La "Dulce" historia de una mujer con cáncer que arriesgó su vida por tener un bebé

Por Eduardo Contla

Dulce Adriana Rangel Torres, de 27 años de edad, oriunda de Gómez Palacio, Durango, México, recibió hace unos meses dos noticias que cambiarían su vida: la primera era que estaba embarazada y la segunda que le detectaron cáncer de mama de segundo grado. Debido a lo avanzado de la enfermedad y a lo agresiva que es, tenía que decidir entre la vida de su bebé y la de ella.

“Cuando supe que estaba embarazada sentí una de las emociones mas lindas que un ser humano pueda tener. Días después me enteré por un ultrasonido que tenia cáncer de mama de segundo grado, el cual es muy agresivo y los doctores recomendaron que abortara”,  comentó Dulce en entrevista para Publimetro.

Ella menciona que nunca pensó en el aborto como opción y que lucharía ambas batallas: la del cáncer y la de tener a su bebé.

“Cuando me realizaron la primera quimioterapia tenia mucho miedo, porque no sabría si mi bebé las iba tolerar. Ahí fue cuando decidí dejar todo en manos de Dios y me hice a la idea que yo solo era un instrumento para traer al mundo a este angelito. Yo solamente le decía a mi bebé: Ximena esto no es para ti, tú no agarres nada de esto”, agregó Dulce.

La vida le ha puesto muchas pruebas, fue despedida de su empleo como administradora luego de que sus jefes supieron que estaba esperando un hijo, ante lo cual ya actuó legalmente y está en espera de una resolución.

El pasado 2 de abril, Dulce recibió el regalo más hermoso de la vida, tal como ella lo relata:

“Mi hija nació con excelente salud, pesó dos kilos 670 gramos, se va a llamar Yolanda Ximena ya que me gustan mucho esos nombres. Gracias a Dios está muy sana, solamente resta hacerle unos estudios para verificar que sus hormonas del crecimiento estén funcionando correctamente. Sé que tome la decisión correcta al tener a mi hija, cuando la miro a los ojos y me sonríe, siento que el mundo me da vueltas. Si la vida me diera la oportunidad, me animaría a tener otro bebé”.

Dulce menciona que si un día le hace falta a su hija, quiere que la recuerde como una mujer que siempre luchó por traerla a la vida, por darle lo mejor posible y como una guerrera que no se dejó vencer por las adversidades de la vida.

Ella argumenta que todos somos distintos y que cada situación es diferente, pero que no se arrepiente de nada. “Nadie puede decidir en la vida de otros”, nos explica Dulce, quien no puede amamantar a su hija y está en espera del tratamiento para combatir su cáncer.

“Según mi vivencia respecto al cáncer de mama, lo importante es revisarse continuamente, no quiere decir que te vayas a morir, es una enfermedad como cualquier otra. Está en Dios y en uno querer aliviarse, solamente hay que aprender a cambiar los hábitos que tenemos. Pienso que el aborto, en cada persona es muy diferente. Lo mejor si no se quiere tener hijos es protegerse, ya que es una vida lo que se pone en juego. Yo creo que nadie puede ni debe decidir sobre la vida de otra persona, yo respeto a la gente que lo hace pero no estoy de acuerdo con esa forma de pensar”, concluyó Dulce.

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