Columna come y calla por Felipe Epinosa: "El otro amor"

Por Felipe Espinosa: Chef ejecutivo house "Casa del vino"
Coordenadas

Tempura: Av. Kennedy 5151, Local 386, Las Condes 

Cuánta locura por el día del amor. Quienes se consideren consumidores y arrebatados por el comercio seguramente ayer hicieron gala de sus más grandes dotes románticas y salieron a almorzar o cenar con su pareja perfecta. Yo ya no me coloco ese poncho. Aunque me tire encima a me- dia industria creo que salir el 14 de Febrero es el peor error que se puede cometer: todos los lugares están llenos. Probablemente te encuentres con un menú que no cumple con tus expectativas y sin ir más lejos quizás tu silla esté aún caliente porque los restaurantes organizan dos turnos en un mismo servicio o peor, que te miren fijamente esperando que te vayas rápidamente aún mientras tomas el café.

La euforia se puede transformar fácilmente en una molestia, el amor se puede celebrar cualquier día y a cada minuto, el gesto del regalo es importante y un buen clásico como chocolates y flores nunca falla. Ahora, la cena romántica puede ser otro día, asegurando una buena atención y una buena energía.

Yo celebré antes, cómoda y tranquilamente. Aprovechan- do la hospitalidad capitalina del verano fuimos al Parque Arauco a testear una de sus últimas aperturas. Donde antes había una conocida heladería hoy se encuentra Tempura, un intento exitoso de mezclar distintas gastro- nomías orientales bien enfo- cadas en el mercado nacional. Hay de todo un poco pero lo más relevante por lejos son sus rollos novedosos, atracti- vos y deliciosos.

Hay una cautivante barra en la entrada para quien va solo o quienes disfruten de observar el trabajo del sushiman. La decoración es bien morada, sobre todo en las sillas, hay una onda de relajo en la ambientación y me enamoré de las lámparas. Creo que además de nosotros había cuatro mesas más lo que nos garantizó un servicio personalizado con un mesero dispuesto a contestar todas nuestras preguntas sobre la carta. Tienen una oferta de jugos de mezclas como chirimolla-arándano, pero el amor se vio reflejado en los rollos. Si tengo que recordar alguno me quedo con uno que me rompió el corazón: Tempura Crab Roll se transformó en mi debilidad. Me tocó la fibra en lo más profundo relegando todo lo demás a un oscuro rincón de mis memorias. Lo suave del relleno, abundante carne de cangrejo amalgamada con queso daba una aterciopelada sensación que en contrapunto con lo crujiente de la fritura exterior se conjugaban en un bocado delicioso por el cual volvería mil y una vez.

Recomiendo por lejos cele- brar, pero no hacerlo cuando todos lo hacen. Salir el 14 es como celebrar un año nuevo en una fiesta con bar abierto en la cual te demoras una hora en conseguir un trago. Mejor tomarse las cosas con calma y buscarle el lado alternativo a la celebración, mejor es ir cuando nadie va, teoría cuántica del ermitaño, y que ojalá nadie te vea.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo