Columna de Libros: “André Jouffé, Anne Rice y Federico Moccia”

Por

ÁNIMAS DEL ESTRECHO

Por André Jouffé.

Ediciones Mías.

La prosa del escritor André Jouffé, en este nuevo libro, recuerda al ímpetu de la lírica de John Keats, por su lenguaje claro, poderoso y con una fuerza imaginativa tal, que irrumpe en la voluntad del yo poético, logrando sagazmente resolver tensiones, y obstáculos de toda clase. Su poesía y metáfora, natural y creativa, esta vez, contempla a varias ánimas del Estrecho de Magallanes –territorio de su actual residencia- y envuelve al lector en un viaje fantástico de éstas por aquellas latitudes. Se informa que la acción ocurre en las noches de luna llena, -y que por respeto a las personas reales y no tanto-, los mortales les encienden velas, al mismo tiempo, otros celebran, otros aprenden, otros lloran, otros reflexionan, otros quedan atónitos.

En la primera imagen, de este viaje, un ser enigmático rechaza al Lado Oscuro de la Fuerza; se trata de Victoria Eugenia Sapunar, jueza del acontecimiento, quien va por Tierra del Fuego, Primera Angostura y Puerto Harris, y que con un enorme foco entre sus manos ahuyenta a los demonios cual obstáculos invisibles, dentro de reglas que sólo entienden “Los Cazafantasmas”. Otros seres maravillosos, aparecen en esta contienda y aventura épica, dotada de opíparos cócteles que incluyen ceviches y curantos, Taittinger y Dom Pérignon: Antonio Deza González, Coco Legrand, los antiguos amigos de Lucho (descendiente del general Benavides), Hernando de Magallanes, Sergio Aguilar y Sara Braun.

En este punto, bien podría vincularse esas imágenes con el concepto Negative Capability, del mismo Keats; pues, el autor comprende que un artista, en definitiva es un ser receptivo a la naturaleza y a la gracia, sin pretensión de categorías absolutas, sin un racionalismo que cierre la vista a nuevos horizontes, sin esquemas reduccionistas, más bien siempre presenta –y difunde- una capacidad de sorpresa, que lo enfoca, de forma inevitable a la búsqueda de la verdad. Pocas personas en el mundo, han podido elevar el trabajo de periodista hasta estas cumbres, y el mérito es mayor si se considera la mediocridad ambiental o lo que se ha referido en columnas anteriores, como la realidad cultural “tira para abajo” imperante en Chile.

Más adelante en la lectura: ¿y qué se puede decir de las leyes que rigen a The Kingdom (antiguo Hospital Regional Lautaro Navarro Avaria), en su caos y oscuridad, en sus fantasmas, en la estructura de su mortal sistema Fonasa?; que también aquí, en la incertidumbre, en la paradoja, en la angustia existencial y la injusticia manifiesta, en la indiferencia y maldad de “algunas” de esas malas gentes del norte, y en las muchas preocupaciones del devenir espiritual, ¡André Jouffé sabe crear poesía!

El lector está invitado, a saber qué pasará con el nuevo hospital de Punta Arenas, y con los seres mitológicos que se quedan en el edificio antiguo (donde una sirena cuya lengua es el arameo, puede ser el indicio sabio, de qué ocurre con la flora y fauna del río de Las Minas). Existen todavía los exploradores valientes, ¿acaso el espíritu de Alexander Von Humboldt puede asistirnos? Caro que sí. Esta fiebre mitológico-legendaria, recibe después frescas descripciones y entrevistas de diversos personajes magallánicos, de carne y hueso, a los que el autor, sabe investigar, amar, comprender, e incluso incomodar: Vladimiro Mimiça Cárcamo, Gazi Jalil, Tom Daskam, Claudio Fariña, Fernando Josseau, Helena Todd, Carolina Goic y Liliana Kusanovic, por citar algunos.

