La PSU está en tela de juicio…

Alumnos y profesores enjuician la prueba de selección universitaria. Expertos y autoridades aceptan algunas críticas, pero aseguran que ya se han hecho los cambios correspondientes

Por Cristian Salas

Cuando no falta absolutamente nada para la PSU (2 y 3 de diciembre), diferentes personajes relacionados con la materia analizaron con Publimetro las bondades y las falencias de la prueba de selección universitaria, que como cada año queda en tela de juicio por los distintos actores.

Y lo más críticos, como es de costumbre, son los propios alumnos. “Como establecimiento encontramos que la PSU es siempre la misma: no mide habilidades, sólo conocimientos. Lo ideal sería que midiera las habilidades porque una persona con buena memoria puede sacar 800 puntos. El sistema de medición está muy mal hecho. Creo que es otro método segregador de la educación chilena”, comenta Enrique Arenas, miembro del centro de alumnos del emblemático Instituto Nacional.

Los profesores tampoco se quedan atrás en las reprimendas. “Es un instrumento que necesita reestructuración o por lo menos cambiar algunas cosas… El modelo de la prueba está orientado a un modelo de interpretación de conocimientos, ya no exige tanto del alumno, ahora es algo más global. El problema es que un cambio radical pone en tela de juicio todo el sistema de evaluación porque, por ejemplo, si cambia el sistema los preuniversitarios también tendrían que redireccionarse”, opina Osvaldo Ziolkowski, profesor de Historia y Geografía del Colegio Alemán de Chillán.

En el Gobierno no le hacen el quite a las críticas y por eso responden. “En el Ministerio de Educación creemos que es importante que el sistema de admisión a las universidades esté siendo analizado de manera permanente y es por eso que en 2011 junto al Consejo de Rectores le solicitamos a la consultora internacional Pearson una revisión de la Prueba de Selección Universitaria, la que realizó una examinación que se enfocó en tres áreas del examen chileno: la evaluación de los procesos de construcción de las pruebas, el análisis de la puntuación de las pruebas, y un estudio de su validez”, cuenta Carolina Schmidt, titular de la cartera. 

El informe entregado por la consultora a fines del año pasado consideraba una serie de observaciones, tales como que las  preguntas disponibles y que finalmente llegan a la PSU no se testean o experimentan de manera adecuada, que las preguntas están alineadas de manera baja con el currículum de enseñanza media y están centradas en la enseñanza científico humanista, por sobre la modalidad técnico profesional y  que en la estructura de las pruebas hay potenciales problemas de sesgo, entre otros problemas detectados. 

“Fue por esta razón que le solicitamos al  Cruch (Consejo de Rectores) que trabajara en una agenda con plazos definidos para asegurar  que los cambios propuestos por el  informe se hicieran  lo antes posible. En este sentido nos parece satisfactorio saber que las modificaciones acordadas por el Consejo de Rectores y aplicadas por las Dirección del Sistema de Admisión van en la línea de lo sugerido por el informe de Pearson. Entre los elementos más relevantes del proceso de mejoramiento están las iniciativas de validación externa de la prueba y la incorporación de mayor diversidad de académicos, así como el avance hacia una mejor alineación de la prueba con los contenidos –especialmente para los estudiantes de liceos técnicos–  y la aplicación de mejores mecanismos que permitan evaluar si las preguntas producen algún tipo de sesgo por tipo de      estudiante”, agrega la ministra de Educación.

El polémico ranking de notas

Dentro de los cambios que se implementaron para este año, está el polémico ranking de notas. ¿Cómo así? Las 33 universidades adscritas al sistema PSU modificaron la ponderación del ranking de notas, en promedio, a un 20% y en algunos casos incluso alcanza el 40%. La medida generó discusión inmediata.

“Es algo déspota. En mi colegio el 80% de los alumnos se está viendo perjudicado. Ahora hay que sacar tres puntajes nacionales para entrar a Medicina… Bajo la teoría que se sustenta, genera efectos bastante contradictorios”, dice Arenas.

“Yo he aprendido que en este terreno cualquier cambio genera mucha polémica. Yo pensaba, cuando entré a trabajar en esto, que la PSU se le iba a tener ‘simpatía’ por todas las críticas que recibía la PAA, pero la gente es reticente, cuando le cambian las reglas del juego, no hay espacio para discutir los bene-ficios. Esto se hizo porque se quería dar una señal de que se iba a favorecer a los grupos que han tenido menores opciones de  entrar a la unviersidad, pero cada cambio genera polémica porque una vez que se aprueban todos se sienten perjudicados. Lo que sí reconozco es que el cambio debió haberse anunciado con mucha mayor anticipación”, comenta Jorge Manzi, director del Mide UC y quien formó parte de la creación de la PSU en los últimos años.

En el Mineduc, en tanto, tienen una postura un tanto más reservada. “A nosotros como Ministerio de Educación nos parece bien la incorporación del ranking de notas en el sistema de admisión, sin embargo creemos que es bueno avanzar hacia la construcción de un verdadero ranking”, señala la secretaria de Estado.

Ahora, en todo caso, los cuestionamientos de poco y nada servirán, pues los miles de estudiantes sólo están enfocados netamente en “quemar los últimos” cartuchos del estudio para poder estudiar lo que siempre han querido y poder así cumplir sus sueños. ¡Éxito!

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