Felipe Vergara: Desafíos regionalistas post La Haya

Por Felipe Vergara

Ya concluido el diferendo de La Haya y trabajando en su implementación, hay ciertos temas que han surgido y que para un país como el nuestro adquieren una tremenda relevancia. Muchos defendemos nuestros límites con pasión y cariño, sin embargo, hay hechos que por años hemos olvidado. Para defender nuestras fronteras debemos promoverlas también y es ahí donde los diferentes gobiernos han tenido poca o nula participación.

Chile sigue siendo un país concéntrico, donde todo gira en torno a Santiago. Nos acordamos de Arica cuando vemos amenazada nuestra soberanía, pero si no fuese por eso,  poco o nada sabríamos de la precaria situación que vive la Región de Arica y Parinacota. Un terreno con parajes y playas privilegiados que ha estado a la deriva por tanto tiempo.
 

El extremo sur no tiene un mejor aspecto. Sólo nos acordamos de nuestra Patagonia y sus alrededores cuando se habla de HidroAysén. Y si no fuese por el 27/F Dichato y Talcahuano serían un punto en el mapa; o por el rescate de los 33 y las llegadas de las celebridades estos días a firmar su película Copiapó sería solo parte del desierto de Atacama.
 

Siendo así, hay temas que se desprenden de La Haya que son relevantes y claves: nuestra descentralización. Hoy contamos con una bancada de senadores -Horvath y Bianchi-  y muchos más, que promueven dichos postulados. Éstos son además,  rostros de la zona y no impuestos desde Santiago. No es menor el caso del senador por la Región de Los Lagos, Rabindranath Quinteros, quién logró imponerse con una abrumadora mayoría y así plasmar sus principios regionales como parte clave de su campaña. Por si situación de local, solo comparte con un pequeño grupo de senadores como Jacqueline Van Ryssemberguer, Carolina Goic y Francisco Chahuán, entre otros pocos.
 

Las regiones son claves para el desarrollo de Chile. La mayor parte de nuestros recursos económicos provienen de ahí, sin embargo el retorno a aquella inversión se concentra principalmente en la Región Metropolitana. Es el momento de promover leyes que establezcan y obliguen a las empresas a reinvertir en sus zonas productivas.

La descentralización no pasa por tener el Congreso en Valparaíso o contar con una Zona Franca en Iquique o Punta Arenas. La regionalización nace por el real interés del gobierno central, de los parlamentarios y del empresariado por darle fuerza y representatividad a las diferentes zonas de Chile.
No sólo el cobre, la fruta, el vino y el salmón son éxitos regionales. Lo son también las universidades, sus profesionales, escritores, cantantes, artistas, deportistas y tantos otros que han llenado de elogios al País. Neruda de Parral; Mistral de Vicuña; San Alberto Hurtado, de Viña del Mar; Alexis de Tocopilla; Arrau de Chillán; Américo de Arica, sólo por nombrar a algunos.
La Haya deja una puerta abierta para repensar en nuestra anhelada descentralización. Es de esperar que no quede sólo en intenciones,  sino que avance hacia un interés superior de nuestro país, donde Santiago no es Chile.
 

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