Crítica de discos, por Ignacio Lira: Bruce Springsteen y Juan Luis Guerra

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Bruce Springsteen “Wrecking Ball”
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En sus más de 40 años de trayectoria, el cantautor Bruce Springsteen siempre ha sabido hablarle al corazón del espíritu estadounidense, y ha desarrollado buena parte de su catálogo en torno a la búsqueda -y la pérdida- del sueño americano, pero difícilmente había sonado tan enojado o pesimista como en “Wrecking Ball” el disco n° 17 en la trayectoria de “El Jefe”. Y si el lugar común establece que el mejor arte sale del dolor, queda claro que el Estados Unidos actual le duele a Springsteen, porque este recién lanzado álbum es brillante.
 
El primer golpe viene con el poderoso single “We Take Of Our Own”, un himno de reivindicación a la clase trabajadora norteamericana (tema constante a lo largo de su carrera) que también está diseñado para estadios: los teclados recuerdan al clásico “Born In The U.S.A” y tiene el tono épico de una canción con la que Bono abriría sus conciertos.
 
A lo largo de 13 canciones, el músico revisita sus propias obsesiones: destruye su pasado en “Death To My Hometown”, juega con el doble sentido amor/política en “My Depression”, se atreve -y gana- con citas al hip-hop en “Rocky Ground” y hasta se da el tiempo de invitar a otro enojado, el gran Tom Morello de Rage Against The Machine, a hacer llorar su guitarra por la América convulsionada por el “Occupy” en la tremenda “Jack Of All Trades”.
 
Tras la caída de las Torres Gemelas el 2001, Springsteen respondió con el luminoso “The Rising”.

Ahora que el derrumbe es moral y económico, el contragolpe no es tan amistoso. La oscuridad le sienta mucho mejor al viejo Bruce.

 
Juan Luis Guerra “Colección Cristiana”
 
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El territorio de la música cristiana ha demostrado ser un nicho poderoso de mercado. Sin sonar en radios o tv ni pasar por medios populares, artistas que dedican sus canciones a la religión en los más distintos ritmos son fenómenos de ventas y llenan estadios de igual modo en numerosos países, incluyendo el nuestro. Algunos han logrado dar el salto a la masividad -quizás disimulando más sus posturas- como P.O.D o Creed, en el caso del rock, y de igual modo llevar canciones con mensajes cristianos al mainstream.
 
El caso de Juan Luis Guerra también es destacable. El 2004, poco después de una pública conversión al cristianismo, lanzó “Para Ti”, un álbum 100% de canciones de corte religioso, que algunos interpretaron como un suicidio comercial y, sin embargo, logró insertar uno sus éxitos más conocidos, “Las Avispas”. Tras esa experiencia el dominicano volvió a terrenos más seculares, aunque siempre dejando un espacio en sus discos más recientes para profesar sus creencias y el compromiso que tiene con ellas.
 
“Colección Cristiana” es una apuesta bastante más ambiciosa. Esta vez apoyado por la multinacional EMI, a diferencia de “Para Ti”, Guerra tiene una plataforma global para entregar un discurso religioso, lo que no significa ni por un segundo que deje de lado el baile y los sonidos tropicales que son su sello de fábrica. Son 11 canciones derechamente de alabanza, de las cuales 4 (“Son Al Rey”, “Soldado”, “Para Ti” y la conocida “Las Avispas”) ya estaban presentes en discos anteriores. Junto a la siempre efectiva orquesta 4:40, el sonido se pasea por el merengue, la bachata, el son cubano y hasta el pop-rock en la sorprendente “Mi Jesús”, donde JLG canta a Dios sobre un arreglo de guitarras más propio de The Cardigans o The Corrs.
 
No se puede obviar la intención de evangelizar en las canciones de este trabajo. Pero el mensaje -al borde del proselitismo- que podría molestar a más de alguno por lo majadero, viene en un envoltorio difícil de rechazar. No por nada Juan Luis Guerra es considerado un maestro de su género: la genial “En el Cielo No hay Hospital” o “Viene Bajando” son a prueba de no-creyentes y hacen mover los pies como sólo uno de los mejores números que pasó por el Festival de Viña podría conseguirlo.
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