Después de varias páginas, mayores profundidades sorprenden, como la historia de Tom Daskam (el hombre pájaro), Fernando Josseau (la amargura de un magallánico lejano) y Pedro Sánchez Barría (el enfermo con imaginación); el autor, genera una metodología y un tutorial para el género de la entrevista, sin ser ello su objetivo esencial. Así, material excelente, para alumnos de periodismo apasionados por su vocación y con ganas de ser cada día más culto -y mejor persona-.

Victoria Eugenia, cual ser de leyenda y sibila, finaliza esta aventura instando al autor a escribir un nuevo libro, antes que reciba los apremios de la muerte; singular conclusión. Sería justo que Chile, su Estado y sus gentes, valoraran en vida a André Jouffé, con un premio y una pensión de honor para que la disfrutara como un buen papá-tata que es. Es evidente, es un ser mortal y hay tantos personajes ilustres en estas tierras. Quizá, ya es momento de imitar el buen ejemplo inglés, –a propósito de los cuentos que enredan a magallánicos con la boda del príncipe William y la duquesa Catherine de Cambridge-, construir un Poet’s Corner, y algo parecido a la Abadía de Westminster, (idealmente un edificio sin absurdo clero, que inspire y esté atiborrado de los miembros de la “Sociedad de los Poetas Vivos”); los poetas, son seres inmortales (por favor, busque a Nancy H. Kleinbaum), y claro, Jodorowsky, tiene razón: la poesía no tiene fin. 

ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

Por Anne Rice.

Ediciones B Chile.

http://www.edicionesb.cl/

El libro “Entrevista con el vampiro”, es tanto o más conocido que la película. Aunque no se precisa una mirada muy aguda, para saber que la “fuente de los deseos vampíricos y su piedra angular”, es el libro; su prosa contiene una amplia y sofisticada gama de matices, y siempre revela con mayor profundidad esta extraña naturaleza, que no sufre corrupción en su materia, -salvo con la luz solar, ciertos químicos nocivos presentes en la naturaleza, la exposición al fuego, o una severa desintegración de los órganos vitales en su conjunto-. Además, se exhibe la transformación de un ser mortal, en uno inmortal, aunque no todas las causalidades quedan resueltas.

Señalar a este volumen como piedra angular, no es una metáfora anodina, puesto que su nacimiento en cuanto que tal y su autora, Anne Rice, forjaron a los autores actuales (claro, es pertinente citar a Stephenie Meyer y su serie Crepúsculo, en alguna medida), y de forma consecuente, influyeron en la narrativa gótica o del terror, con su estilo tan exquisito; aporte comparable a la aventura de H. P. Lovecraft, pues durante el proceso creativo hubo un contundente trabajo de investigación. Bien, así como en la arquitectura de Occidente, colocar una piedra angular es un rito, colocar aquí la literatura de Rice, también lo es; forma una cápsula de tiempo, que recuerda cuando inició esta genial primicia. Como lo fue en su momento, también, la publicación de “Drácula” (año 1897), por Bram Stoker, inspirado en el perverso personaje histórico Vlad Tepes y abordando temas como el papel de la mujer, la sexualidad, la esclavitud y el conflicto cultural, entre otros. Por supuesto, el folclor relacionado con el concepto del vampiro, es antiguo, y se hizo más visible en la literatura a partir del siglo XVII, aproximadamente. Sin embargo, la discusiones sobre el poderío de la sangre, su componente tribal y ritual y su comprensión metafísica como vehículo del alma y expresión de lo divino, la curiosidad que despiertan los cadáveres, el desconcierto que provocan la enfermedad y la muerte o el instinto de supervivencia en tan hostiles circunstancias, y la admiración que suscita la existencia de seres inmortales, acompañan al ser humano desde sus inicios.

