Columna de Libros: "La belleza de leer con arte"

Por

El Arte de Leer Literatura.

Por Marcos Concha.

Editorial Repdeval.

http://editorial.repdeval.com/

En el título va todo con mayúsculas, de nuevo los lectores de esta columna, están en el horizonte del ejercicio literario; asunto de un arte que, parece no llegar de improviso, o para ser concebido en medio de una escena romántica donde la persona experimente arrobamiento del hado, para una comprensión profunda de los textos; tanto más queda de desafío para los autores que leen con todo frenesí y están trabajando duro, por una nueva novela o cuento. A veces sí, la creatividad fluye, incluso en circunstancias oscuras y terribles, como sucedió en la vida de Dostoievski, y hay que ver qué buena semilla le ha donado a todos los seres humanos.

A ver, investiguemos, aquí lo que nos ocupa es el arte singular de leer; actividad íntimamente vinculada con el tiempo, la dedicación y la entrega, en definitiva, con la formación del hábito de la lectura. Quizá usted imagine, es decir, piense que se trata de la metodología de un estricto profesor decimonónico; todo lo contrario. Más bien se dice de “gozo”, de “dicha” y “de toda clase de alegrías”, ese es el sello de Marcos Concha, en esta verdadera tutoría para leer con arte. Aplica el contenido anterior, hasta para quienes deseen iniciarse a los 80 años en el arte de leer cualquier literatura, sin haber tomado siquiera los cuentos de los hermanos Grimm [Jacob Grimm (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786-1859)] o Platero y yo [de Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 – San Juan, Puerto Rico, 29 de mayo de 1958), de la Generación de 1927, en España]. Incluso, aplica para quienes ni siquiera han tomado un libro, para subsanar el antiguo drama shakespeariano, de la pata coja de la mesa del comedor. Atención, este puede ser su primer paso hacia la gloria, la luz racional y espiritual, o bien puede tomar la licencia metafísica-esotérica, y pensar en el destino de una mansión celestial, que alberga a Cervantes Turguénev, Tolstoi, Dostoievski, Pushkin, Shakespeare, Bécquer, Gabriela Mistral, entre otros.

Bien, todavía no se ha dicho todo, y el discurso no se ha ido por las ramas pequeñas, porque en realidad hay otras ramas más altas; ¿de qué va este libro? Pues, de disfrutar la vida y la literatura, así de delicada es la comprensión del autor, que está buscando compartir lo íntimo y radicalmente humano que se puede encontrar en la literatura, sin discordia, sin ostentación ni prejuicio. El autor es un excelente guía, por ejemplo, a propósito de las experiencias y decisiones que llevan a elegir un libro: estudia las sorpresas que hay en el camino, observa los criterios y procesos implicados desde la compra de un libro, y hasta analiza por qué algunas personas sienten un odio cerval hacia ciertos autores. Tampoco abomina del best seller e invita al lector a realizar un esfuerzo físico, por alcanzar un libro no sólo de conocido canon académico y prestigio, sino aquél que está en los estantes inferiores de una librería, sin mayor presentación ni publicidad.

Más adelante, se encontrará con el capítulo “Diálogos”, en los que el autor invita a vencer todos los miedos y entrega herramientas para ahuyentar a monos perversos, pedantes y egoístas –que abundan en los círculos de críticos y eruditos literarios- y que, paradojalmente, no se encuentran en la naturaleza sublime, sino que en medio del movimiento de los homo sapiens sapiens. En el capítulo “Retrato del personaje”, explora sagazmente en la etimología del retrato y su concepción anglosajona e hispana, con el brillante ejemplo del Quijote de la Mancha, en el que se puede captar la esencia del carácter y la descripción psicológica.

Hay un capítulo titulado “Ironía”, dedicado a la ironía, qué ironía. Claro, no debe olvidarse también que hay un capítulo titulado “Repetición”; ya notará el lector la importancia cardinal de reforzar las ideas con prestancia y claridad, tal cual lo hacía el maestro Jean Guitton, un clásico.

Quizá la metáfora más radical de este libro, es cuando el autor refiere en el capítulo “El arte de leer y el arte de hacer el amor”, lo siguiente: “No se rían. El arte de leer es como el arte de hacer el amor (…)”. Ciertamente, se trata de estados de integración y comunicación absoluta entre dos seres (por favor, tampoco se rían de este comentario, a riesgo de parecer el plagio de una canción de Britney Spears). Asimismo, qué tan interesante es el proceso de preparación, su desarrollo y la plenitud, como los sentidos que se emplean en el tiempo de lectura de una novela, cuento o poema. Y como se trata de amor y no sólo de sexo literario…, cuando el lector vuelve a la realidad, la comunicación con el otro se profundiza y continúa, y se medita con detalle lo que el autor nos comunicó; aquí hay buena prosa y la huella de un brioso sentido del humor.

Se nota que hubo un extremo cuidado por instruir con textos acertados, los capítulos “Mito” (cita a Platón y al Rig Veda, antiguo escrito sagrado de la India), “Erotismo” (cita Madame Bovary de Gustave Flaubert, específicamente la escena del paseo en coche, que está hacia el final del capítulo I, de la tercera parte de la novela), y “El cuento corto comienza cuando termino de leerlo” (cita el cuento El niño al que se le murió el amigo, de Ana María Matute).

Es un libro comprometido con los lectores y cada palabra cuenta, pues el autor no sólo tiene habilidad para los análisis sino que también para la síntesis, siempre manifestando respeto por las interpretaciones ajenas, diferentes, únicas, e invita  de forma constante a pensar en un ávido juego por compartir la cultura, sin la voracidad lectora que busca únicamente conocer el argumento, para vencer el aburrimiento o el insomnio; esto resulta sutil. Se concentra en frases y párrafos, al punto que quizá ha creado un nuevo paradigma: el de sommelier literario. Y esa concentración aguda y de saborear tantos matices, logra entusiasmar hasta al lector más difícil de convencer.

Los sellos finales de esta obra, son perfectos. Apunta el autor que Ernst Hemingway en su libro de toros “Muerte en la tarde”, dice: “Si el escritor de prosa sabe suficiente acerca de lo que está escribiendo, puede omitir cosas que él sabe y el lector, si el escritor es bueno, percibirá esas cosas tan nítidamente como si el escritor las hubiese escrito. La dignidad de movimiento de un iceberg se debe a que sólo un octavo de él está sobre el agua”. Ustedes, lectores de excelencia, cual exploradores, sabrán encontrar los tesoros sumergidos, los zafiros, diamantes, esmeraldas y rubíes.

Y la guinda sobre la torta es el capítulo “Releer”, con la mención a un libro conocido por la mayoría: “Cumbres Borrascosas” de Emily Brontë. ¿Cómo olvidar a Heathcliff, el perverso, orgulloso y ruin protagonista? Seguro alguien contemplará un atisbo de misantropía, de por qué el autor corona su libro así… no es más que el ácido cumplido, la nota ideal de una preparación alquímica para llevarnos al escenario de un iniciado chamánico, -que podría ser cualquiera de nosotros-; una vez que se sube a la cumbre y no se sabe qué hacer ni qué decir ni qué es lo que se debe aprender o descubrir en el regazo del universo y la fuerza (está claro, no es la del lado oscuro), hay que saber dar el paso al abismo; ¡qué bella prosperidad es releer a los clásicos!

OJOS IMPERIALES

Literatura de viajes y transculturalización

Mary Louise Pratt

http://fcechile.cl/secciones/home/default.aspx

Suele el lector andar caminos propios al leer un relato de viajes: promesa de conocimiento, cercanía de mundos, vecindad de lejanas costumbres; el universo entero en la palma de la mano y una visión para interpretarlo. Detrás del recorrido individual de la imaginación prevalece, no obstante, una cartografía trazada por el autor, una elucidación del espacio que, como palimpsesto, esboza y recompone posibles lecturas. Cargado de exotismo y de invenciones del espacio, el relato de viajes ha sido un género por derecho propio que encendió durante siglos la imaginación europea; este curioso instrumento de colonización verbal llevaba consigo la fe de un proyecto expansionista presentado como apasionante misión ecuménica.

He aquí una aguda lectura de relatos de muy diversa índole que presentan una rica variedad de miradas colonizadoras: muchos son los ojos, uno solo el ánimo imperial. Los escritos del siglo XVIII sobre África del Sur, la literatura de viajes sentimental, la temprana exploración del África Occidental, la invención de América del Sur durante la independencia, sirven para ejemplificar continuidades y mutaciones de esta imaginación imperial.

Esta edición de Ojos imperiales incluye un nuevo capítulo sobre cómo los escritores latinoamericanos han enfrentado la negación de la identidad en el espacio neocolonial; a través de las voces de Horacio Quiroga, Ricardo Piglia o José María Arguedas, se ensaya una reflexión sobre el viaje a la inversa: la diáspora desde las antiguas colonias hacia las metrópolis en busca de una vida mejor. Para esta nueva etapa de viajeros y migrantes, vendrá también otra generación de cartógrafos que trazará el obre de un planeta reconfigurado por las poderosas fuerzas de la tecnología, la curiosidad y la necesidad.

GENTE Y CUENTOS ¿A QUIÉN PERTENECE LA LITERATURA?

Las comunidades encuentran su voz a través de los cuentos.

Sarah Hirschman

Gente y cuentos ¿A quién pertenece la literatura? es el relato de una experiencia educativa que Sarah Hirschman lleva a cabo hace cuarenta años con comunidades empobrecidas, a veces marginales y en muchos casos sin educación formal. El programa People and Stories/ Gente y cuentos, basado en lecturas de cuentos de grandes autores y debates, abre a los participantes la posibilidad de apropiarse de las narraciones y transformarlas en instrumentos para su desarrollo personal. La autora demuestra cómo la literatura puede convertirse en un espacio de conexiones inusuales para personas que en general no tienen acceso a la lectura.

¿A quién pertenece la literatura? ¿Cómo y por qué el contacto con la literatura puede estimular la evolución interna de la gente? ¿Una educación basada en discusiones alrededor de cuentos podría mejorar las condiciones de vida de los menos privilegiados? El libro intenta definir los procedimientos de uso de la narración, que en la experiencia de los grupos de trabajo son los lugares, las formas y los criterios de lectura y discusión. Propone un modo de leer literatura que nos muestra cómo la crítica, en estos casos, no es un modelo teórico sino una caja de herramientas, un atlas que señala los caminos de acceso a la literatura.

Señala Ricardo Piglia en su prólogo: “Gente y cuentos, con sus ejemplos conmovedores y sus debates sobre el acto de leer y los niveles de cultura, es un extraordinario aporte a la comprensión específica y a los usos personales de la narración”. En parte memoria, en parte manual pedagógico, Gente y cuentos es ante todo un manifiesto sobre las posibilidades de acceso a la cultura.

Entrevista a Karen Plath

[Karen Plath Müller Turina, nació en Santiago de Chile, el 28 de marzo de 1946. Es melliza con un varón, Carol (ingeniero agrónomo). Sus padres, ambos viudos y sin hijos, los tuvieron cuando tenían casi 40 años de edad. No quisieron perder el apellido Plath (del seudónimo de Oreste Plath) en sus hijos y les pusieron el “Plath” por segundo nombre.

Después del colegio (años que afirma no haber disfrutado para nada, porque encontraba mucho más entretenido estar en casa con sus padres), empezó a trabajar inmediatamente (entre 1964 y 1996), junto a su tía Antonieta Turina Turina en Pinacoteca Turina, en la calle Huérfanos, a un costado del Cine Lido (ya desaparecido), entre las calles Mac-Iver y Miraflores. Representó a múltiples artistas chilenos, como el dibujante Lukas, los pintores Carlos Pedraza, Hardy Wistuba, Fernando Morales Jordán, Eduardo Ossandón, entre otros. Años más tarde pasó a ser socia, y en el  subterráneo de ese mismo local, se abrió la Galería Turina.

