Columna de René Naranjo: "Espejito, ¿Cómo nadie me advirtió de esto?"

Por

“Esto es guerra”
DIR: McG
con: Reese Whiterspoon, Chris Pine, Tom Hardy.
EEUU, 2012
Con esta película pasa algo curioso: se trata de una comedia romántica disfrazada bajo el leve pelaje de una de acción. En la primera escena, vuelan los balazos para hacernos entender que FRD (Chris Pine) y Tuck (Tom Hardy) son dos imbatibles superagentes del FBI. En el resto de la cinta, estos dos amigos van a seguir luchando, pero ahora por el amor de Lauren (Reese Whiterspoon), rubia alocada y enamoradiza. Y para conquistarla, los galanes van a utilizar la mejor tecnología de espionaje. Por cierto, todo es completamente inverosímil; sin embargo, está contado por el director McG (‘Terminator 4’) con una ligereza que la hace muy pasable. Como es una historia sin pretensiones, uno se ríe un poco, y cuando ya creemos estar viendo ‘Friends’ llegan las persecuciones y no molestan. La rubia protagonista, además, sabe llevar la comedia como pocas. Secretamente, en lo de seducir, encantar, coquetear y dar con el tono justo, la Whiterspoon es una campeona.  
 

“Mirror, mirror”
DIR: Tarsem Singh
con: Julia Roberts, Lily Collins
EEUU, 2012
Debe haber pocos desa­fíos más complejos que traspasar al cine un cuen­to clási­co, de esos de pura cepa gó­tica eu­ro­pea. Es necesario crear un mundo de fantasía y hacerlo creíble sin que pierda la magia y, tam­bién darle al relato un to­no preciso entre la caricia, el asombro y el escalofrío. Existen grandes adapta­cio­nes, como ‘Piel de asno’ (19­71), de Jacques Demy. Pero si el cuento es ‘Blancanieves’, la película se va a filmar con ac­tores y tenemos como pre­ce­dente la clásica película de Dis­ney de 1937, el asunto pue­de ser un real za­pato chi­no.
 
Por esos vericuetos se metió aquí el director Tarsem Singh, apoyado en la genial diseñadora de vestuario Eiko Ishioka y con el indudable gancho de ha­cer debutar a Julia Roberts en un rol de villana, Singh se lanzó a la aventura de con­tar la historia de la páli­da princesita que debe soportar la crueldad de su ma­drastra antes de partir al bosque a vivir con siete misteriosos enanitos.
 
El resultado es de reguleque para abajo, ya que la película se la juega desde la pri­mera escena por un hu­mor absurdo y supuestamen­te inteligente que no fun­cio­na en absoluto. En medio de decorados que parecen de pastelería, Blancanieves (Lily Collins, de ‘Sin salida’) busca a su príncipe (Armie Hammer, de ‘J Edgar’) en una narración sin sorpresas que se alarga hasta la imprudencia.
 
En cuanto a Julia Roberts, se nota que tenía ganas de hacer de mala en una película. Cansada de los personajes edificantes, la Roberts (que viene de hacer ‘Larry Crowne’) entrega una malvada Reina que va a quedar entre los papelones de su carrera. Su ‘espejito’, por lo demás, está escondido en una suerte de casa lacustre, y no tiene nada del aterrador encanto del que creó Disney. Ahí, frente al espejo, mirándose las arrugas, Julia parece preguntarse: ‘Cómo nadie me advirtió de esto?’.
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