Ex ejecutivo de Microsoft: "La marihuana es como una fiebre del oro..."

La legalización puede generar enormes beneficios.

Por Kieron Monks / Metro World News

La marihuana ha recorrido un largo camino desde fiestas estudiantiles hasta habitaciones de evidencia de la policía, y como no, si cada día avanza con gran ritmo su legalización en todo el mundo y muchas personas  creen que representara la siguiente gran industria.

“La marihuana es como una fiebre del oro… y me gustaría que fuera como la marca Coca-Cola”, dice Jamen Shively, ex ejecutivo de Microsoft,  quien ahora está preparando lanzar ‘Diego Pellicer’, la primera marca nacional de marihuana en Estados Unidos. “Después de que lancemos la marca en Washington, aplicaremos el mismo modelo en América y Europa occidental”.

Con partidarios  como el ex presidente mexicano Vicente Fox e inversores pesados, Shively proyecta ganancias por encima de $100.000 dólares durante el primer mes, probablemente esto pueda pasar a principios de 2014. “Es la sustancia ilícita más consumida en todo el mundo y la regla de oro del marketing es ‘mejor ser el primero, que el mejor"”.

La marihuana medicinal representa alrededor de $2  mil millones en los Estados Unidos y crece 24% cada año. El año pasado, Colorado y Washington se convirtieron en los primeros Estados en legalizar la droga para uso recreativo y un mayor número de Estados están siguiendo su ejemplo. El impulso comercial y las oportunidades están aumentando.

“Yo esperaría que las primeras tiendas para uso recreativo se abran en enero (2014)”, comenta Dan Riffle, subdirector de Relaciones Gubernamentales de Marijuana Policy Project. “Después de eso, usted podría ver que el Gobierno Federal legalice la hierba en un plazo de cuatro a cinco años”. 

Pero a medida que la industria crece, Riffle espera que las compañías más grandes como de Shively sean golpeadas hasta con un 25% con el impuesto sobre las transacciones. “Ellos podrían lanzar la hierba a un precio lo suficientemente bajo como para golpear el mercado negro, pero lo suficientemente alto como para no fomentar su uso”.

Esos temores (junto con las dificultades de comercializar una sustancia que aún es  ampliamente ilegal) mantienen a las empresas más importantes de tabaco fuera del juego hasta ahora. “Cuanto más capital se le inyecte a la industria, más se saldrá hacia adelante”, dice Kris Krane, líder de los estudiantes para Sensible Drug Policy y activista hace 10 años. “Estas empresas tienen abogados y grupos de presión que pueden acelerar el proceso”.

Las menos receptivas a que se comercialice la marihuana han sido las empresas más pequeñas, como por ejemplo un dispensario en Colorado, quien menciona a METRO que  perderían el apoyo público y los distribuidores ilícitos necesitarían una nueva profesión. 

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