BRAVO, un fuerte aplauso para este Fiat

Probamos la versión Sport del nuevo hatchback italiano de Fiat con 150 HP, caja manual de seis relaciones y llantas 17. Es complicado buscar, por un precio similar al suyo, un auto tenga el nivel de marcha, tacto y onda similar. Productazo. Se los juro

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Tres días sabrosos junto a este Fiat Bravo con 150 HP y un cúmulo de razones para comprárselo y disfrutarlo como niño, como hombre, como lo que quiera. Hacía rato que no me subía a un coche la marca italiana y qué manera de pasarlo bien y gustarme este hatchback de cinco puertas con motor turbo 1.4 litro, ajustadito, pero malas pulgas en el buen sentido.

Me equivoqué de sede universitariapara una reunión y en vez de ir a Las Condes fui al barrio de República. Salí soplado para no llegar tarde. Cuando emprendía la marcha se me acercó un tipo a chacharear del auto: “¿Sabís el auto en que andai?”, me espetó… Le dije que sí, que era exquisito y que por lo mismo, aunque había fallado la dirección como por 100 cuadras, iba a llegar a la hora a la cita. Pulgar hacia arriba del tipo y unas felicitaciones sinceras. No lo aburrí con el cuento sincero en todo caso de que no era mío, que era de prueba, que trabajo en el Tacómetro, bla, bla, bla…

Lo que sí, el comentario de este señor anónimo se me conectó con las “advertencias” que me haría en la previa al préstamo el señor Claudio Campos, que es el gerente general de la marca en Chile. “Alexis, te vas a sorprender”. Me lo dijo tantas veces que ya me sonaba a una estrategia de “vendimiento”, como apuntaría el niño Zafrada.

PRESIONA “SPORT”

Tras los días con el auto en mi poder, opté por devolvérselo personalmente al señor Campos y reconocerle cuánta razón tenía y que yo no había sopesado sus anticipadas sensaciones.

El auto en su andar tiene un momento muy especial, muy rico y que ocurre cuando vamos por carretera y debemos disminuir el tranco. Y ese instante ocurre cuando vamos por el retome de esa velocidad. El auto pesa 1.275 kilos y la cofradía entre el torque, su potencia y el engranaje de la marcha adecuada saben proporcionarle una reacción que sugiere un tacto muy deportivo y que entusiasma. Entonces uno se cree el cuento y va por más. Y el Bravo da más, entonces lo único que hace es ir conquistándote inexorablemente.

Un alcance, arriba en el panel central está la tecla para activar el modo de conducción Sport. Notable y lo único que puedo adelantar es que son dos autos distintos una vez activado o desactivado. Junto a la eficacia de sus frenos también quiero destacar su excelente radio de giro (5,5 metros para su longitud de 4,3 metros).
Dejé para el final su habitabilidad interior, marcada por un tapiz en negro y púrpura tornasol de indiscutida vanguardia y estilo europeo. En el resto de la cabina predomina el negro, la calidad de los materiales no se queda atrás y el pespunte con hebras muy rojas sobre fondo negro confieren un grado de manufactura artesanal que realza el acabado general.

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