Columna de libros: Las notas literarias de Óscar Hahn

“¿La poesía es un arte moribundo? Encienda su computador, amigo. Ahí está, vivita y chateando entre millones de megabytes” (17). Esas son las palabras que cierran la columna “La poesía contrataca”, la primera del volumen Pequeña Biblioteca Nocturna, que recoge los textos que el poeta Óscar Hahn ha publicado en diversos medios. Sobre la cita, creo que recoge gran parte del espíritu de las columnas de este libro, mostrar una y otra vez que la poesía está viva. Hahn lo hace a través de textos que recuerdan a poetas, de anécdotas personales, del estudio de la poesía como sanadora del alma; muestra que la poesía y la literatura en su expresión más amplia, son orgánicas, se mueven con uno, producen cosas en las personas –emociones, gestos, pensamientos-, crecen y cambian con las diferentes lecturas, contextos, experiencias de vida. “La poesía se hace entre todos”, cita Hahn a Lautréamont y tiene razón. Estos textos son una invitación a acoger la poesía como compañera. El poeta es profundo en sus reflexiones, denota también experticia en su tema, todo mediante una escritura que, aunque prosa, también es poética.

Asimismo hay un placer en el descubrimiento de las historias. Cómo no vibrar cuando Hahn se da cuenta de que ha esta comiendo con Mircea Eliade; o cómo no estremecerse cuando recuerda el tiroteo que tuvo lugar el 1 de noviembre de 1991, cuando hacía clases en la Universidad de Iowa. La variedad de los textos permite emocionarse, reír, sentir rabia, y, sin duda, aprender muchísimo de poesía, cómo aproximarse a ella desde la experiencia, desde lo popular, desde lo vivencial. De hecho, mientras avanzaba en sus notas literarias, me preguntaba también por mis propias lecturas y escrituras, como sucede cuando una se enfrenta a escritores tan poderosos como Hahn.

Una breve nota introductoria nos dice que el título de este libro, Pequeña Biblioteca Nocturna, proviene de Mozart; en realidad, Pequeña Serenata Nocturna viene a la cabeza sin dificultad. La misma nota agrega que también proviene de la preferencia del autor de leer de noche. Yo leí gran parte del libro también de noche, pasando nota tras nota, diciendo muchas veces “esta es la última por hoy” para seguir un poco más. Es que la lectura simplemente fluye. Lo único que me dejó insatisfecha fueron las escasas notas sobre autoras; me faltó una mayor presencia de mujeres.

Hahn, Óscar. Pequeña Biblioteca Nocturna. Santiago: Fondo de Cultura Económica, 2013.

Hace pocos días comenzó la Feria Internacional del Libro de Santiago, la que se extenderá hasta el 10 de noviembre. Para esta semana destaco algunas actividades. El martes 29 se presentará una reedición de Crepusculario como parte de la conmemoración de los 40 años de la muerte de Pablo Neruda. También habrá una conversación sobre Dramaturgia en la que participarán Egon Wolff, Elisa Zulueta y Rafael Gumucio. El miércoles 30 habrá una conversación titulada “Novela gráfica: la generación Mampato” con Francisco Ortega, Gabriel Rodríguez y Álvaro Bisama.

El jueves 31 Carmen Berenguer realizará un recital poético y Jaime Quezada presentará Poema de Chile, de Gabriela Mistral. El viernes primero habrá un debate en torno a los conceptos de literatura y política en Roberto Bolaño, con Edmundo Paz Soldán, Roberto Brodsky e Ignacio Echevarría. El sábado 2, Matías Rivas presenta Poco hombre de Pedro Lemebel y el domingo 3 Santiago Posteguillo y Ricardo Gattini conversarán sobre la novela histórica. Horarios y el resto de las actividades en http://camaradelibro.cl/ferias/filsa/