Regresando al libro: inicia con un periodista, que trabaja recopilando historias de personas que conoce en las calles. Por cuestiones del destino, se involucró con Louis, un vampiro de cerca de 200 años de edad, -que llegó muy joven cuando era un mortal, desde Francia a Nueva Orleans (Louisiana, en Estados Unidos)-, quien le contó la historia de su existencia, y cómo fue convertido en vampiro, por Lestat (un vampiro bellísimo, antiguo y terrible). El periodista tuvo la reunión en un pequeño departamento, se sentó, sacó el magnetófono de su portafolios, verificó pilas y cinta, pues su entrevistado estaba inquieto, acaso tenía suficientes cintas para tantos detalles que iba a narrar. El entrevistador, nada sabía de quién tenía al frente, hasta que el vampiro reveló su verdadera identidad, tan blanco y terso como una escultura de mármol, con su rostro exangüe con dos ojos verdes fulgentes. El periodista, tuvo que asirse al borde de la mesa, exclamó: ¡Dios Santo!, y desde el primer momento se sintió privilegiado, no sólo por la situación propia de su oficio, sino porque podía ser el confesor de un ser sobrenatural y oyente extático de su biografía; ¿cuál era el negocio del vampiro Louis de ir a exponer las novedades de su recorrido?, ¿por qué le reveló la existencia de Lestat (el vampiro que lo convierte) y de Claudia (la niña de cinco años que también fue convertida y debía vivir por siempre con el mismo cuerpo cándido)?, ¿qué objeto tenía referir con tanta exactitud lo que hacían los elegantes vampiros de la cofradía del vampiro Armand, en el Teatro de los Vampiros (Théâtre des Vampires), en Paris, Francia, y el sacrificio de bellísimas mujeres? Estas inquietudes, con cariz de preguntas ingenuas, trascienden. Y la confesión que realiza el vampiro Louis, con los hechos cronológicos tan bien ordenados, no es más que un hilo conductor para revelar un mundo de oscuridad, un mundo de seres, aparentemente, desconocidos y que sólo están en la mitología o la leyenda popular, como ya se había apuntado antes.

Este hilo conductor despierta en el lector verdaderos focos de reflexiones, y la historia –muy entretenida, por cierto, como cuando los vampiros Louis, Lestat y Claudia van a Europa, e incluso viajan al este y se encuentran con monstruos y pueblos con gente muy lúcida a propósito de estas criaturas, o por ejemplo, cuando llegan a Paris, y se encuentran con la sorpresa de conocer a vampiros absolutamente adaptados a la civilización, y cómo los seres-humanos-parisinos (muy despiertos en lo racional, y a la vez, muy ciegos en lo intuitivo y espiritual) no advertían las muertes y desapariciones de algunos ciudadanos, o que los sacrificios rituales explícitos en el Teatro de los Vampiros, ¡no eran ficticios!-, es el catalizador de lo que se esconde, es decir, lo subterráneo y lo subconsciente del haber mortal. Por esta razón, se asocia esta obra a la “sombra” (arquetipo primordial de Carl Jung, para representar los impulsos humanos primitivos o los instintos, reprimidos por la voluntad y la ética). En este sentido, si se considera la realidad de la Ética Tradicional de Occidente, el vampiro presenta una organización moral e identidad diferentes, en lo radical, respecto de esa luz; él debe -por un imperativo biológico-psíquico-, crear sus propios códigos éticos y ser quien señale qué es bueno y qué es malo. El vampiro debe, en esencia: confirmar el sinsentido patente y las paradojas humanas, adaptarse como una verdadera estrella siniestra sin importar qué nación habite o de qué época se trate, desplegar el hedonismo con creatividad, establecer los nuevos parámetros cognitivos para llevar la ley del más fuerte presente en la naturaleza, al plano social (contra los débiles e inocentes), concretar el homicidio por compasión e higiene social despiadada (en el libro son frecuentes las incursiones de los vampiros protagonistas, a los barrios más pobres de Nueva Orleans, sin olvidar las razones homicidas vinculadas a la pobreza y a la miseria, en un amplio sentido de la palabra), generar conflicto, pues en esta visión “la paz nada fecunda”, trastornar la belleza del otro, con el homicidio simple o ritual, establecer relaciones amorosas intensas, posesivas y de crueldad descarada, o bien transformar la naturaleza humana para formar vampiros-esclavos, vampiros-compañeros, vampiros para una cofradía particular. De modo que, ¡¿acaso el siglo XX no estuvo atestado de vampiros a todo nivel?!