Le interesó especialmente la labor de los artistas chilenos; de hecho, en el lapso de estos 32 años, logró atesorar un gran archivo de pintores chilenos, con la idea de publicar algún día un diccionario de pintura chilena, tal como el gran diccionario Bénézit (francés); para este proyecto, posee un enorme archivo computacional, que incluye 8000 pintores chilenos, desde sus inicios hasta la actualidad. A veces, presta servicios relacionados con este tema.

Ha trabajado en diversas obras, verbi gracia, el libro “Homenaje a Oreste Plath” (1907 – 1996). Una vida dedicada a Chile”, realizado en honor a don Oreste Plath, por la Academia Chilena de la Lengua y la Universidad de Talca [edición agosto 2001, su bio-bibliografía desde la página 17 hasta la 142]; ordenó y adicionó la obra de Oreste Plath llamada “Los artistas y el tema mapuche” (trabajo inédito, en el mismo libro antes citado [abarca desde las páginas 341 hasta 397]; se involucró en la página web oficial de don Oreste Plath (año 2001), espacio en Internet con más de 1000 archivos, en el que la Universidad de Chile, a través de la SISIB (Servicio de Información y Bibliotecas), lo quiso honrar; también, fue asesora de contenidos de la obra de Oreste Plath, para los nueve fascículos del Diario La Tercera (año 2008) y La Cuarta (año 2009), de la colección El Gran Libro del Folclor Chileno.

Actualmente, se dedica a editar todos los libros de don Oreste Plath, y a difundirlos en los Medios de Comunicación. Es experta en la cultura y el folclor de Chile, y siempre es consultada por importantes instituciones privadas y estatales, que solicitan sus conocimientos]

¿Cuáles han sido las mayores alegrías, del hecho de haber continuado, las investigaciones sobre folclor chileno que realizaba su padre?

Primero que todo, estoy muy agradecida del cariño de sus lectores, y cómo me acogieron, las personas relacionadas con mi padre.

El hecho de haberme involucrado en la obra de mi padre, se debió a Felipe Muñoz Gómez, quien en el momento de su fallecimiento era el gerente de la Editorial Grijalbo, y quien lo había empezado a editar desde el año 1994; así, la primera obra que se publicó fue “Folclor chileno”, luego “Geografía del mito y la leyenda chilenos” (año 1995), L’animita hagiografía folclórica (año 1995), Lenguaje de los pájaros chilenos y Folclor lingüístico chileno (ambos títulos de noviembre del año 1996), que el autor no alcanzó a ver impresos, porque falleció en julio de ese mismo año). Al momento de su muerte, esta editorial llevaba cuatro títulos editados. Felipe Muñoz, junto con darme las condolencias, me entregó toda su confianza para que continuáramos editando la obra de mi padre, y así es que yo me fui involucrando en las reediciones y los siete títulos nuevos, que se publicaron en esa editorial; en cada uno, gradualmente, fui teniendo mayor injerencia.

En el mes de julio de 2012, se cumplirán 16 años de su partida, ha sido un largo recorrido. A partir del año 2008, lo representa la Editorial Fondo de Cultura Económica, donde hasta la fecha llevamos siete títulos editados: Geografía del mito y la leyenda chilenos (año 2008); Folclor del carbón en la zona de Lota (año 2008); Folclor lingüístico chileno (año 2008); Los juegos en Chile aproximación histórica-folclórica (año 2009), Folclor chileno (año 2009); El Santiago que se fue apuntes de la memoria (año 2010) y L’animita hagiografía folclórica (marzo 2012). Su nueva casa editorial ha demostrado un gran cariño por su obra, dándole un nueva diagramación, en cada obra se han incorporando más ilustraciones, todas ellas realizadas por Ajícolor. La mayoría de estos libros, han crecido en textos, y se ha tratado de extender sus historias, y se ha colocado una extensa bibliografía para asistir más al lector en la comprensión de lo descrito, o para colaborar con los futuros investigadores. En todas estas ediciones, se empezó a colocar la cita: “edición corregida y anotada por Karen P. Müller Turina”.

¿Cómo nació el fenómeno de las animitas y en qué nación se da con mayor intensidad?

Esto no tiene respuesta, es imposible saber. El culto a los muertos es muy antiguo, por ejemplo un túmulo, -el nombre que recibe el montón de tierra y piedras levantado sobre una tumba o varias-, y que se remonta a la época de las edades de piedra y de bronce, o del Imperio Inca, así como otras culturas.

Pienso que Chile, es el país con más animitas. Pocos países tienen esta religiosidad popular, algunos de ellos son: Argentina, Venezuela, Perú, México.

¿Cuáles son, a su juicio, los elementos esenciales a nivel antropológico, social y espiritual que rescata el concepto de la animita?

Primero, se trata de una religiosidad popular, muchas veces no tiene nada que ver con ninguna religión, solamente sucede que alguien le pidió un favor y le fue cumplido. La mayoría de las veces la animita elegida (visitada), es su paño de lágrimas, le cuentan sus problemas, ya sean amorosos, económicos, de trabajo y de diferente índole.

Este pedido a una animita, tiene una sensibilidad y espiritualidad especial que muchas veces no se lo entrega la iglesia. Ellos se sienten beneficiarios de su ayuda, especialmente porque piensan que ellos los comprenderán porque tuvieron una muerte trágica.

¿Dónde estima que las personas instalarán las animitas de Felipe Camiroaga y Daniel Zamudio?

[Felipe Humberto Camiroaga Fernández (Santiago, 8 de octubre de 1966 – Archipiélago Juan Fernández, 2 de septiembre de 2011) el comunicador, actor y uno de los presentadores más reconocidos de la televisión chilena].

Creo que él ha sido uno de más fieles representas del fervor popular, nunca antes visto, en la afueras de su canal y en la peregrinación al “Paseo de la Fama”,  en Estación Central, donde están sus manos en una placa de cemento, que también fue uno de los lugares escogidos para darle el último adiós al animador, en donde se encontraban cartas, flores, plantas convirtiéndose en un memorial espontáneo. El año 2001, a través de la iniciativa “Tus manos por una sonrisa”, de la fundación Make a Wish (Pide un deseo), surgió la iniciativa de crear este Paseo de los Sueños, donde fuera de Felipe Camiroaga, hay otros famosos de distintas disciplinas.

Hace pocos días, Raquel Argandoña, en una entrevista a una revista contó que  pasaba todos los días en su llegada al canal a besar la placa de Felipe, que está ubicada en lo que fue su estacionamiento. Así que esta sería la primera animita que tiene Felipe, este espacio de por vida estará dedicado a él (se establece como una animita privada); creo que por primera vez se da este fenómeno.

Aunque perfectamente podrá tener una animita en Chicureo (comuna de Colina), en su momento le pusieron flores, y muchos otros elementos, el tiempo lo dirá, o en Villa Alegre (VII Región del Maule).

[Daniel Mauricio Zamudio Vera (Santiago, 3 de agosto de 1987 – Santiago, 27 de marzo de 2012), es y seguirá siendo el símbolo contra la violencia homofóbica, después de ser atacado y torturado en el Parque San Borja de Santiago].

Ya desde su entierro hay muchas personas que visitan a diario su tumba en el patio 103, galería 100, nicho 12. Me ha tocado visitarla en dos ocasiones, y está llena de flores muy frescas, globos rojos grandes, todos en forma de corazón, donde dice te quiero, hay dibujos, fotos de él, siendo la cabeza del movimiento gay. Por el poco espacio de su nicho, a lo mejor podría llegar a ser animita en el Parque San Borja, aunque por siempre será visitado en el Cementerio General; no me cabe duda.