Columna vertebral de Avello: "Balance del año"

Por Felipe Avello

Me cambié de canal. Cambié el auto. Me curé casi todos los fines de semana. No saqué el tag. Me sacaron 15 partes que aún no pago. Me chocaron unas tipas que se arrancaron. No tenía seguro. Me volví a poner un aro. Boté mucha sangre cuando me lo puse. Fingí que me dio insolación para faltar unos días al trabajo. Pisé al gato sin querer y mi señora me pegó una cachetada. Subí siete kilos. Fingí que me había intoxicado con mariscos para faltar al trabajo. Me dejé barba. No me salía mucha. Me la pinté con máscara de pestañas. Me tatué una serpiente en el antebrazo. No fui a votar. Fui a celebrar al comando de Marco Enríquez el tercer lugar. Tuve muy pocas relaciones sexuales. Me masturbé cada vez más. Contraté una masajista por un dolor lumbar. Le pregunté a la masajista si prestaba otros servicios. Me preguntó a qué me refería con otros servicios. Le dije, “tú sabes, otros servicios”. Le pagué 15 mil pesos más y me prestó otros servicios. Fui al cine sólo una vez en todo el año y vi “El derechazo”. Estuve todo el año leyendo “Rayuela”, de Cortázar, pero no lo terminé. No aprendí a hablar inglés. No aprendí a tocar guitarra. Usé casi la misma ropa todo el año. No terminé un tratamiento de conducto. Durante todo el año se me acumuló comida entremedio de un diente.  Actué en una obra de teatro muy mala. Participé en programas de televisión muy malos (siempre lo hago). Le di un beso a Luis Dubó. Le di un piquito a Cony Mengotti. Fui a hacerme un espermiograma para saber si puedo tener hijos. Me entregaron un frasco. Había que llevarlo tres días después con mi líquido seminal. Había que tener tres días de abstinencia, en los que no podía hacer nada. No me resistí. El examen quedó inconcluso. Conocí al hijo del pintor Guayasamín. Se dedica a vender la obra de su padre. Se ha hecho millonario. No sabe pintar. Fui a ver a The Cure. Pagué 150 mil pesos. Me aburrí un poco. Me echaron del VIP del Lollapalloza. Comencé a hacer stand up comedy. Le copio chistes a comediantes jóvenes y a quien pueda. Llegué a Uruguay justo el día que legalizaban la marihuana. Con el mago Manzanita comenzamos a hacer show de magia y comedia en hospitales. Los enfermos piden que no lo hagamos más. Algunos piden ser desconectados. Volví a tener mi propia banda musical. Los músicos tocan mal. Les pago tan poco que no importa. Me di cuenta que se me está achicando el miembro. Me tirita el ojo derecho. No sé dónde pasar el Año Nuevo. Empecé a escribir esta columna. Fue un buen año..

 
Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de publimetro
Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo