Columna de Copano: Aprender a elegir

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Vivimos en una sociedad donde cualquiera puede criticar, dejar un comentario y quejarse, hecho único en la historia y muy positivo por lo demás: ya no estamos tan solos cuando puteamos contra la injusticia. Pero sucede un fenómeno muy interesante, que tiene que ver con los humanos.
Cada día me convenzo más que no tenemos la capacidad evolutiva en nuestro cerebro para procesar la información que nos rodea. Un ejemplo: la cantidad de pruebas científicas que decían que no iba a pasar nada el 21 de diciembre de 2012 y la buena cantidad de incautos que estuvieron pensando que el planeta se iba al carajo: lo único que sucedió fue una nueva comprobación que este país es un poco de cartón piedra, ya que cuando llueve todo colapsa.
Los medios masivos aún siguen reuniendo gente para que esta escupa sus quejas sobre la calidad de los contenidos que emiten. Al final sienten que por ver los comerciales tienen todo el derecho a exigir que éstos sean mejores, sin aún tener claro qué es bueno o malo: van a volver a ver la misma basura. Ésa es la apuesta que hacen.
El punto es que esto ya no pasa por los medios de comunicación. Pasa por la audiencia.
Usted es parte de esa audiencia. Cuando toma este diario o elige un canal determinado o una radio o vota a un partido. El truco es que nadie lo está obligando a tomar esa opción.
Pero nadie te enseña a elegir. Realmente nadie te enseña a usar casi nada. Ni la TV ni menos Internet. Me doy cuenta de eso observando los videos de YouTube más seleccionados. YouTube es un medio masivo en Chile, es cosa de ver cómo se concentran los hits en temas que llegan a la portada de diarios populares como éste. El punto es que dentro del mismo sistema hay documentales, películas completas independientes, noticias internacionales con explicación. O sea, si hay una “mejor tele” (esto es relativo para quien) esta ahí. Y encima se puede transportar.
Hay un aparato llamado AppleTV. El Apple TV cuesta menos que una consola de videojuegos. Si usted tiene un iPhone o un iPad puede proyectar al televisor la pantalla que ve pequeña. O sea, usted podría leer un texto o ver un video de YouTube sobre el tema que realmente le interesa o armar su propia MTV como le gustaría que fuese (cuando se pasa quejando de MTV) sólo con presionar un botón. Y encima puede jugar. Y ver películas por suscripción. Y está ahí.
Está en la tienda de su mall favorito. Pero usted sigue insistiendo en ver lo que no le gusta. En ver eso que valoricamente le parece que “debería cambiar”.
Y ahora viene el segundo discurso a combatir “es que no es para todos”. Y ahí yo tengo mis dudas: hay bibliotecas vacías en todos lados, y en los barrios populares muchas veces están mejor equipadas que en otros lados. El drama es que nadie enseña a usarlas.
Y aquí esta mi mensaje de fin de año, y espero que se lo graben a fuego, en especial ahora, donde viene una temporada política interesante: si nosotros no nos informamos, si no aprendemos a elegir y a enseñar a otros a ver más de una opción en todo tipo de cosas, va a suceder la situación de siempre. Si nosotros reducimos nuestra participación a sólo ir a hacer la raya, también.
Si no sacamos de nuestros bolsillos dinero para aportar a fundaciones que quieren cambiar las cosas, no esperemos que suceda un cambio. Y lo mismo pasa con los medios: si sigues viendo basura y quejándote, ellos no van a cambiar nada. Van a seguir llamando tu atención para que tú, dedicándote a rabiar, pierdas tu tiempo y no busquen otra alternativa.
No me vengan con que eso no va a cambiar: las Argandoña y el asunto de las encuestas y sus resultados en el mundo real fueron más que interesantes este 2012.
El año 2013 será para aprender a elegir realmente. Para exigir reformas y debatirlas. Para mejorar lo que nos rodea. Y para eso hay que aprender. Y estar dispuestos a ello. Felices fiestas.
Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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