Técnicas para enfrentar el estrés de fin de año

Por

Fin de año conlleva situaciones con significación agradable o desagradable que representan riesgo de provocar ansiedad y depresión con repercusiones anímicas y físicas. Efectivamente, al cansancio de un año laboral, cuando merman nuestras energías, le sumamos un montón de actividades concentradas en diciembre: comprar regalos de Navidad, asistir a varias festividades sociales tanto familiares como en el trabajo, preparar las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, planificar las vacaciones, estar atentos al cierre de año escolar de los niños y adolescentes, terminar los balances laborales. ¡Un mes absolutamente agotador!

Y como si esto fuera poco, nos exigimos hacer un balance personal de lo realizado o postergado en nuestra vida social, emocional e intelectual, que significa sumar estrés extra.

“En esta época, el tiempo también adquiere una condición de circularidad: Algo termina y, por lo tanto, aparece la posibilidad de volver a empezar, de recrear lo vivido. Pero como contraparte, aparecen las frustraciones, el estrés por lo que no se pudo concretar en este tiempo. Los riesgos de que se reactiven conflictos, sobre todo, familiares”, advierte Lucía Godoy, académica de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación de la U. Andrés Bello.

 

La psicóloga además subraya que la exigencia adaptativa de las fiestas incluye el recuerdo a veces doloroso de fechas similares, la elaboración de pérdidas de los que ya no están (duelos prolongados o complicados), el reconocimiento del paso del tiempo y el balance de logros y frustraciones.

“Es por ello que frente a esta sobrecarga, es posible caer en una actitud reactiva de exigirse, organizar reuniones y ‘estar feliz’, con sobre ingesta de alimentos o bebidas como un modo de canalizar esas presiones”, agrega la experta.

Pincha los puntitos para cambiar de página— >

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo