Columna de Katherine Urrutia: "Rotondas"

Por KATHERINE URRUTIA

El otro día escuchando mi programa radial favorito de las mañanas, “Liberen a Nicolás” de los hermanos Larraín, hablaban de las rotondas y por qué en Chile no sirven, ya que nada representaría mejor a nuestra cultura e idiosincrasia que estas, donde la ley del más choro funciona y el tema de ser generoso o condescendiente, son gestos que no se observan aquí. 

El individualismo social, se refleja en la actitud que no permitir al otro avanzar, por pensar u opinar desde un auto distinto o una postura diferente. Sumando esto con los últimos dichos de Marcelo “Chino” Ríos, donde atacaba las familias homoparentales y observando cómo, a las pocas horas salieron personas con fuertes e incluso violentas respuestas al ex número uno del tenis. Es cierto que las personas públicas tienen que tener mayor cuidado con sus opiniones, pero también es cierto que no se puede reaccionar con tanta agresión.

Es claro que nuestra sociedad avanza con pasos agigantados en algunos puntos, pero en otros a paso de hormiga, generando atascos sociales como estos sectores circulares viales, donde  la prepotencia impera, desde todos los sectores, defensores y atacantes.

Si se defienden o no las opiniones con argumentos fundados o basadas en prejuicios burdos, ya casi no es el tema que hoy analizaré, es la violencia que se usa hoy en día lo que me inquieta, ya que desde un punto de vista emocional y energético, la violencia siempre es mala, para atacar o defender.

Existen dos palabras claves para cualquier conflicto de opinión: RESPETO Y AMOR UNIVERSAL

Hoy quiero invitar a usar correctamente el significado de esas palabras, a escuchar y comprender con respeto y amor la opinión del resto. En el caso de ver un error en lo que piensa otra persona,  desde nuestro punto de vista, comprender con respeto y amor universal, nos ayudará verdaderamente a ser mejores y solucionar las diferencias. Esto es equivalente a llegar a una rotonda y dar la oportunidad de dejar avanzar al otro, ayudando a descongestionar más rápido estas arterias circulares, tan circular como la vida misma.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo