Psicóloga entrega consejos para detectar abuso sexual infantil

Por UPI

La psicóloga de la Universidad San Sebastián, Natalia Valenzuela, entregó una serie de consejos para detectar el abuso sexual infantil, en medio de las últimas denuncias que han afectado a menores en colegios del sector oriente de la capital.

Los primeros indicadores pueden estar asociados a la manifestación de algún trastorno ansioso, en el que aparecen síntomas cognitivos como la reiteración de las imágenes del evento traumático, y signos conductuales de evitación respecto al abusador o al lugar en donde ocurrió la situación.

“Estas actitudes se acompañan de las ritmopatías, en las cual es se alteran los ritmos básicos del sueño, apetito y secreciones, entre otros, de manera abrupta. En muchos casos, los niños hacen cosas para evitar dirigirse ahí: se enferman, les duele la guatita o la cabeza, tienen náuseas”, manifiesta la especialista.

Es fundamental reaccionar cuando hay una conducta hipersexualizada en los niños. “Por ejemplo cuando comienzan a masturbarse más de la cuenta, empiezan a hacerlo en lugares públicos o tienen dificultades para controlarlo. También si emiten conductas seductoras impropias para su edad, hay que estar alerta, ya que no corresponde al ciclo evolutivo que están viviendo”, enfatiza Valenzuela.

De acuerdo a la docente USS, otro ejemplo claro son los trastornos del sueño, como los terrores nocturnos donde los niños se despiertan agitados, sudando y gritando, sin recordar al día siguiente lo que sucedió. Asimismo, el trastorno de eliminación llamado Enuresis, es otro indicador de ansiedad, ya que el niño no tiene control de su esfínter urinario.

También hay algunas técnicas más específicas para reconocer si un niño está viviendo una situación de abuso. Más que preguntas directas, con los niños se deben realizar, por ejemplo, técnicas gráficas como los dibujos.

La psicóloga explica que, por ejemplo, se le pide al niño que dibuje alguna situación que le genere miedo o que le cueste olvidar, y si es que dibuja algo que insinúe la situación de abuso, se le puede preguntar sobre ello o pedirle que cuente una historia: ¿Hay algo que pasó y que no te gustó? ¿Tienes miedo de decírmelo? ¿Me lo podrías dibujar?

Para explorar se deben entregar estímulos concretos, como el dibujo o un video de caricaturas que permita llegar al tema. “Nunca hay que caer en la ansiedad o desesperación de preguntarles cosas como ¿Estuviste con un extraño? ¿Te tocó ahí? ¿Qué te hizo? Hay que tener cuidado en no inducir al niño a dar una respuesta irreal sólo para calmar la ansiedad del que pregunta. Hay que tratar de ser más objetivo y para eso estamos los psicólogos”, afirmó la especialista de la Universidad San Sebastián.

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