Castigo público: Acusado de varias violaciones fue colgado de una grúa

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Las autoridades iraníes ejecutaron hoy en público en un cruce de calles de Teherán a un hombre que había sido condenado a muerte por varias violaciones, informaron los medios locales.

Sadeg Moradi fue ahorcado, colgado de una grúa, por “varios casos de violación y torturas a sus víctimas”, indicó la agencia oficial iraní, IRNA, que mostró fotos del ejecutado antes y después de su ahorcamiento.

El ejecutado fue detenido hace cuatro años y ha sido juzgado tres veces hasta que, en la última de ellas, un Tribunal Penal de Teherán ratificó la pena de muerte y ordenó su ejecución el 25 de julio pasado.

Finalmente, en la madrugada de hoy, Moradi fue ahorcado en público en el cruce de las calles Sabalan y Madani, en el barrio de Nezam Abad, en el este de Teherán, donde estuvo colgado veinte minutos antes de bajar su cuerpo.

Irán, con 676 ejecuciones en 2011, fue el segundo país del mundo en aplicación de la pena de muerte el año pasado, por detrás de China y por delante de Arabia Saudí, según organizaciones internacionales.

En su último informe, el relator especial de la ONU para los Derechos Humanos en Irán, Ahmed Shahid, se mostró preocupado porque la República Islámica haya multiplicado casi por siete las ejecuciones desde 2003, cuando se contabilizaron cien.

Shahid indicó que el 81 por ciento de las penas de muerte en Irán estuvieron relacionadas con el tráfico de drogas y reclamó al Gobierno de Teherán una moratoria de las ejecuciones para todos los delitos, que conmute las pendientes por lapidación y prohíba la ejecución de menores, como establece el derecho internacional.

En Irán, un Estado teocrático musulmán chií, rige una interpretación de la ley islámica o Sharía por la que se condena a muerte a los asesinos, violadores, narcotraficantes y a aquellos que atentan contra la ley de Alá y la República Islámica.

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