Columna come y calla por Felipe Espinosa: "Linda"

Por Felipe Espinosa: Chef ejecutivo House "Casa del vino"

Es la comida casera la que me tiene loco, venga de donde venga, la que me mueve los sentidos y me hace disfrutar cada gramo de alimento. Cuando las expectativas son pocas el resultado probablemente sea favorable, ahí la frase “no tiene nada que perder, pero mucho que ganar” se escucha más fuerte.

Siguiendo las repetidas indicaciones de mi padre y de un par de amigos paisanos nos fuimos a comer árabe en la avenida Perú. Pero no fuimos al tremendo caserón clásico de mantel largo y garzones con humita. Nos fuimos al frente. Yamile es un local atendido por sus propios dueños, donde el sabor lo pone el biorritmo y los precios son más que módicos.

No tienen muchas mesas por lo que en hora punta cada silla está ocupada, por algo será. La entrada y salida de jeques es imparable, el tono de voz de los comensales es alto y el acento inconfundible.

Por lo que me contaron, la gran ventaja de este lugar es el sabor, las mezclas son clásicas del pueblo árabe, no existe una chilenización en las recetas y ese respeto los pone sobre todos los demás. Al parecer es la colonia la que entre sus secretos más apreciados tiene a Yamile.

La recepción es amena con pan pita, humus, lavan, tabule y una pasta de ají. Veníamos con ganas de comer carne y partimos con kubbe crudo de buen tamaño y gran sabor. La correría del garzón era sorprendente y los malabares por atender todas las mesas sorprendente, mientras se ven salir repetidamente personas con grandes bolsas de comida para llevar, otro punto alto del local.

De principal seguimos con carne, pedimos kabab a la plancha muy aromático, jugoso en el punto solicitado y con mucha hierba fresca. Lo acompañamos de una porción de humus y de un tabule que como estaba tan bueno lo repetimos. La proteína era gigante, los kabab tenían forma de longaniza de Chillán y en el plato venían dos, para compartir tranquilamente.

El sazón de Yamile me gustó mucho. Quizá tiene falencias de infraestructura, pero todo eso se puede arreglar. Lo principal, el aroma a Medio Oriente se percibe en cada rincón, todo es hecho por manos habilidosas y eso se deja ver en la comida.

Para cerrar, qué más que un buen café árabe, borroso, denso y concentrado. Un broche de oro para un almuerzo de las mil y una noches.

Coordenadas

Yamile, Av. Perú 647, Recoleta

Teléfono: (2) 27328324

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo