Chilenos evacuados de Siria preguntan cuál será su destino

Por EFE

Un grupo de 34 sirios-chilenos, evacuados este fin de semana al Líbano por el Gobierno de Chile ante una eventual intervención militar sobre Siria, se preguntan con angustia cuál será su destino cuando salgan de esa situación provisional.

“Estamos muy agradecidos a Chile y a su personal diplomático, pero ¿qué pasará después? Nuestra tristeza será muy grande cuando tengamos que regresar a la misma situación por la que fuimos evacuados. Es como haber visto la luz y que después desaparezca”, dice a Efe uno de ellos.

El ministro chileno de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno informó de que su país tiene previsto instalarlos en Beirut durante un plazo inicial de 20 días, ya que por el momento no tienen interés en volver a Chile, sino simplemente salir del conflicto.

Salma Ghorra Chara, de 80 años, originaria de Rancagua, asegura que toda su familia murió en Chile y que, si le quedan familiares, no tiene ningún contacto con ellos: “¿Qué puedo hacer a mi edad si regreso? Además, mis tres hijos y sus familias viven acá”.

A pesar de que vive en los alrededores de Damasco, frente a la plaza Tiyara, que no ha sido afectada por los bombardeos, asegura que “el miedo se apodera de mi cuando escucho las bombas cerca. No salgo a ninguna parte, vivo reclusa”.

“Veo infinidad de gente de los alrededores, castigados por la guerra, que se vienen a vivir a la plaza hasta que se los llevan a un colegio, y que para sobrevivir reciben ayuda del gobierno, de las mezquitas, iglesias y de la población”, señala.

Su sobrino Jaled asegura que el conflicto no es solo bélico sino también económico: “Se están peleando para ver cómo ganar dinero cuando termine la guerra”.

“Siria es un país rico, pero ahora no hay trabajo y, cuando se consigue, ni siquiera puede uno llegar a causa de la situación. La gente no sabe por qué muere, la vida no tiene ningún sentido, es un sufrimiento interminable”, dice este ingeniero electrónico.

También Esmahani Azabe, natural de Santiago, asegura sufrir mucho a causa del caos reinante.

“A menudo hay asaltos y robos, además de los bombardeos de los alrededores. Lo que más me angustia es que cuando salgo a hacer la compras no se si volveré o no, por eso cada vez lo hago menos. Mi salud se ha visto muy afectada y ya no puedo dormir sin tranquilizantes”, relata a Efe.

Todos los entrevistados aseguran que viajarían a Chile, si no definitivamente, sí por un tiempo, pero reclaman que en ese caso el Estado les proporcione casa y trabajo, para poder aspirar a una vida mejor para sus hijos.

El abogado Abdel Kader Al Aker explica cómo para ir a su trabajo tiene que atravesar muchos controles y nunca se sabe lo que puede suceder.

“Varias veces caminando se han producido explosiones a unos cien metros de donde estaba. Tuve que dejar mi casa, en el centro, e ir a la de mis padres, que viven en una zona que hasta ahora es más tranquila. Pero lo más triste son los niños, que están como prisioneros. ¡A mis hijos ni siquiera los dejo salir a la terraza!”, exclama. 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo