Onemi anuncia un nuevo sistema de alertas de tsunami

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El director de la estatal Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) de Chile, Benjamín Chacana, anunció la puesta en marcha de un nuevo sistema de alerta para articular la respuesta del gobierno ante tsunamis o maremotos.

Chacana dijo que la Onemi debe revisar cada año los protocolos de alerta de tsunami no sólo con el Servicio Hidrográfico de la Armada (SHOA), sino también con Corporación Nacional Forestal y la Dirección Meteorológica de Chile.

“Nos sirven para incorporar las tecnologías que vamos sumando”, expuso.

El terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero de 2010 dejó en Chile un saldo de 526 muertos, decenas de desaparecidos y pérdidas materiales calculadas en unos 30.000 millones de dólares, según cifras oficiales.

El funcionario agregó que esa revisión de protocolos permitirá también incluir las experiencias extraídas de los ejercicios o ensayos, como las evacuaciones de principios de año (25 de marzo y 17 de abril), o las lecciones aprendidas de catástrofes como el tsunami de Japón de 2011.

El nuevo sistema establece que, “en caso de que ocurra un sismo que provoque dificultades para mantenerse en pie (grado VII Mercalli), los encargados comunales deben reportarlo a la Onemi regional y ésta a la dirección nacional de la entidad. Si no se pueden comunicar, tanto la comuna como la región pueden decretar una evacuación preventiva del borde costero”.

La escala de Mercalli, de 12 grados, se emplea para evaluar la intensidad de los terremotos a través de los efectos y daños que provocan a estructuras.

Un segundo cambio es que, con la información de que se produzca un sismo VII Mercalli, la Onemi decretará la evacuación del borde costero involucrado de manera inmediata, sin esperar la confirmación científica del SHOA sobre un eventual maremoto.

“Dentro de esos 12 minutos, hay incertidumbre y, si se declara evacuación preventiva, se pueden salvar vidas. Si llega una ola a los 15 minutos, el haber empezado a evacuar antes puede hacer la diferencia y lograr que el agua les llegue a las personas a los pies en vez de al cuello”, expuso Chacana.

También se establece que la evacuación preventiva durará una hora, incluso si el SHOA levanta la alarma.

El objetivo es evitar el riesgo de generar confusión en la gente, mientras busca la zona de seguridad. La autorización para regresar a casa la tomará la Onemi considerando la versión de informadores de campo.

“Un sismo grado VII, aunque no haya maremoto, puede generar daños importantes en las ciudades, como caída del tendido eléctrico, incendios, fugas de gas. Para evitar riesgos, vamos a chequear eso antes de levantar la evacuación”, dijo Chacana.

Otra novedad tiene que ver con qué lugares deben evacuarse. Hasta ahora, el procedimiento se activa en el borde costero 250 km al norte y 250 km al sur del punto donde se registra el VII Mercalli.

El nuevo protocolo plantea que debe evacuarse la costa de la región en la cual se registró la mayor intensidad. Si ésta se da en un límite, se procederá a evacuar ambas. Chacana explicó que esto es más claro para la población.

Si el problema es mayor y a los 20 minutos no se tienen datos del SHOA, la evacuación preventiva crece al radio de 250 km.

“Esto busca evitar lo que pasó tras el terremoto del 2010, cuando no se recibieron datos y en la espera, las olas empezaron a llegar”, expuso en la presentación Miguel Ortiz, jefe del Centro de Alerta Temprana de la Onemi. Fin

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