Felipe Vergara: El gabinete de Michelle

Por Felipe Vergara

En los próximos días se dará a conocer el equipo ministerial que acompañará a la Presidenta y que la acompañará a partir del 11 de marzo. Aunque todo ha deambulado con gran hermetismo, hay algunos hechos que vale la pena analizar y a su vez destacar:

El primer y gran hecho es como Bachelet se ha desmarcado de los partidos políticos  para sus nombramientos. Hasta ahora, todo hace suponer que será un equipo que no tendrá imposiciones partidistas, sino más bien nombres que aunque vengan de la arena política, son personas que cuentan con la confianza de la Presidenta y que no han sido impuestos por ningún partido. A  diferencia de antaño, los cuoteos quedarían relegados a nombramientos de segundo orden, como intendencias y gobernaciones.

El que los partidos hayan dejado en libertad de acción a Bachelet es el primer indicio de que realmente se está trabajando en una delegación de poder recaída en la mandataria. Al fin se estaría logrando el tan anhelado “empowerment” que permita gobernar sin ataduras partidistas. El actual presidente Piñera intentó con algunos de sus ministros hacer lo mismo, digo con algunos,  porque evidentemente hubo premios de consuelo para los perdedores senatoriales como fue el caso de Joaquín Lavín y Ena Von Baer. Sin embargo,  el error de Piñera fue creer que Chile se podía “gerenciar”,  lo que terminó transformando el eslogan del “gobierno de los mejores” en un fracaso que obligó a echarle mano a los políticos tradicionales -Allamand, Chadwick, Longueira, Matthei- para resucitarlo. Hoy todo hacer parecer que Bachelet realmente está trabajando en gobernar con los mejores, donde no habría repetición de plato, ni premios de consuelo.

Los ejes del próximo gobierno están dados en cuatro áreas claves: educación gratuita y de calidad; reforma tributaria; pensiones dignas y una nueva constitución democrática.

Por lo mismo, y aunque los ministerios son muchos y todos  importantes, hay algunos que por las características de nuestro desarrollo son más relevantes. Por ejemplo, el Ministerio del Interior y la Secretaría General de Gobierno, son claves, pero también lo será el de Hacienda, por la desaceleración que ha experimentado Chile desde el segundo semestre de 2013. En  Educación, ya sabemos lo fuerte que son los estudiantes cuando se unen y también estamos claros en las promesas que se plantearon sobre la gratuidad en la educación, por lo que esta será una cartera muy importante y clave en el éxito del próximo gobierno. La prioridad del Ministerio del Trabajo está en la  profunda modificación que debe hacerse al sistema de pensiones, que como está actualmente, no garantiza nada más que utilidades para las mismas AFPs; y Relaciones Exteriores, por las repercusiones del fallo de La Haya y la demanda marítima boliviana.

Relevante será también la Secretaria General de la Presidencia, es un ministerio de no mucha visibilidad, pero para que las reformas legales se lleven a cabo se requiere de buenas negociaciones en el parlamento y ese es el trabajo del SEGPRES. Independiente de contar con mayoría en ambas cámaras, siempre será conveniente aunar criterios con las otras fuerzas y no pasar “la aplanadora”. Buenos acuerdos traen consigo mejores relaciones en el largo plazo y por lo mismo, un trabajo más armónico. Las claves de una negociación están dadas en el equilibrio y la sensación de que ambas partes han ganando.

Siendo así, contar con buenos ministros, empoderados de sus funciones, con manejo político y conocimientos profundos de sus carteras, es fundamental. No importa si ello significa que vengan del mundo académico, político o privado, si son de la DC, PS, Radical o del PC -que tanto temor generen en la derecha- lo importante es que puedan trabajar con la autonomía suficiente para ejercer sus respectivos ministerios por los próximos cuatro años de una manera exitosa y en pos del Chile que queremos.

 

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