La arriesgada labor de los "cascos azules" en medio de las marchas

Por

En Santiago, son 49 voluntarios. Asisten a todas las marchas que se realizan en la capital, y su deber es captar el desarrollo de las manifestaciones, los abusos cometidos tanto por Carabineros como por los manifestantes y velar por la integridad física de las personas que resultan heridas.

Chilevisión Noticias
acompañó a estos observadores de Derechos Humanos, que participan desde diciembre de 2011 en cada una de las manifestaciones callejeras. Se distinguen por portar cascos azules y son dirigidos por el voluntario Marino del Canto.

Estos sacrificados ciudadanos aseguran que están para hacer respetar la dignidad humana, observar, captar fotos y vídeos, sin distinguir color político ni bandos.

Cuando llegan a las marchas, alertan a Carabineros y manifestantes de su presencia. Por lo general se juntan en Plaza Baquedano y ahí coordinan y se distribuyen.

Pese a que su prioridad es velar por la tranquilidad, la mayoría no solo mira sino que también se involucran y ayudan a los heridos por las protestas.

Atienden de igual forma a los sofocados por gases lacrimógenos, aunque a veces también resulten afectados.

Cuando terminan las manifestaciones, los representantes de DDHH se dirigen a las comisarías a ver el número de detenidos y ver si pueden ayudarlos.

Incluso ofrecen asesoría jurídica cuando ven que se cometen abusos policiales. Por esta labor, tienen una gran recepción siempre por parte de los manifestantes.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo