Sebastián Piñera: “Nuestros nietos disfrutarán del legado Bicentenario”

Relajado y optimista, el Presidente nos recibió en La Moneda para hablar sobre la herencia que le entregará al país el próximo mes de marzo. Fuego amigo, segundas partes, popularidad, fundaciones y Navidad también fueron parte de la conversación.

Por Matías Carvajal

¿Está feliz?
-La verdad es que sí. Me considero un hombre muy agradecido de Dios, la vida, mi familia y mi país.

¿Buen año el 2013?

-Muy bueno. Hemos cosechado lo que con tanto esfuerzo sembramos los primeros tres años. A pesar de lo duro y difícil de esta pega, no me quejo, porque el servicio público es mi vocación. Muchas veces me acuesto cansado y frustrado, pero al día siguiente me levanto como boy scout: contento, alegre y listo para lo que viene.

Feliz también de que los chilenos lo quieran un poco más.

-Siempre uno quiere que lo quieran, especialmente los que uno quiere. Y desde ese punto de vista este aumento del apoyo, cariño y reconocimiento de la gente es otra razón más de alegría y satisfacción. En todos los recorridos que me ha tocado hacer del país, he podido conocer mejor a los chilenos y, mientras más los conozco, más orgulloso estoy de la gente de Chile.

Y por eso quiere agasajarlos con el Legado Bicentenario. ¿Cómo nace esta idea?

-Hace apenas 100 años celebramos nuestro primer siglo de vida independiente. En 1910 Chile tenía apenas 3,3 millones de habitantes; entonces, como forma de celebrar los 100 años de la República, se construyeron la Estación Mapocho, el Parque Forestal y el Museo de Bellas Artes. Hoy somos 17 millones y tenemos auténticas razones para sentirnos orgullosos del trabajo materializado en estos últimos 100 años. Y qué mejor manera de conmemorarlo que honrando la labor de las generaciones que nos precedieron. Esa es el alma mater del proyecto que pusimos en marcha el año 2010. Y ese legado contempla 100 obras. Quiero recordar lo que decía el cronista Joaquín Edwards Bello, quien afirmaba que los chilenos teníamos tal fascinación por lo nuevo, que terminábamos por despreciar y destruir todo lo antiguo olvidando nuestra esencia, carácter e identidad. ¡No podemos darnos el lujo de seguir en esta trayectoria y por eso hemos decidido sacar adelante el Legado Bicentenario! ¡Somos hijos de nuestro pasado y padres de nuestro futuro! En resumen, estamos muy orgullosos de este programa que busca recuperar espacios públicos, históricos, que por una razón u otra han quedado abandonados, con el objetivo de devolverlos a la ciudadanía.

¿Cuál es su preferido?

-Esto es como cuando los hijos o nietos preguntan a quién es el que más se quiere. Y uno los quiere a todos. Si me apura, le diría que la recuperación del Barrio Cívico, que es la capital política y republicana del país, y que se traduce en la remodelación de la Plaza de la Constitución, la Plaza de la Ciudadanía y la gran explanada que permite conectar La Moneda con el Paseo Bulnes es una de mis favoritas. Otra de mis favoritas, más allá del cariño especial que sentí por él, es el parque Renato Poblete, pues es la primera expresión de un proyecto que yo he trabajado en los últimos 20 años y que es hacer del Mapocho un río navegable que recupere su carácter de columna vertebral de Santiago.

Mapocho navegable y caminable…

-Sí, los 42 K del Mapocho buscan recuperar las riberas del río a través de la unión de los diferentes parques, como el Forestal, Bicentenario y el Parque Renato Poblete que está al poniente del Parque de los Reyes y donde se pondrán las primeras esclusas para hacer navegable el Mapocho.

¿Y el legado Bicentenario también incluye espacios para el deporte?
-Sí, pusimos mucho énfasis en la cultura y el deporte. Estamos construyendo cinco nuevos teatros regionales (Iquique, Punta Arenas, etc.) y 49 centros culturales, porque no solamente de pan vive el hombre. En deporte nos propusimos no sólo cambiar la infraestructura, sino que cambiar de un país sedentario a uno de deporte. Y ahí está la obra. Además hay que nombrar los trece estadios nuevos o remodelados con estándar FIFA, los 156 miniestadios con graderías, camarines, canchas de pasto e iluminación y los 30 polideportivos que nos van a permitir transformar al país en una nación más sana de la mano del programa “Elige vivir sano”.

Aunque no está en la lista, otro de sus legados será el puente sobre el canal de Chacao.
-Dicho puente atirantado tendrá la belleza y magnificencia que se requiere para cruzar el canal. Lo más importante es que extenderá el territorio continental en 200 kilómetros adicionales por lo cual vamos a tener una carretera que unirá a Chile desde el límite con el Perú hasta la ciudad de Quellón.

Todavía faltan kilómetros para unir el país completo.
-Adicionalmente al puente del Chacao hay otros dos proyectos que forman una trilogía: terminar con la carretera austral llegando hasta el límite norte de Campos de Hielo Sur. Hoy  estamos en la etapa de diseño de este proyecto, que aún no sabemos si pasará por el oriente o poniente de Campos de Hielos Sur para llegar hasta Punta Arenas y el Estrecho de Magallanes. Y la tercera obra que completa la trilogía es unir el estrecho de Magallanes con el canal del Beagle en lo que hemos bautizado como la Ruta del Fuego. Estas tres obras son monumentales.

Otro legado: la reconstrucción.

-Sé que a los periodistas les gusta identificar a los gobiernos con un solo legado, pero en nuestro caso no es posible. El primero podría ser el Presidente de la reconstrucción, pues recibimos un país terremoteado y vamos a devolver un país reconstruido; segundo legado, el Presidente del trabajo: haber creado 860 mil nuevos empleos como nunca antes se había logrado en Chile; tercero, haber recuperado el liderazgo y dinamismo en crecimiento, empleo, inversión y en cuarto lugar un legado en el campo social con la ampliación del postnatal  a seis meses y la subvención al cuidado de nuestros adultos mayores.

Y se podría agregar el haber bajado el CAE al 2% y el haber subido los impuestos. ¿Un poco socialista su legado?
-No lo comparto. Este Gobierno se ha jugado por valores, por ejemplo la libertad en la educación. Respecto de los impuestos, para nosotros son un medio y no un fin. Efectivamente hicimos una reforma tributaria para financiar la reconstrucción y la reforma educacional y creo que los dos objetivos valían la pena.

¿Cree que un Gobierno de Bachelet nos lleva al despeñadero?
-No lo sé, sólo sé que el camino al desarrollo y a la derrota de la pobreza es muy difícil y la prueba es que la mayoría de los países no lo ha logrado. Es claro que necesitará mucha visión y mantener el rumbo. Espero que quien sea la próxima Presidenta de Chile logre ese tan anhelado y necesario objetivo de dejar atrás la pobreza y el subdesarrollo y crear una sociedad que garantice a todos las oportunidades para desarrollar sus talentos y una vida con valores.

¿Está dispuesto a colaborar con un Gobierno de Bachelet por alcanzar el desarrollo?
-Definitivamente cuando deje la presidencia voy a seguir ligado a las cosas de interés público y tendré una actitud constructiva, positiva y leal. En Chile cometemos un error garrafal que es pensar que oposición y Gobierno tienen la misión de destruirse mutuamente. Eso no es así. No hay que olvidar que todos tenemos el mismo objetivo de contribuir a que Chile llegue al desarrollo y a una vida más plena y feliz. Esto significa que voy a tener una actitud constructiva, positiva y leal.

Navidad. “Nunca dejamos de creer en el Viejo Pascuero”

¿Cree en el Viejo Pascuero?
-Hay dos tipos de personas: viejas o jóvenes de espíritu. Los primeros creen que todo tiempo pasado fue mejor y los segundos no le tememos al futuro y estamos convencidos que lo mejor está por venir. Estos somos los que nunca dejamos de creer en  el Viejo Pascuero.

¿Cuál es el mejor regalo que recuerda haber recibido/entregado?
-Mi primera bicicleta. ¡No lo podía creer! Fue una compañera que me dio más libertad y me amplió los horizontes. Y el mejor regalo -o el último- que hice fue un iPhone a mis nietos León y Esperanza, pues con mostrarles un nuevo mundo les permite comunicarse conmigo a través de un programa que se llama Face-Phone.

¿Sale usted a comprar regalos?
-No salgo a comprar regalos, pero sí compro a lo largo del año y los guardo para Navidad. 

¿Dónde celebra?
-La tarde del día 24 tenemos una misa con los Chadwick-Piñera encabezada por mi tío obispo Bernardino. Después nos vamos a mi casa con mi mujer y mis hijos y sus familias. 

Me comentaron que los mejores regalos los hacía el “Negro”: pollitos, fuegos artificiales chinos, etc…
-Miguel, mi hermano, siempre llegaba tarde y repleto de regalos no tradicionales: tortugas, conejos, pollitos hasta un mono trajo una vez. El problema es que al día siguiente comenzaban los problemas porque se morían los pollitos o se perdía la tortuga. Ahí empezaba la tragedia. Decidimos pedirle a Miguel que considere no solamente la sorpresa y alegría de los niños la noche del 24, sino también sus consecuencias al día siguiente.

¿Dejó alguna vez de celebrar con su familia por dedicarse al trabajo?
-¿La noche del 24?, no… Sí trabaje hasta tarde, pero siempre he llegado a la Navidad.

Prioridades claras entonces…
-Uno a veces se confunde. Recuerdo que cuando era senador trabajaba incansablemente y descuidé a mi familia. Una noche llegué a mi casa y había un papelito que decía: “Papá, no te preocupes, nos acostumbramos a vivir a sin ti”. Fue un verdadero golpe y creo que desde entonces cambié.

Política. “No le tengo miedo al 11 de marzo”

Presidente, ¿duele mucho el “fuego amigo”?
-Recuerdo una anécdota de Winston Churchill respecto al fuego amigo. Un día él estaba en la Cámara de los Comunes y cruzó hacia el lado de la oposición y uno de sus camaradas le preguntó: “¿por qué vas al lado donde están tus enemigos?” y Churchill contestó: “No se equivoque, en ese lado están mis adversarios; en éste, mis enemigos”, en referencia al lugar donde estaban los partidarios de su gobierno. En fin, afortunadamente tengo una gran capacidad física y moral de resistir los golpes, que es lo que se conoce como resilencia.

¿Usted tiene pesadillas Presidente?
-Tengo más sueños que pesadillas.

¿Y sueña con los cuchillos largos?
-No para nada. Ya hablaremos después de las elecciones.

¿Le interesa volver a la testera de RN?
-Definitivamente no. Espero que otra generación tome las banderas.

¿Piensa en el 2017?
-No tengo en mis planes una nueva candidatura, pero en la vida el hombre propone y Dios dispone. No le tengo miedo al 11 de marzo, pese a que todos mis antecesores –salvo Patricio Aylwin, quizá por la edad- han querido volver a La Moneda, yo ahora tengo un millón de planes e ideas que no he podido desarrollar como Presidente y que me gustaría hacer. Obviamente que voy a seguir en las cosas de interés público fortaleciendo la Fundación Futuro (educación), la Fundación Tantauco (preservación) y vamos a desarrollar una nueva que se relacionará con la políticas públicas.

¿Le gustaría que su señora fuera candidata presidencial?
-No es su vocación ni su mundo. Tampoco está dentro de sus intereses.

¿Y le interesaría volver a los negocios?
-No está en mis planes, para nada. Mi gran vocación es la cosa pública y eso he hecho hace 25 años.

¿Los medios le llaman la atención?
-Hay muchas cosas que me llaman la atención. Siempre me ha gustado el mundo de la academia, del deporte, los medios, la cultura.

¿Le gusta el término Piñerismo?
-Es antiguo agregarle el ismo a ciertas corrientes. No le veo mayor novedad.

Pero es mejor que “Piñericosas”.
-Sí, claro, pero varias “Piñericosas” me hacen reír muchísimo. La verdad es que sin humor y sin amor, no podría vivir la vida.

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