Columna Come y calla, por Felipe Espinosa: Pensamiento superior

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Los más sentimentales, los más rudos y los más cursis siempre interpretaran la llegada del mes noveno como una excusa válida para  encender la parrilla.
Como lo he manifestado anteriormente, para mí el parrilleo es efímero, lo veo más como una demostración de hombría mal llevada, muy similar a tener el auto más grande o la mujer con los pechos más voluptuosos. Entiendan que parrillar no hace ni más fuerte ni más sabio, sólo  deja lleno de humo y con el orgullo elevado en un momento determinado, una fotografía que se desvanece… en resumen, parrillar se puede todo el año, no sea gil y se crea parrillero el 18, es como ir al gimnasio antes del verano, no vale nada.
En mi visión de chilenidad me sentiría más halagado si me invitaran a comer cazuelas o porotos para estas fiestas. Todo el mundo se acuerda de la carne, las empanadas y el vino. ¿Pero quién celebra con charquicán, pantrucas o sánguches? Ahí el punto.
La misma cofradía dueña de la ya renombrada salchichería Hog´s, hace un par de meses abrió a la hermana grande “La Superior”, sanguchería dueña de un carisma impetuoso, que incluso antes de nacer emitía una personalidad de fuerte y decidida gracias a su intervención en las redes sociales. Lo de sanguchería gourmet, creo, no le va. La organización y los productos que ofrecen me provocan más la sensación de un laboratorio lleno de ideas y de gente apasionada por lo que se puede lograr entre dos mitades de pan.
Para hacerle honor a la visita, debo mencionar la calidad: son sánguches, pero no se ha dejado ningún detalle al azar, el pan es de alta gama, las carnes han sido seleccionadas especialmente por sus dueños, sibaritas experimentados, sus cocciones son evidentemente controladas, hay marinadas previas y temperaturas que no sobrepasan los límites impuestos por Andrés, el encargado de que la rueda gire y que por supuesto, gire bien.
Entonces, ahora debo justificar por qué este sitio es realmente superior como se autodenomina, si quizás a vista de muchos es sólo una sanguchería más. A partir del lunes 10 de este mes contarán con su versión del sánguche de potito, clásico futbolero que será emblema patrio para los festejos de septiembre.
Ahí está entonces el diferenciador, apostar más allá del éxito seguro que ofrece un buen barros luco o un multicolor lomito italiano.
Los chicos en esta casa están “desarrollando” alimentos. Tienen un pernil rosadito muy sabroso y también ofrecen una lengua laminada de textura muy agradable, incluso para sus detractores.
Además, hay una carta de más de treinta cervezas que me dejó más que satisfecho. Yo tomé una Perra Brava y me fui placenteramente sorprendido.
No se asombren si me ven nuevamente y muy seguido por allá, ya que la combinatoria de los panes, las carnes y las guarniciones dan más de 900 posibilidades y si sabiendo que de vez en cuando me encontraré con un sanguchito especial, sea de pescado, vegano o de cazuela de pollo, felizmente me arrimaré a sus altas mesas en sus altos pisos y teñiré lo que sea con esa mostaza que no es ni tan de grano ni tan Dijon.
 

Coordenadas
La Superior, Nueva de Lyon 105, Providencia
Teléfono. 2-2329045

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