Columna de Copano: "La hora de tomar posición"

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Durante los últimos años, la televisión y varios comunicadores de discurso skater dibujaron un discurso crítico con la política que se puede simplicar en la siguiente frase: “Los que participan en eso son ladrones, son una mierda”. Dentro de cierto grado es comprensible: decepcionados por supuesto por haber votado por una Concertación pasiva, adicta al arreglín de último minuto y al “ya pos cabros, no nos pongamos graves” cualquiera sostiene torpezas. Y hasta yo siento que fui parte en varias oportunidades de ese discurso erróneo que hay que corregir con posición.

No hablar de política es derivar todo discurso a lo económico. Y en lo económico no existe lo solidario ni la voluntad. No es necesario que esté. Es tal como no saber distinguir entre un buen presidente y un gran empresario. Cada uno tiene su rol en la sociedad y tienen que co-existir.

Dentro de ese ruido, del no separar la política de los políticos, se dibujaron herramientas que evitaron la lógica del juicio duro y castigador a los violadores de derechos humanos y sus cómplices. Y por eso hoy sufrimos la triste imagen de tener un alcalde que admite por televisión en horario prime que fue parte de la Dina sin inmutarse. Como tomando helado.
¿No es tiempo que analizamos por qué pasa eso?

En primer lugar Labbé es consecuencia de un discurso perverso consistente en que lo peor que hizo Pinochet no fue dar instrucciones para matar gente. No señor. Lo más dañino fue robar. Fue ser Daniel López.

Muchos creen a pies juntillas eso y abandonaron al viejo dictador en ese instante. Cuando se enteraron que era un corrupto. Yo no sé si esa gente es humana o robot.

Cuando tú haces desaparecer a alguien o participas en procesos de tortura no dañas sólo a esa persona, si no a una cadena de gente: a una familia completa, a sus amigos. Rodeas de miedo un barrio. Y por mucho tiempo.

Leí que la Cerc sostenía en cierto modo que la gente no está “reconciliada”. Todavía existen dudas y gente como Cristián Labbé las acrecienta. La imagen del Lastarria gaseado el viernes pasado en la mañana es criminal. Y lo peor es que hay muchos que siguen evaluando a semejante alcalde con “bueno, por lo menos tenemos el pasto cortado y verdecito”.

Providencia es una comuna con presupuesto. O sea, cualquier tipo inteligente y con una buena gestión puede sacarla adelante. Sabemos también que vive la tercera edad que defiende a este “comandante en jefe de la torpeza” que revitalizó el movimiento estudiantil.

¿No será la hora de diseñar un partido político? Todos los días se me pasa esa idea en la cabeza. Pero para poder hacerlo, y mientras esta gente siga haciendo trampa con el binominal y su forma de controlar los discursos tú, si no estás inscrito y te molesta lo que está pasando, anda a tu registro. Visita servel.cl. Averigua qué pasa en tu comunidad. Lánzate a concejal. Sé parte del proceso. No podemos seguir ahí, mirando cómo el tiempo pasa y ellos controlan todo sin tener nadie que les detenga de tanto abuso, de tanta sensación de control sin misericordia de nadie

Creo que ha llegado la hora de tomar posición y arriesgar. Quizás me inviten a menos eventos, tal vez me tomen en consideración menos y hasta me consideren peligroso para algunas pautas periodísticas con tal de preguntarme qué opino de Twitter. ¿Pero saben muchachos? A Labbé hay que sacarlo por las armas que no conoce: las de la democracia. No de la caricatura del estado de derecho dibujado en su cabeza.