Por último, en este libro no sólo conocerá a seres misteriosos (capaces de levitar, de fenómenos telepáticos, de regenerar heridas graves o con los cinco sentidos hiperdesarrollados), sino que también tendrá una oportunidad para estudiar una apreciación fenomenológica, metafísica y antropológica, contundente. Texto muy recomendado para arremeter contra la ignorancia, el fanatismo religioso, para ver más allá de los convencionalismos y las respuestas oficiales, y para tener mayor consciencia de la paradoja del objeto de estudio de la Antropología Filosófica, es decir, el hombre mismo.

SANGRE Y ORO

Por Anne Rice.

Esta historia, también presenta a un vampiro con ánimo de confesión, recuerda el rito católico, y bien podría evocar cierta obsesión con sumariar el pasado, al estilo de Víctor Hugo.

El protagonista es Marius de Romanus, ciudadano del Imperio Romano, que fue convertido a la fuerza en vampiro por un sacerdote druida. Su propósito era salvaguardar a Akasha y a Enkil los primeros vampiros, una suerte de Adán y Eva. Se enamora de Pandora, huye a Constantinopla cuando Roma cae definitivamente, y el destino lo lleva a ser mentor de Lestat. Transita por periodos históricos muy ricos y agitados, para llegar de regreso a Italia, en pleno Renacimiento.

Es el texto número ocho, perteneciente a “Las crónicas vampíricas” de la autora. Excelente libro, con una estética “sublime”, en cuanto que referencia a experiencias extremas o de terror, que sobrecogen al lector, pues están en juego las poderosas fuerzas del mundo, del cosmos y del misterio.  

LA HORA DE LAS BRUJAS

Por Anne Rice.

Este libro, es el primero de “Las Brujas de Mayfair”. Se da a conocer el origen de estos seres legendarios, incluso, las memorias de la más antigua de las familias de brujas, y se menciona a las criaturas llamadas Taltos.

Se trata de 13 generaciones de mujeres sobrenaturales, con una misteriosa relación, con un espíritu que las asiste. La protagonista, la doctora Rowan Mayfair, desconoce su origen ancestral, y salva al abogado Michael Curry, quien sufrió un grave accidente y concibe una misión que no logra recordar, y como novedad, se da cuenta que ha obtenido un poder sobrenatural.

Los hechos transcurren en Donnelaith (Escocia), Nueva Orleans (Estados Unidos), e incluso, Puerto Príncipe (Haití); la primera ciudad, con todos los aspectos de la cultura y magia druida, las dos últimas, representan el misterio, los secretos y la magia que traían los esclavos africanos. ¿Qué piensa usted?

Otra vez, felizmente, el lector se puede encontrar con estructuras literarias muy bien diseñadas, descripciones históricas adecuadas e interesantes. Las puertas del misterio están abiertas de par en par; ¿se atreve a cruzar el umbral?

ESTA NOCHE DIME QUE ME QUIERES

Por Federico Moccia.

Editorial Planeta.

http://www.editorialplaneta.cl/

“Tancredi es uno de los hombres más ricos del mundo. Joven, apuesto y brillante, es incapaz de entregarse al amor por culpa de un terrible incidente ocurrido años atrás. Sofía era una joven promesa del piano, hasta que por estúpida discusión con su novio Andrea cambió su vida para siempre. Alegre y soñadora, decidió aparcar su carrera y sus sueños para cuidar de Andrea, en silla de ruedas tras aquella fatídica noche. Tancredi y Sofía. Dos mundos diferentes, opuestos, como el día y la noche, se verán unidos, al fin, por la lluvia y el destino”.

[Federico Moccia (Roma, 1963) ha trabajado como escenógrafo en el cine y como guionista de televisión. Es autor de Perdona si te llamo amor (Planeta, 2008), A tres metros sobre el cielo (Planeta, 2008), Tengo ganas de ti (Planeta, 2009), Perdona pero quiero casarme contigo (Planeta, 2010) y Carolina se enamora (Planeta, 2011). Se ha hecho la versión cinematográfica, de cada obra, y algunas ya se han estrenado en España].

www.federicomoccia.es