Juan Diego Santa Cruz: Pobres

Por Juan Diego Santa Cruz

En Febrero de 2009 un helicóptero para combate de incendios forestales con 12 brigadistas a bordo cayó en Chanco. Todos murieron. El piloto FACH Eduardo Canala, había sido piloto del avión presidencial y no le faltaba experiencia. En los días que siguieron no hubo incendios forestales en el Maule, algo inédito ya que las brigadas no tuvieron tregua ese verano de continuos incendios. No hubo fuego porque nadie lo inició. La comunidad estaba conmocionada por la muerte de 12 jóvenes y de un destacado piloto y dejó de ser choro ir a prender las plantaciones de pino. En Chile los incendios forestales son causados por nosotros mismos y no por la naturaleza.

Ahora se quemó Valparaíso y el daño incluye 16 muertos. Usted me tendrá que perdonar pero el cuento de los pajaritos que chocaron con el tendido eléctrico no me lo trago. Justo, justo, justo el incendio más grave de la historia es iniciado por pájaros, y se sabe que son dos. ¿Sabrán también los nombres de los pajaritos?

Mucho se ha hablado de quienes llegaron tarde a apagar el fuego. Se habla en la televisión de por qué los bomberos no son pagados. Se habla que la infraestructura insuficiente de Valparaíso, habría hecho imposible reaccionar más rápido. Se habla hasta de la culpabilidad del viento sur que soplaba el fin de semana pasado. ¿No sería bueno hablar de por qué empezó el fuego? Ya está la explicación de los pajaritos y no hace falta darle más vuelta. No hace falta hablar que en Valparaíso jóvenes y no tanto prenden fuego para ver a los aviones y a los bomberos y sus carros. Prenden fuego para que llegue la tele.

¿Sabía? Pregúntele a Conaf y al Cuerpo de Bomberos. ¿O será que arman incendios por razones más profundas? ¿Será porque somos pobres?, no pobres porque tenemos poca plata, sino pobres socialmente. Pobres que no tenemos nada en que darnos vuelta hasta el punto de ser infinitamente irresponsables. Pobres porque en realidad no tenemos el tejido social que aparece a la hora de ayudar y que es inexistente para demasiados chilenos cuando se trata de pasar una tarde de verano con los amigos o los vecinos.

Tal vez para superar la pobreza material primero tenemos que hacernos ricos socialmente. Tal vez para que en Chile se acaben los pobres, primero tenemos que aprender a no quemar bosques para pasar la tarde entretenidos. ¿Y quiénes pierden con el incendio ? Todos perdemos. Pierden los bomberos que además de apagar el fuego tienen que salir a explicar por qué cresta son voluntarios, pierde el municipio, pierde el gobierno, y obviamente los que más pierden son las comunidades que no sólo pierden la casa sino que de un guaracazo son más pobres, en todo sentido.

Una sociedad civil bien organizada es una buen camino para salir de la pobreza social y también material. Los bomberos son muy buen ejemplo de cuando la sociedad se organiza y logra, no sólo apagar incendios sino formar una comunidad que hace el bien y que genera valor público. La Teletón, la Cruz Roja y hasta un grupo de personas que se junta para hacer gimnasia son fundamentales para tener una sociedad más rica en todo sentido. Cuestionar a los bomberos porque son voluntarios sucede porque se ha instalado con demasiada fuerza que el Estado puede solucionarlo todo, como los polvos mágicos, incluso apagar incendios. Mientras nos creamos los campeones mundiales de la remoción de escombros y no sepamos que la gracia está en poder evitar la tragedia seguiremos siendo pobres, en todo sentido.

 

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