"El carnicero de Brooklyn" acusado de desmembrar a un niño se declara culpable

Por

Levi Aron, apodado “el carnicero de Brooklyn“,  acusado del secuestro y descuartizamiento en Nueva York del niño judío ortodoxo Leiby Kletzky, se declaró hoy culpable de estos cargos y será condenado al menos a 40 años de prisión, tras haber llegado a un acuerdo que evitará a la familia del menor vivir un largo proceso judicial.

Aron se declaró culpable de los cargos de secuestro y asesinato por haber descuartizado en julio del año pasado al niño, de ocho años, tras haberlo raptado en la calle cuando regresaba a casa después de haber pasado el día en un campamento religioso.

El acusado, de 36 años y también judío ortodoxo, será condenado el próximo 29 de agosto a una pena que irá de cuarenta años de cárcel a cadena perpetua, después de que la Fiscalía llegara a un acuerdo con la familia de Kletzky, con el fin de evitar un proceso judicial por el que los padres del menor no querían pasar.

“Con esta declaración espero que el proceso de curación pueda comenzar para la familia Kletzky y la comunidad”, afirmó en un comunicado el fiscal de  Brooklyn , Charles Hynes, quien añadió que “nadie debería olvidar jamás lo que ocurrió”, pero que hay que “hallar consuelo en que Aron no volverá a hacer daño nunca más”.

El crimen se produjo en Borough Park, un importante asentamiento de la comunidad judía ortodoxa en el neoyorquino barrio de  Brooklyn , donde Aron secuestró al niño, que volvía solo a casa por primera vez y que se perdió mientras trataba de encontrar el lugar donde había quedado con su madre.

Kletzky pidió ayuda a Aron, quien lo llevó a una boda fuera de la ciudad y después a su casa, donde pasó la noche.

Cuando al día siguiente Aron vio carteles en los que se denunciaba la desaparición del pequeño, sintió “pánico”, según escribió él mismo en una confesión difundida entonces por los medios de comunicación, y drogó a Kletzky con múltiples medicamentos, para después asfixiarle y descuartizarle.

La Policía encontró en la nevera del apartamento de Aron parte de los restos del cadáver descuartizado del niño dos días después de su desaparición, junto a varios cuchillos ensangrentados.

Horas después, los investigadores localizaron en un contenedor de basura del barrio de Sunset Park, a unos cuatro kilómetros de la vivienda del asesino confeso, una maleta con restos humanos envueltos en bolsas de plástico que también correspondían al pequeño.

Pese a haber reconocido el asesinato, Aron se había declarado “no culpable” en su primera comparecencia ante el juez.

El asesinato del niño conmocionó a los neoyorquinos y especialmente a la comunidad judía ortodoxa de  Brooklyn , donde incluso un grupo de comerciantes lanzó poco después de la tragedia una iniciativa para ofrecer ayuda a cualquier persona perdida o con una emergencia en ese barrio.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo