El Senado aprueba al elegido del gobierno para la Suprema a cambio de no vetar a juez en causas de DD.HH.

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Por unanimidad, 35 votos a favor, la sala del Senado aprobó la propuesta del Presidente de República, para nombrar como ministro de la Corte Suprema, al actual magistrado de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Carlos Aránguiz.

Pese al amplio respaldo dado a la propuesta presidencial, la votación estuvo marcada por las críticas planteadas por senadores de la oposición al gobierno por el supuesto veto en contra del ministro Carlos Cerda para formar parte del máximo tribunal del país y la falta de diálogo con los senadores en el desarrollo de este proceso.

El senador PS, Camilo Escalona, comentó que “en lo personal no tengo ninguna objeción hacia el ministro Aránguiz” pero agregó, “no puedo sino expresar mi profunda desazón porque el nombre propuesto que muchos de nosotros esperábamos era del destacado ministro Carlos Cerda”.

Recordó que en julio pasado se votó en el Senado la designación de la ministra Gloria Ana Chevesich, propuesta sobre la cual había diferentes opiniones pero la que respaldaron sin ninguna condición.

“Estimábamos que una actitud noble de parte del Presidente de la República era proceder a la propuesta del ministro Carlos Cerda”, esto “entendiendo que en política la nobleza obliga”, acotó Escalona.

“Esperábamos que el Presidente de la República tuviera la altura de miras de proceder a someter a la designación del Senado un ministro que ha sido injustamente postergado durante muchos años”, agregó el senador socialista, quien finalmente lamentó profundamente “que el jefe de Estado, el Presidente de la República no haya tenido la altura de miras para actuar con la nobleza correspondiente”.

La senadora DC, Soledad Alvear, planteó por su parte, la importancia del diálogo en la designación del ministro para la Corte Suprema, esto debido al alto quórum que requiere la ratificación de este planteamiento.

“Para los efectos que no exista una tensión entre el nombramiento del Presidente de la República y el Senado es importante que se produzca el diálogo antes del envío del nombre al Senado”, señalo.

El ministro (s) de Justicia, Juan Ignacio Piña, defendió la propuesta y procedimiento empleado por el Presidente Sebastián Piñera, manifestando que “cuando en un proceso participan los tres poderes del Estado es muy difícil poder sostener que en el ejercicio de sus funciones se obra sin altura de miras o innoblemente, precisamente porque se trata de atribuciones constitucionales”.

“Cuando el Presidente de la República ha hecho una nominación como la del ministro Carlos Aránguiz ha hecho uso de una de sus atribuciones constitucionales“, manifestó el secretario de Estado, quien destacó el respaldo unánime entregado por los senadores a la propuesta presidencial.

El senador UDI, Hernán Larraín, dijo que en el caso del ministro Carlos Cerda, “lejos de existir un veto, hubo algunos antecedentes objetivos a la vista en ese momento”.

El parlamentario dijo que Cerda “es un buen juez” sin embargo, cuando se elige ministro de la Corte Suprema, “se le pide algo más”, resaltando que durante 1995 y 2005 el juez Cerda tuvo un récord de calificaciones negativas porque hacía procedimientos muy discutibles.

Pese a ello, y considerando que en los últimos años sus calificaciones son buenas, “se abre la posibilidad que lo nombremos. No hay un veto para el ministro Carlos Cerda, creo que tiene que ver más con hechos objetivos que son los que nos han llevado a muchos a rechazar su nombramiento en el pasado”.

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