“Antes del atentado a las Torres Gemelas, no bebía alcohol”

Testimonio de Glen Klein, ex policía de Nueva York, quien tras el horror de las Torres Gemelas se hundió en la bebida y su vida se cayó a pedazos

Por Alison Bowen, Publimetro Internacional

Antes del 11 de setiembre del 2001, Glen Klein trabajaba en la Unidad de Servicios de Emergencia del Departamento de Policía de Nueva York. “Somos los policías que los policías llaman cuando necesitan ayuda”, explica Glen a Publimetro sobre su trabajo.

Pero luego de aquel triste día, Klein terminó hundido en la bebida, sin trabajo y con una tos que no lo abandonaba.

Ahora tiene 53 años y vive en Long Island. Recuerda que fue asignado a una unidad del barrio neoyorquino de Queens en setiembre del 2001. Debía empezar a trabajar a las 4 de la tarde, pero vio en la televisión que las Torres Gemelas se incendiaban y corrió a Manhattan.

Él y sus compañeros llegaron a la Zona Cero cuando la primera torre colapsaba. “Fue un caos absoluto”, recuerda. Vio a sus colegas cubiertos de suciedad blanca y “una gran nube de polvo”.

Entre los escombros encontró un zapato con un pie dentro de él. Pasó muchos días ­–800 horas en total– excavando, buscando a sus 7 amigos del equipo de rescate que nunca emergieron de las ruinas.

Esos días lo persiguieron por mucho tiempo. Klein se refugió en el alcohol para ahogar sus memorias. Se retiró el 2003, antes de lo planeado, tras 20 años de servicios.

“No me sentía bien, ni psicológica ni físicamente”, cuenta. “No quería salir herido y no quería herir a nadie”.

Según dice, antes del 9-11, en su unidad “nos enfrentábamos a la muerte y a la destrucción a diario. Sacábamos cuerpos de los rieles del tren y del agua. Enfrentamos lo peor de lo peor, pero esos casos jamás me hicieron beber”.

Trató de crear su propio negocio, pero no podía levantarse de la cama en las mañanas, agotado por las pesadillas nocturnas.

Ahora Klein está bajo medicación. Le han diagnosticado un estrés postraumático y duerme un poco mejor. Al menos, ya es capaz de salir a cenar y parar luego de una copa de vino. Como muchos rescatistas, aún tiene cicatrices en los pulmones y sufre de asma.
 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo