Fanática de Pinochet: "Lo conocí hace tanto tiempo que fue como perder la virginidad"

Por Felipe Saleh

Julieta Quiroga (56) y Margarita Muñoz (58) son dueñas de casa, viven en Conchalí y con sus gritos en contra se han robado la escena del Concejo Municipal de Providencia  que cambió el nombre de Avenida 11 de Septiembre a Nueva Providencia.

Las cámaras y los micrófonos se han concentrado en ellas y un par de señoras más, que gritan cosas como “¡derecha dormida, Pinochet salvó tu vida!”.

Por eso, al momento de contar su historia a Publimetro lo hacen con la voz carrasposa. Julieta recuerda algunos hitos en su vida como partidaria ferviente de Pinochet. “Lo conocí cuando tenía 16 años y me vine del sur a trabajar con Patricio Melero en la juventud que apoyaba al gobierno, después trabajé en la campaña del plebiscito el 88 que fue fabulosa. Y cuando nos mataron a Jaime Guzmán estabamos arriba de los árboles en el Cementerio General. Cuando Pinochet murió estuve dia y noche en el hospital militar”

Su amiga Margarita también se hizo adicta al régimen a comienzos de los 80 y muestra una foto junto a un Pablo Longueira muy joven, que lleva en su cartera.”Conocí a Pinochet hace tanto tiempo, que fue como perder la virginidad” dice Margarita.

Ahora Margarita y Juelieta portan un busto metálico de Pinochet y cuando les hablan de Longueira gritan al unísono “Longueira es un traidor. El traidor número uno, el General le dio plata constante y sonante para su primera campaña y después lo traicionó, eso no se hace con la mano que te da de comer. Los únicos que valen la pena son Iván Moreira y Cristián Labbé, hasta la muerte con Pinochet”.

La imagen que ellas tienen del dictador es de un hombre bueno “aunque no era cura, bendijo a mi nieto, lo tuvo en brazos. Hizo mucho por Chile y ahora están tirando todo por la borda” dice Julieta. La imagen del militar con lentes oscuros detrás de las violaciones a los Derechos Humanos, no les calza.

“Fue la revista The Clinic que lo mostró como que se escondía, pero él nunca se escondió.Los que embarraron a Pinochet fueron los subalternos, los que hicieron y deshicieron. Pinochet no tenía idea. Es lo mismo que pasa en una comisaría, cuando los carabineros apalean a los presos ¿quien paga el pato? El jefe de la comisaría que no tiene idea lo que hace el otro afuera. Lo mismo con Pinochet, él era el dueño de casa pero no tenía ojos para todos lados. Los que se fueron del país volvieron a revolver el gallinero y los que pagaron el pato fueron gente común y silvestre como uno que estaban en el MIR o en la JAB pero los pescados grandes llegaron todos gorditos con plata” dice Julieta.

Curiosamente Bachelet, según ellas estaría en una posición similar “Ella tiene buenas intenciones y la respetamos porque es mujer, yo le hubiera pegado un combo al que la escupió, pero va a gobernar rodeada de zánganos”

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