Columna de Katherine Urrutia: La muerte de los famosos

Por Katherine Urrutia

Una vez más sabemos de la muerte, aparentemente por sobredosis de drogas, de un conocido actor. Este tipo de noticias nos hace rápidamente asociar el mundo del espectáculo con los excesos en drogas, alcohol, fiestas, parejas y más.

La gran mayoría de las personas sueñan muy seguido con un poquito de fama, el anhelo aumenta al imaginar las muchas cosas que podrían hacer, con las facilidades que muestran muchos famosos, resultando una especie de rabia contenida saber de noticias como estas, donde las personas que tienen la condición de hacer muchas cosas benéficas siempre están ligadas a las muertes por excesos.

En lo emocional, sacando todos los decorados externos, esa emoción se llama envidia, querer la suerte del otro, la vida del otro, la fama del otro, pero la pregunta sería ¿nuestra vida y el final sería muy distinto?

Poco a poco esta sociedad se vuelve más y más viciosa, sin tener una magnitud completa de la carencia de límites o punto final a nuestras conductas, comemos sin detenernos, con resultados visibles en nuestras tallas, bebemos sin detenernos, hasta borrar los recuerdos del carrete y del supuesto “pasarlo bien”, gastamos sin necesitar la mayoría de las cosas que adquirimos, es por eso que muchos viven sobre endeudados, estamos conectados todo el día al celular, sin dejar de lado estos aparatos tecnológicos ni un segundo. Los ejemplos suman y siguen.

La envidia y los vicios son peligrosos aliados, como son también el rencor con una baja tolerancia a la frustración o descontrol. Si podemos analizar estas combinaciones, podemos ver que son emociones en defecto, el punto es ¿Por qué no dedicar el tiempo a mejorarnos, con esa misma vehemencia que dedicamos a las comidas, bebidas, compras, celular?

Comenzando este año, en lo personal, me dedicaré a trabajar en un punto que me trae problemas constantemente en las relaciones familiares. Mi meta es simple, aunque es muy compleja. Creo que lo mejor es ir paso a paso, para no generar fracasos y falsas expectativas que nos sirva como la típica excusa para abandonar nuestra meta.

Hoy les dejo la petición de hacer el análisis duro y ver si nuestras emociones negativas, nos podrían llevar a un mal final y comenzar a trabajar hoy.

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