Columna de Copano: "Mi guía personal para Buenos Aires"

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Uno que otro amigo me pregunta siempre por Buenos Aires. Para mí, siempre será la ciudad que me abrió la cabeza. Los edificios viejos y gigantes, los parques, plazas y el encanto de su gente. Los cafés donde se discute y las mejores radios de conversación en español que se oyen en los taxis. Una guía de recomendados nunca hace mal, para escaparse y aprovechar la temporada baja.

1. Nueve de Julio / El Obelisco:  la calle más ancha del mundo. No puedes dejar de pasar por ese Broadway del tercer mundo llamado Corrientes con sus teatros y sus obras tipo “¿Te la puse y qué?” con grandes neones y figuras de la corrupción menemista posando con vedettongas que deben tener olor a colonia Coral. Estarás frente al mitico Teatro Colón y a un montón de carteles gigantes con pantallas electrónicas. Es el sueño latino-americano. 

A pasos está el Microcentro, con muchas tiendas de libros, discos y películas. Es un barrio un poco bravo, pero tienes que pasar ahí. Atento con el tamaño de los edificios viejos. Y a todo esto, en Corrientes está la revistería, para los amantes del cómic como tú. Corrientes 4378.

2. El Ateneo Grand Splendid.  De América, es la librería más bella. Un sueño enorme. El ateneo Grand Speldndid fue en la década de los 70 un teatro. Según The Guardian es la segunda más linda del mundo (la otra está en Holanda) pero Boing Boing dice que ésta es más bonita aún. Anda a la seccion de medios. Esa será la segunda patada cultural. La primera será cuando pases por un quiosco de diarios. Está en Santa Fe 1860.

3. Broccolino.  Entre 3 y 7 dolares para disfrutar del cielo. Cómprate un Página/12, un Clarín, un Tiempo Argentino o un Perfil (este último sólo sale sábado y domingo) y métete a cenar acá. Pide FUCCILES CON SALSA TONY y siente el mejor sabor de tu vida. El cheesecake también es extraordinario. Capta a los mozos: no anotan el pedido. Esmeralda 776.

4. San Telmo y La Brigada.  Lamento que no pases un domingo por San Telmo, es muy bonito y hay ferias abiertas. Paseo clásico. Ojo, si no me equivoco se reactivan en verano los martes para que no te asustes si está todo muy tranqui cuando llegues. El tema es la parrilla, la carne argentina, un clásico que no te podrás perder para dialogar de igual a igual con un amigo sobre el mundo porteño. Eso sí, tienes que reservar ir a comer a esta parrillada hecha para fanáticos del fútbol como tú.  Alto impacto toda la memorabilia. El truco es reservar. Y no es caro, es una parrillada clásica. Estados Unidos 465, Buenos Aires. Llama y reserva para uno por Skype alguna cena. Es más caro que otras, pero si vas a comer una tira de carne, que sea ahí. Di que van dos personas, a ver si te engrupes a una minita. Si no, llega solo, como lo hacen los de verdad. El número es +54 11 4361 5557

5. La Recoleta.  Está la Universidad de Buenos Aires y la Flor Gigante. La arquitectura es auténticamente francesa. Tómate un cafecito por ahí. O pasa por una heladería. Te recomiendo ir a cualquier local de VOLTA HELADOS o Freddo. Son realmente buenos. 

6. La avenida de Mayo.  Está la plaza, está la Casa Rosada desde donde se escapó De La Rúa en un helicóptero el 2001 y muy cerca está el Café Tortoni donde Borges carreteaba y donde tantos han ido a parar a conversar. Es que los argentinos son como son. Avenida de Mayo 829.

7. Puerto Madero.  Los cuicos de Argentina (llamados “chetos”) no están alejados de la ciudad como acá. Están en todos lados. Pero igual tienen su centro que además es corporativo e interesante. Pasa por ahí: era un puerto que fue remodelado y ahora es cool. Alguna época deprimente la pasé en esos locales, esperando que la ansiedad se fuera y me devoré 20 helados en un barcito solo. Igual es un gran recuerdo.

8. La Boca.  Ya. Acá tienes que ir sí o sí. Es un barrio pop. Es un barrio peronista. Recuerda siempre: el planeta es peronista y Dios es argentino, por lo tanto todo es peronista. Es muy bonito y colorido. Ahí una tarde me tomé una Quilmes y me saqué la polera. Muy marginal, muy libre y al lado de La Bombonera. Yo que tú tomaría el tour.