Columna del lector por Katherine Urrutia: "Prejuicios fuertes, emociones débiles"

Por
Katherine Urrutia P. (twitter: @kathyurrutiap)
·         Escritora de cuentos infantiles (“Buscando Chinita” y “los bigotes de la gatita Miauci”) editorial Don Bosco Edebé S.A. ·         Cuentacuentos gratuitos a niños en colegios

.         Estudiante de psicología.

·         Terapeuta de flores de Bach con especialización en niños.

·         Relatora de OTEC Veritas Capacitación. “Comprensión de lectura a través de las emociones”, dictado principalmente a profesores.

·         Trabajó en voluntariados en COSAM, escuela de lenguajes, colegios con niños en riesgo social.

.          Viajó al sur para trabajar después del terremoto y al norte para trabajar con los familiares y niños de los mineros en mina San José.

·         Trabajó en escuela fundición Paipote de Copiapó, con intervención en el tema de Bullying.

·         todos los lunes desde las 13:00 a 14:00 hrs., en “la terapeuta escucha”  de radio comunal de San Joaquín.

·         Actualmente en proyectos de libros para adolescentes y adultos.

En www.radiosanjoaquin.cl

Cuando me contaron el video “Adiós tía Patty, Adiós tía Lela”, lo primero en mi mente fue preocupación, de cómo podía causar tanta gracia ver a una madre golpeando a sus hijos. Confieso que mis prejuicios pusieron distancia a la hora de ver el famoso video, aunque al hacerlo por segunda vez, me pareció muy gracioso y ahora no paro de reír cada vez que lo repiten.

Igual creo que el video muestra algo más profundo que las cachetadas y la redundancia del “escuchar”. Podemos ver a una madre rodeada con sus hijos, en una actividad positiva, para dar gracias a las tías. Sea como sea, ese tipo de actividades no se ven mucho en nuestros hogares, aunque la mujer pierda el control por algo, que si es muy común con los niños de hoy.

Esto me hace pensar en los prejuicios, ya que estos siempre esconden una que otra emoción adicional como el miedo, baja autoestima, envidia, rencor, desorientación, ignorancia, entre muchos otros.

Cada vez que formamos en nuestras mentes una imagen, junto a la convicción de una realidad más allá de comprobarla, agregando de “nuestra cosecha”, como diríamos en buen chileno, eso es un PREJUICIO.

Normalmente esto es otro indicador que una emoción puede estar mal trabajada en nuestras vidas, (tal como analizábamos la semana pasada con las muletas emocionales). Esto nos mostraría algo más que un juicio de valor con un tema “x”, podríamos buscar más oculto en nuestro ser, es decir, cual es la emoción que se esconde al formular una opinión.

Como terapeuta creo que es bueno profundizar en estos temas y dejarlos salir, no con la intención de moverlo y moverlo hasta dejar una sensación de debilidad, sino que, al reconocerlas realmente, podemos hacernos fuertes de verdad, no fingir serlo.

Entonces, ¿Cuándo salen nuestros prejuicios? ¿Con que temas? ¿Religiosos, laborales, personales o sentimentales?

 

 

 

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