Francisco de la Maza (UDI): "La educación es un servicio como cualquier otro"

Seguro de que el lucro no es el tema a discutir, el alcalde de Las Condes se ampara en los resultados obtenidos por sus establecimientos para empujar la discusión hacia la calidad y no la gratuidad en la educación.

Por Matías Carvajal

Con un promedio ponderado de 540 puntos, 71 por sobre la media nacional, los colegios municipales de Las Condes se han convertido en la bandera de lucha enarbolada por el alcalde de dicha comuna para defender la calidad y no la gratuidad de la educación. Sentado en su oficina, el otrora samurái de Joaquín Lavín relata los logros alcanzados en su gestión en el ámbito de la educación. Hay galardones (destaca el Premio del Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño de los Establecimientos Educacionales Subvencionados entregado por el Mineduc), estudios (Educación 2020 situó a la comuna como la mejor gestora educacional del país) y certificados  (todos sus colegios alcanzaron la autonomía) que respaldan su gestión. Sin embargo, los críticos no se amilanan y apuntan a que dichos resultados se deben  a los recursos con que cuenta la municipalidad más rica del país.

¿La calidad de la educación es un tema de recursos?
-Recursos y gestión. Obviamente que hoy con la subvención que entrega el Estado no alcanza, por lo que la gestión es clave. No obstante, se pueden invertir muchos recursos, pero si la solución apunta a la gratuidad y no a la calidad dichos recursos se perderán por completo.

¿Qué significa que deba apostarse por la calidad y no la gratuidad?
-Estoy de acuerdo con que la educación pública y gratuita,  que desde los años 80 está centrada en los municipios como sostenedores, necesita un cambio profundo. No tiene que ver con el cambio del sostenedor, sino con la importancia que se le ha dado. Insisto en que el problema no son los sostenedores, sino que el abandono que ha sufrido.

Para solucionar este problema, hay que apuntar a la calidad de la educación en forma integral. Hoy la gratuidad no es suficiente incentivo para que las familias envíen a sus hijos a la educación pública. El real incentivo es la calidad, no la gratuidad. Hay familias que prefieren enviar a sus hijos a un colegio particular subvencionado porque entrega mejor calidad.

¿Usted está a favor del lucro?
-Estoy a favor del lucro, pues éste mueve a la economía. Si alguien lo hace bien, ¿por qué no podría lucrar? Insisto en que el punto no es el lucro, sino que la calidad de la educación. Si logramos entregar una educación de calidad gratuita, la educación privada mejorará automáticamente, ya que nadie querrá mandar a su hijo a un colegio pagado si es que puede mandarlo a uno gratis que le entregue la misma calidad.

Una de las grandes críticas a la educación particular subvencionada es que segrega. ¿Cómo se puede evitar la segregación?
-La respuesta es obvia: integrando. En Las Condes, por ejemplo, tenemos un programa que nos ayuda a detectar a niños con abandono, que se manifiestan a través de conductas conflictivas (violencia, peleas, etc). A través de un equipo de especialistas los acompañan en sus primeros años de escolaridad, hasta que logran adaptarse a sus colegios y compañeros. No he visto mejor manera de evitar la segregación que este tipo de programas.

La declaración de los DDHH de la ONU establece que la educación es un derecho
-La educación es un servicio como cualquier otro que pueden prestar actores públicos o privados. No hay diferencia entre éste y otros servicios.
 

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