Columna de Katherine Urrutia: Manualidades vs. tecnologia

Por Katherine Urrutia

Con nostalgia encontré una cuncuna de pompones que realicé cuando estaba en el colegio, en una asignatura llamada técnico manual. Recuerdo que muchas veces, medio a regaña dientes, creábamos paneras, marcos de fotos, pañueleras, percheros y muchas cosas más, sin tomar la importancia que aquellos trabajos nos entregaba, no solo en motricidad.

La reforma educacional cambió las asignaturas de técnico manual, por educación tecnológica y artes plásticas por artes visuales, principalmente para crear futuros ciudadanos que estén más familiarizados con los nuevos avances en tecnologías.

Atrás quedaron los palitos de helados y fósforos, la greda y arcilla, lanas, block, pinturas, que hoy son materiales que llegan casi nuevos a final de año, a diferencia de mi época, que ocupábamos 2 ó 3 blocks por año.

Más que nostalgia, existe un tema que me preocupa un poco más con el cambio de asignaturas y por lo mismo consulte que dos personas expertas, una en psicología educacional y la otra que es una muy querida amiga educadora diferencial. Con ambas llegué a la conclusión que, si bien, el estado prepara educación que esté más cerca a los países desarrollados, para tener la posibilidad de crecer igual que ellos y los niños se adapten a un mundo avanzado para ser futuros productores que ayuden a crecer el país.

Lo que nos inquieta es la parte humana, ya que buscar buenos productores, no son sinónimos a tener seres humanos felices. Una de las principales carencias en la educación actual, es la buena comprensión e integración de las asignaturas, ya que la estimulación que ejercen las actividades manuales, trazos y creaciones, permite estimular al cerebro, favoreciendo algo que se llama “conocimientos significativos” o “crear creando”.

Podemos concluir, que estos futuros adultos podrán saber una mayor cantidad de cosas, pero no en profundidad. Tampoco les entregamos a estos niños la posibilidad de hacer actividades que le permita regular su conducta, como se usa en terapia para bajar los niveles de angustia, estrés, rabia y más.

En internet circula un eslogan que dice “si le enseñáramos meditación a los niños de 8 años, eliminaríamos la violencia en solo una generación” solo quiero agregar que meditar se logra también cuando hacemos manualidades o pintamos.

Saquemos conclusiones que es lo que más nos falta socialmente y con nuestros niños.

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