A un año: Los secretos tras el rescate de los 33 mineros

A un año del inicio del milagroso escape de los 33 de Atacama, los profesionales a cargo de la salud física y sicológica de los trabajadores cuentan detalles inéditos

Por Jorge Arellano / Publimetro
Víctor Segovia, uno de los 33 mineros

“La poca plata que ganamos se terminó (…) Mi vida está volviendo a la normalidad. No quiero pensar en lo que ya pasó. Lo malo hay que dejarlo atrás”, 

 

Pedro Cortés, uno de los 33 mineros

“No he recibido ninguna ayuda, no tengo seguro de salud ni pensión”

 
 

Alberto Iturra, sicólogo a cargo de los trabajadores en la mina

“Ellos no podían ser modelos de vida u otra cosa, ya nos habían dado su lección y nos habían mostrado un camino”.

 

Alejandro Pino, gerente de la AChs de copiapó en el rescate

“Deberían haber permanecido durante un tiempo largo sin viajar, nuestro personal de siquiatría lo hizo presente, pero no se podía impedir”.

 

Se cumple un año exacto del inicio del rescate de los 33 mineros que estuvieron atrapados por más de dos meses a 700 metros de profundidad en la mina San José. Los trabajadores se transformaron en figuras públicas  y muchos de ellos no pudieron soportar el precio de la fama.

Hace algunas semanas se  hizo público que Édison Peña, uno de los trabajadores, fue internado en una clínica de rehabilitación para tratar su adicción al alcohol.

Acá quienes estuvieron a cargo de la salud física y mental de los hombres du­rante el encierro y tras el rescate cuentan los detalles del proceso.

Para el líder del equipo de sicólogos a cargo de la atención de los 33 mineros mientras estuvieron bajo tierra, Alberto Iturra, hubo varias situaciones que no se pudieron evitar tras el rescate. 

“Empezó una lucha por las primicias televisivas, por lo ganancial y eso obviamen­te no les dio el tiempo adecuado para reencontrarse con sus familias”, explicó el profesional.

Según el especialista “a los pocos días de la salida se hicieron fiestas fastuosas, entre ellas la que realizó el empresario Leonardo Farkas, donde hubo excesos alcohólicos y no había posibilidad de control”.

Incluso “no se dio la tranquilidad ni siquiera en el interior del hospital”, sostuvo Iturra.

“Yo y mi equipo habríamos hecho otra cosa, no sé si hubiese resultado mejor o peor… probablemente yo retome a alguno de ellos”, añadió.

El gerente de la Asociación Chilena de Seguridad  (Achs), Alejandro Pino, quien estuvo a cargo de todo el proceso médico del rescate, puntualizó que se hizo todo lo que estuvo a su alcance para lograr buenos resultados con los trabajadores.

“Situaciones médicas como alcoholismo son muy comunes en la sociedad y no necesariamente son consecuencias del proceso que les tocó vivir en la mina”, clarificó. 

Según Alejandro Pino, no existía ningún protocolo pa­ra situaciones similares, por lo tanto el procedimiento se fue creando en el camino, consensuadamente con el Ministerio de Salud.

“Médicamente se debería haber manejado con aislamiento, pero iba a ser un aislamiento a todas luces imposible y el resultado que po­dríamos haber obtenido, ha­bría sido rebeldía e incluso tenían derecho legal a re­nunciar a él”

“Yo diría que el resultado en cuanto a comportamien­to sicológico fue mucho mejor de lo esperado”, sentenció.

 
 
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