolo del fallecido y que su progenitor compartía sus ideales. “Así, con sus botas, su boina, la estrella y su barba, así estaba siempre sentadito todas las noches, meditando”, contó.
 
Cabrera falleció el pasado lunes en un incidente poco claro del que sus familiares no dieron detalles. La prensa local informó que fue golpeado con un objeto contundente durante una disputa de la que no se conoce el origen ni quiénes participaron.
 
La empresa encargada del embalsamamiento del cadáver fue Funeraria Marín, famosa en toda la isla por haber preparado para su exposición a los conocidos “muertos parao“, como el de la motocicleta y el de la ambulancia. Justamente con el primero, en 2008, se inauguró la moda de los velatorios extravagantes.  
 
Ángel Luis “Pedrito” Pantojas Medina, conocido a partir de entonces como el “muerto parao”, fue velado en su propio domicilio, de pie, amarrado a una pared y vestido de manera informal, con tejanas, camiseta con dibujos llamativos, gorra, collar y gafas deportivas.
 
Le siguió David Morales Colón, de 22 años y apodado “El Matatán“, asesinado a tiros en la capital puertorriqueña y expuesto sobre su motocicleta por deseo de su tío. Otro caso fue el de Edgardo Velázquez Velázquez, quien fue mostrado al volante de su ambulancia favorita en julio de 2010 en el negocio de su propiedad, Tato’s Heart Ambulance, en la localidad de Trujillo Alto.
 
La peculiar tendencia fue imitada, incluso, por la población boricua de los Estados Unidos. El Departamento de Salud local anunció entonces que enmendaría la normativa de embalsamamientos de Puerto Rico para acabar con la moda de velatorios extravagantes.
 
Pero la iniciativa no se llevó a cabo, finalmente, porque la subdirectora de Salud Ambiental, Margarita Torres, confirmó que no existe reglamentación en el país que impida que las funerarias realicen velatorios que salgan de lo convencional.
 
La funcionaria aclaró que ninguna norma especifica que los velatorios deban hacerse con el cadáver colocado de forma horizontal o que se requiera que éste se coloque dentro de un ataúd.
 

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