12 ideas para mejorar Santiago que nos entregaron nuestros lectores

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Ciclovías para un “Mapocho pedaleable” (Nicole Vidal)
Para mí la solución es pensar desde un principio ciudades más eficientes y no esperar movimientos ciudadanos que los exijan. Me detendré en solo en un elemento y es algo que no entiendo por qué no se ha implementado en todos los centros de salud, malls, estaciones de Metro y universidades. Es básico para promover el uso de tan saludable y transporte, haciendo ciclistas más seguros. Deberían masificarse los estacionamientos para bicicletas. Y se puede instaurar el Mapocho pedaleable, ya que ese espacio cruza Santiago y si se usara como ciclovía permitiría que muchas personas cambiaran los vehículos por bicicletas.

Semáforos y luminarias  públicas solares (Claudio Azócar)
Propongo que los semáforos y luminarias públicas utilicen paneles solares. Es sumamente importante aprovechar recursos gratuitos y abundantes en nuestro país como el viento y el sol.
Estamos en el momento justo para que las políticas públicas en materia energética emigren hacía la energías limpias y renovables.

Lugares para incentivar la lectura (María Ignacia Rusque)
Creo que incentivar la lectura es sumamente importante. Da vocabulario, cultura y contribuye en la educación. Creo que esto podría fomentarse si existieran módulos de Bibliometro en sectores que estén lejanos del Metro e incluso en parques. También podrían incluirse “rincones de lectura” con mesas y sillas que fomenten esta actividad y para así sacarle partido además a las áreas verdes.

Puntos de reciclaje en plazas (Jorge León)
La idea es básicamente aumentar los puntos de reciclaje y ampliarlo a cada plaza que se construya o se haya construido e idealmente llegar al retiro del reciclaje a domicilio, como el “camión de la basura”. Al igual que promovemos el deporte y vida al aire libre como en canchas y parques, promovemos la limpieza con basureros en lugares públicos, ¿por qué no también promover el reciclaje para así tener un aire y espacios públicos más limpios?
En la escuela se nos enseñó cómo hacer un “almácigo” con una botella vacía, para un poroto que crece con un algodón húmedo… también se nos enseña el ciclo del reciclaje o cómo hacer abono de las cáscaras de verduras o incluso a hacer una hoja de papel reciclado… y si nos enseñan eso en el colegio… ¿por qué no ponerlo por obra? Quizá sólo basta un pequeño “empujón” inicial y las herramientas, que en este caso sólo serían lugares donde depositar el reciclaje, y nos daríamos cuenta que los chilenos, además de ser inmensamente solidarios e incluso dejar de lado nuestras diferencias cuando sucede alguna cosa, también somos inmensamente buenos y conscientes con la naturaleza, ya que no sólo hablamos que tenemos y promovemos áreas verdes, sino que también contribuimos a cuidar el ambiente.

Tolerancia: mejor calidad de vida (Andrés Barriga)
Este proyecto no requiere una gran inversión primero que todo, ya que se enfoca en mejorar aspectos de la personalidad de los habitantes de la ciudad. La verdad es que el dinero no todo lo puede solucionar, como en este caso. La tolerancia no la venden en farmacias ni en Internet por lo que cada uno de nosotros deberá aportar con su granito de arena. Mejorar la ciudad o la calidad de vida no implica necesariamente luchar para que bajen el pasaje de la locomoción o subir los sueldos, por que lo más probable es que eso nunca suceda y la energía que gastamos en esa lucha mejor ocupémosla en aprender a ser más tolerantes.
La clave de una mejor calidad de vida es el respeto y la tolerancia. Toda la gente tiene diferentes conceptos de lo que es una “buena calidad de vida”, mi idea se refiere a lo esencial para ser felices.
Si todos fuéramos un poco más tolerantes con nuestros vecinos, colegas, amigos, parejas, etc… esta ciudad sería mucho mejor. Hay que escuchar y no criticar la forma de pensar del resto.

Más espacios al aire libre para actividades en familia (Francisco Céspedes)
El objetivo principal de mi proyecto es la explotación de los lugares en donde es posible reunir a familias, grupos de amigos o parejas, como los pocos sitios de áreas verdes existentes en Santiago y a los que no se les saca demasiado provecho. La idea nace tomando en cuenta esos factores, en donde es posible generar actividades recreativas durante todo el año y no en fechas específicas, esto serviría para crear conciencia en distintas áreas como culturales y medioambientales, creando instalaciones de stand (puestos) de distintos temas en donde se refleje el interés de las personas por acudir cada día de la semana y principalmente los fines de semana en familia para disfrutar de eventos musicales, teatrales, circenses  o charlas relacionadas con temas de actualidad y de interés general más enfocados en medio ambiente como por ejemplo talleres de reciclaje, pero para que esto se pueda realizar con éxito es necesario la participación de terceros en las áreas de comunicación para difundir los próximos eventos a realizarse en distintos sectores de la ciudad con valores rebajados y mucho mejor si fueran de forma gratuita.
De esta manera se comenzaría a crear conciencia en las mentes de pequeños y por qué no decirlo también en grupos familiares, dando paso al apoyo de nuevas ideas que sean para mejorar la calidad de vida y la mejora del medio ambiente con el aporte de estos talleres u otros, y poder tener panoramas que tengan relación con la cultura al aire libre y no en grandes sitios comerciales donde no es posible encontrarlos en gran cantidad y claramente el objetivo es otro.

Códigos QR informativos (Jendery Elizalde Rodríguez)
Mi idea es situar en diferentes puntos de Santiago tótems o paletas con la pregunta “¿Quieres saber lo que pasó aquí?” junto con dos códigos, uno correspondiente al código del tótem y otro al código que hay que marcar con el celular (o podría hacerse con un código QR).
La información que llegará pocos minutos despues de mandados los códigos, corresponderá a un hecho histórico que haya ocurrido en dicho lugar. Se puede situar en la Moneda, cerro Santa Lucía, barrio Lastarria, Palacio Cousiño, Estación Central, La Vega, etc… en todos los sitios de interés que tenemos en Santiago.
En México, esta idea se implementó a nivel nacional con motivo del Bicentenario de la Independencia de ese país y el Centenario de la Revolución Mexicana, es por eso que los tótems informativos hacen una especie de recorrido por todas las ciudades.

Todos aportando a la comunidad (Viviana Berríos)
Mucho se ha hablado de la participación ciudadana en estos últimos tiempos, sin embargo, es un gran desafío lograr que los ciudadanos se sientan partícipes de las decisiones, dado que en la mayoría de los casos esta participación no es vinculante.
Dado que uno de los principales problemas de los espacios públicos es la mantención, el proyecto apunta a generar identidad y pertenencia en estos espacios, para así lograr el cuidado de los mismos por parte de sus habitantes. Sin embargo, los espacios privados, que también conforman la ciudad, pueden ser integrados, siendo un aporte al paisaje en su conjunto. La idea es que se sientan protagonistas de la generación de una nueva imagen al lugar donde viven.
En primer lugar se debe escoger una localidad, ya sea comuna, distrito, junta de vecinos, en la cual sea posible llevar a cabo el proyecto. Para esto, es necesario consultar a los vecinos que residen en el lugar, ya que es fundamental su aprobación y ganas de participar. Una vez obtenida la venia, se deben cotizar los materiales y diseñar los modelos que darán un nuevo aspecto al lugar habitado. Sería muy interesante trabajar con niños y jóvenes, ya que en la mayoría de los casos son ellos los que más aprovechan estos espacios.

Compartir el vehículo (Bernardo Bacigalupo)
La idea es que las personas compartan los vehículos y así disminuir la contaminación.
Nosotros tenemos un sitio web (www.a-dedo.cl), que facilita el contacto en línea entre personas interesadas en compartir viajes en auto. A través de mapas interactivos, la gente que viaja en auto puede describir sus rutas para que estas queden a disposición de otros usuarios que necesitan transporte. Las personas se pueden poner en contacto a través del mismo sitio para acordar las condiciones en que compartirán el viaje.
El servicio funciona en todo Chile y se pueden hacer tanto viajes dentro de la ciudad como entre ciudades.El sitio abierto ya cuenta con más de 6.000 usuarios registrados.

Una persona, un árbol (Carolina Donoso)
Yo soy arquitecto y la idea es bastante sencilla. Santiago es una ciudad bella sólo que pocas veces nos detenemos a mirar nuestro entorno, y lo mismo sucede en otras ciudades. Todos creen que las comunas más bellas son Las Condes, Vitacura o sectores en Providencia como la avenida Pedro de Valdivia, pero la belleza de esos lugares se denota porque están llenas de áreas verdes y es eso mismo de lo que carecemos en otras comunas como Maipú o Renca, por citar sólo un par de ejemplos. En Maipú, somos poco más de 600 mil habitantes y plantar un árbol por cada uno de esos habitantes no suena tan descabellado.
Es más, en muchas comunas, en las áreas de aseo y ornato los árboles se regalan. Además de embellecer el paisaje, sirven de sombra en verano y colaboramos a bajar la contaminación.

Grandes parques ciudadanos (Ivana Bargués)
Mi idea para mejorar la ciudad se basa principalmente en crear grandes áreas, en distintas comunas que cuenten con una pista central donde niños y adolescentes puedan andar en bicicleta y patines.
Esta gran pista central debe ser rodeada por árboles y bancas, con el fin de que los ancianos puedan ir a estos parques con total libertad, para así no quedarse en sus casas y puedan disfrutar al aire libre.
La ventaja que tendrán estos parques es que serán vigilados 24 horas al día por Seguridad Ciudadana para darles seguridad a los ancianos, a los niños y a los padres, asegurándose de esta forma que no será una plaza foco de drogadicción y robos.
Para ayudar a la seguridad del sector, esta área será completamente iluminada con grandes postes de luz
que darán un ambiente más cálido y seguro para disfrutar en familia. Los parques deben ser construidos lejos de avenidas principales para que así no se corran riesgos de accidentes.

Buses a gas natural (Carlos Bravo Bassi)
La idea nace de mi percepción de que Santiago es una gran ciudad y tiene muchos atributos, los cuales sin embargo se ven muy opacados por la pésima cálidad del aire, sobre todo en los meses de invierno.
Si bien el problema siempre ha estado en nuestras narices, ninguna autoridad ha mostrado una propuesta consistente y seria, tampoco parece indignar mayormente a la ciudadanía.
Las restricciones vehiculares, son medidas paliativas y simbólicas, sin embargo una verdadera solución pasa en gran parte por un cambio en el tipo de  combustibles que se utilizan en la movilidad de la ciudad.
La idea consiste en transformar el combustible que se utiliza en el transporte público y que moviliza a la mayoría de los santiaguinos. La idea es que todos los buses utilicen como combustible el gas natural (combustible más económico y mucho más limpio que el diésel). He leído que existen experiencias de este tipo en algunas ciudades europeas y también en nuestro Chile, en Punta Arenas.
Lo anterior se complementaría con un sistema de taxis y colectivos que funcione con autos eléctricos (los cuales son cada vez más usuales en los países desarrollados)  o mediante autos híbridos (existen modelos que se producen masivamente como Toyota Prius).

 

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