Columna de Carlos Costas: Über alles

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Muchos verán esta final alemana de Champions League como una metáfora perfecta de la solidez germana en medio de una Europa agobiada por la crisis económica. Otros hablarán del cierre de un ciclo brillante y el fin de la hegemonía de la tropa encabezada por Lionel Messi. Lo de José Mourinho en el Real Madrid ya parece caso cerrado, pero más allá de cualquier consideración la próxima cita del 25 de mayo en el estadio de Wembley enfrentará, por cuarta vez en la historia del certamen, a dos equipos de un mismo país. Un hecho que en la Copa Libertadores sólo se dio los años 2005 y 2006 con finales brasileñas ganadas por Sao Paulo e Internacional.

En el viejo continente, desde aquella primera final de 1956, cuando los merengues liderados por Di Stéfano y Gento se quedaron con el título ante Stade de Reims, en apenas tres ocasiones han chocado dos escuadras de una misma liga en la instancia mayor del fútbol europeo.

La primera fue en 2000 cuando Real Madrid levantó la octava de sus nueve “orejonas” ante Valencia.  El partido se disputó en la capital francesa y los merengues ganaron 3-0 con tantos de Morientes, MacManaman y Raúl. Esa temporada, tres de los cuatro semifinalistas fueron españoles. El Valencia de Héctor Cúper había dejado en el camino a Barcelona y los de Madrid eliminaron a Bayern Munich. Vicente del Bosque era el técnico y los merengues alzaron esa copa jugando con camiseta negra.

Luego, en la versión 2003 hubo final italiana en el Old Trafford de Manchester. Milan y Juventus empataron a cero y la victoria fue para el cuadro de Berlusconi, a través de los penales. Fue el penúltimo título en esta competencia del gran Paolo Maldini, quien en toda su carrera sumó cinco coronas europeas.

Los ingleses también tuvieron su final en la edición 2008. Moscú fue el escenario y  los protagonistas, Manchester United y Chelsea, cuadros que igualaron 1-1 en tiempo reglamentario.

Los penales resolvieron la historia en favor de los hombres de sir Alex Ferguson, en una formación donde destacaban Cristiano Ronaldo, Edwin van der Sar, Carlos Tevez y Wayne Rooney.

En esto no hay sorpresas. Las potencias europeas se imponen y en el mismo orden en que cronológicamente se han dado estas cuatros finales entre equipos compatriotas, España (13), Italia (12), Inglaterra (12) y Alemania (8), son los países que suman más títulos en la historia de la Champions y su antecesora, la Copa de Campeones.

El partido entre Bayern Munich y Borussia Dortmund asegura una celebración que los germanos no tenían hace 12 años, cuando los bávaros derrotaron a Valencia en el Giuseppe Meazza.

Desde entonces se habló mucho de la decadencia del fútbol alemán. Es verdad que a nivel de clubes sólo cosecharon un par de subcampeonatos del Bayern Munich (2010, 2012) y otro de Bayern Leverkusen (2002). Se criticó también el opaco nivel de sus selecciones, pero después de la sequía que significaron los mundiales de Estados Unidos y Francia, los alemanes como siempre se las arreglaron para llegar hasta las instancias finales. Sin tener equipos ni figuras deslumbrantes fueron segundos en Japón-Corea, decepcionaron como anfitriones con un tercer lugar y repitieron esa ubicación en el último Mundial de Sudáfrica.

Gracias al desarrollo de la Bundesliga, como uno de los torneos más competitivos del planeta, no pocos apuestan a que Alemania será la gran amenaza de Brasil 2014. En los últimos cuatro años, Bayern Munich ha estado en tres finales de Champions League. Borussia Dortmund, el equipo más popular del fútbol germano, anhela repetir la hazaña de 1997 cuando consiguieron su única Liga de Campeones al derrotar a Juventus.

Hoy liderado por Robben, Ribéry, Lahm, Schweinsteigner, Thomas Müller y con la próxima llegada de Guardiola, este Bayern Munich pretende instaurar una nueva supremacía para revivir esa exitosa década de Beckenbauer, Maier, Gerd Müller, Breitner, Hoeness y Rummenigge. Con esos jugadores ganaron consecutivamente los títulos europeos de 1974, 75 y 76 quebrando así el dominio del Ajax de Amsterdam. Después de aplastar a Barcelona, un cuadro muy identificado con la escuela holandesa, Bayern enfrenta mañana al Dortmund por la antepenúltima fecha de la Bundesliga. Los de Munich ya celebraron el título y superan por 20 puntos al Borussia que es su más cercano escolta. Ambos cuadros protagonizan lo que los alemanes llaman Der Klassiker. Los técnicos Jurgen Klopp y Jupp Heynckes seguramente reservarán sus mejores armas para la gran final de Wembley. La primera entre dos equipos alemanes.

Postdata: Über alles = por encima de todos.

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