75% de las caídas en el adulto mayor se producen en el hogar

Una caída del adulto mayor puede ser indicio de una enfermedad no detectada

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Las cifras demuestran que cada vez hay más adultos mayores en los hogares de las familias chilenas, esto es, más de 2 millones de personas. Dicha situación debe reflejarse en la aplicación de medidas preventivas que eviten accidentes que puedan, de alguna manera, atentar con la integridad de ellos.
Según el Manual de Prevención de Caídas del Adulto Mayor del Ministerio de Salud, las caídas son definidas por la OMS como: “consecuencia de cualquier acontecimiento que precipite al paciente al suelo en contra de su voluntad”.
Pero, ¿Por qué es tan importante detectar y prevenir las caídas en el Adulto Mayor?
Porque las caídas pueden tener graves consecuencias a nivel de la morbilidad, mortalidad y dependencia. Se estima que uno de cada tres adultos mayores que vive en la comunidad sufre una o más caídas al año. A nivel nacional, la encuesta SABE Chile de OPS (2001) arrojó una prevalencia de un 35,3% anual de caídas en adultos mayores viviendo en la comunidad.
Estadísticas internacionales señalan que cerca de un tercio de las personas de 65 y más años que viven en sus casas sufren una o más caídas cada año y que, de éstas, aproximadamente una de cada cuarenta ingresará a un hospital. A medida que aumenta la edad aumentan las caídas.
Estudios realizados en la comunidad muestran que la incidencia anual de caídas se incrementa conforme a la edad: entre los adultos mayores jóvenes (65 – 70 años) la prevalencia es del 25% y llega al 35 – 45% en edades más avanzada (80 – 85 años).
La persona mayor que se cae una vez, tiene mayor riesgo de volver a caerse en los próximos meses. Por otro lado, las caídas al ser causa de morbilidad, mortalidad y dependencia, se asocian a altos costos para los servicios de salud. Una caída puede ser el primer indicio de una enfermedad no detectada. La caída puede ser la manifestación de fragilidad en el adulto mayor, y además ser un predictor de muerte. Es frecuente que el Adulto Mayor que presenta una caída desarrolle temor de volver a caer, lo que puede provocar limitación en la realización de las actividades de la vida diaria como: levantarse, deambular al interior de la casa, salir al exterior. Este fenómeno se denomina Síndrome Post Caída.
 
¿Qué cambios asociados al envejecimiento predisponen a las caídas?
Todo lo que altere la marcha y equilibrio contribuye a favorecer las caídas. La disminución de agudeza visual y alteración de la acomodación, la reducción de la circulación sanguínea y de la conducción nerviosa del oído interno; la disminución de la sensibilidad propioceptiva; Enlentecimiento de los reflejos, sarcopenia, atrofia muscular, atrofia de partes blandas (ligamentos, tendones, capsula articular, meniscos), o degeneración de estructuras articulares (artrosis).
¿Quiénes presentan mayor riesgo de caer?
Según los estudios realizados a nivel nacional, podemos definir el perfil de los adultos
mayores que caen frecuentemente de la siguiente manera:
·     Personas del sexo femenino.
·     Mayores de 75 años.
·     Aquellas personas con mayor dependencia para las actividades de la vida diaria
(AVD), ej. dificultad para levantarse de una silla.
·     Quienes toman más de 3 medicamentos (hipotensores, hipoglicemiantes y
psicofármacos) al día, asociado a presencia de patologías.
·     Las personas que presentaban alteraciones visuales y auditivas.
·     Personas portadoras de enfermedades crónicas, neurológicas, osteoarticulares
y musculares.
·     Aquellos que realizan actividades de riesgo.
·     Personas que se exponen a barreras arquitectónicas.
·     Aquellos con antecedentes previos de caídas (el 75% podría sufrir una nueva caída en los siguientes seis meses)
¿Cómo mejorar la condición física del Adulto Mayor con riesgo de caída?
 
Una de las principales causas de la pérdida del equilibrio estático y dinámico es el sedentarismo, que en Chile alcanza al 80% de la población Adulta Mayor, por ello realizar en forma regular actividad física será central en la prevención de las caídas.
Antes de iniciar la práctica del ejercicio, una correcta entrada en calor permitirá rendir más, tener un menor riesgo de lesiones y fundamentalmente disponer del máximo de energía para disfrutar plenamente de la actividad.
 
La recomendación general de los geriatras es proponerse efectuar 30 minutos de actividad física todos los días de la semana y alcanzar el objetivo de 180 minutos de actividad de intensidad moderada cada semana. Los 30 minutos se pueden acumular durante el transcurso del día en incrementos más cortos.
Ejemplos
Limpieza de ventanas y pisos durante 45 a 60 minutos.
 
Jardinería durante 35 a 40 minutos.
 
Pasearse en silla de ruedas durante 30 a 40 minutos.
 
Caminar 3,2 kilómetros en 30 minutos.
 
Nadar o hacer ejercicios aeróbicos en el agua durante 20 minutos.
 
Subir escaleras durante 15 minutos (bajar en ascensor)
 
Bicicleta estática 20 minutos
 
Pilates durante 45 minutos
 
 
¿Cómo evitar las caídas?
 
Frente a un escenario de caídas que involucre a un adulto mayor, el Presidente de la Sociedad de Geriatria y Gerontología de Chile Dr. Víctor Hugo Carrasco entrega estas pautas para considerar en el hogar:
– Compruebe que las alfombras no tengan las orillas gastadas y que no existan cables eléctricos donde se pueda tropezar el adulto mayor.
– Los pisos no deben de estar muy encerados ni ser resbalosos.
– Los pasillos y escaleras deberán estar bien iluminados; recoge los juguetes de los niños y cualquier otro obstáculo.
– Los interruptores de luz deben ser fáciles de encontrar.
-Las chimeneas deberán tener una reja protectora y los calefactores de petróleo deberán estar en un lugar donde no haya riesgo de tropezarse y tirarlo.
– Las llaves y las estufas de gas se deberán inspeccionar con regularidad para ver si tienen fugas; los calefactores de gas sólo se deberán usar en cuartos con ventilación adecuada pues una persona mayor bien podría perder el conocimiento antes de darse cuenta que algo anda mal.
– Guardar todas las medicinas en un lugar seguro y comprobar que la persona enferma pueda leer las etiquetas. En especial, si está tomando pastillas para dormir, mantener el frasco en el botiquín y no junto a la cama para evitar una sobredosis accidental.
 
Otro aspecto importante es la seguridad, tanto en el hogar como fuera de él. Desgraciadamente, hoy en día muchas personas mayores son muy vulnerables; crecieron en una época donde los asaltos, el vandalismo y los ataques a adultos mayores eran cosa rara. Muchos no se dan cuenta de los peligros y siguen dejando las puertas sin llave y las ventanas abiertas o van de compras con la bolsa a la vista de cualquier ladrón. Trata de persuadir a cualquier amigo o pariente adulto mayor para que tenga las puertas y ventanas corredizas con llave y con una cadena en el interior de la puerta principal.

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