Columna de Katherine Urrutia: Autocuidado

Por Katherine Urrutia

Estoy preparando un taller con el tema de autocuidado, donde lo central, es generar conciencia del respeto por el propio cuerpo, saber poner límites y aprender a decir no en situaciones  impropias. Paralelo a esto, veo en las noticias a muchas personas, que con motivo del fin de semana largo, acudieron a la costa y posar felices frente a las cámaras, desafiando los letreros de prohibición, por ser peligroso.
Existen los casos donde un momento recreativo y de felicidad, pasa a ser una desgracia, es por eso que me sorprende saber, que no tenemos conciencia real de autocuidado y solamente lo asociamos con abusos sexuales.
Si seguimos en esta reflexión, podríamos analizar los vicios que tenemos como el cigarrillo, alcohol, drogas, dependencia a medicamentos o automedicación inapropiada, comidas chatarras y algunas relaciones de parejas, amistades, etc.
Si pudiera hacer un estadístico aproximado de las personas que atiendo y tienen como tema central grave, baja autoestima y curiosamente tienden a vincularse con personas nocivas, abusivas o predominan en estar en ambientes tóxicos, como trabajos o lugares de recreación.
El tema de generar buenos hábitos de protección, no tendría solamente que ver en un aspecto sexual, también es importante tomar conciencia, sí estamos rodeados de personas que nos hacen sufrir o impiden nuestro desarrollo personal o profesional, como también observar lo que usamos para equilibrar el estrés.
Recuerdo claramente a personas con dependencias abusivas y crónicas de alcohol y drogas, donde la justificación del uso continuo de estas sustancias, era quitar el estrés, pero la solución es lo que generaba el mayor problema de sus vidas.
Lo importante es conocernos,  haciendo simples ejercicios como: escribir en un cuaderno o papel, por un lado todo lo que nos gusta y por el otro lo que nos disgusta. Dejar pasar un día o dos y leer nuevamente, repasar cada punto y asociarlo a lugares o personas, para generar luego en hojas nuevas, nuestros factores de riesgo y factores protectores, donde la idea es poner personas, situaciones, emociones en cada hoja, para conocernos y conocer nuestro entorno, saber de que alejarnos o refugiarnos según sea el caso.
Es muy bueno hacer este simple ejercicio, donde podríamos sorprendernos demasiado, pero principalmente reforzarnos.
 

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