Columna de Joel Poblete: "Maléfica”: Cuento clásico en versión 2.0

Por Joel Poblete

Aunque los resultados de anteriores producciones similares han sido irregulares y no han tenido el impacto masivo esperado, los productores de Hollywood continúan con una tendencia fílmica de los últimos años: proyectos basados en tradicionales cuentos infantiles. Desde “La chica de la capa roja” en 2011, pasando por dos versiones de Blancanieves en 2012 -”Espejito espejito” y “Blancanieves y el cazador”-, hasta el año pasado “Hansel y Gretel: cazadores de brujas”, la veta no parece agotarse, y es así como mientras ahora debuta esta “Maléfica”, ya se están difundiendo avances de la “Cenicienta” que dirige Kenneth Branagh y se estrenará el próximo año.

El principal gancho publicitario de “Maléfica” reside, por supuesto, en el regreso a la pantalla grande de Angelina Jolie tras cuatro años de ausencia, y sigue otra tendencia de estas versiones 2.0 de cuentos clásicos: que la madrastra o la villana de turno sea encarnada por una actriz cotizada y ganadora del Oscar. Antes fueron Julia Roberts y Charlize Theron en las reversiones de “Blancanieves” y en la “Cenicienta” del próximo año será el turno de Cate Blanchett.

En el caso de esta nueva película, se retoma la historia de “La bella durmiente”, pero además del legendario cuento de Perrault, la principal fuente es la recordada versión animada de 1959 de los estudios Disney. Así queda claro por la estética del film, que evoca el castillo, la casa en el bosque, las tres hadas madrinas y especialmente el atractivo look de Maléfica, que de sofisticada e inolvidable villana en la versión Disney, pasa acá a ser la protagonista. 

Tratándose del debut como cineasta de Robert Stromberg, no es de extrañar que entre lo más destacado de esta adaptación estén la ambientación y decorados: ganador de dos Oscar como director de arte, por “Avatar” y “Alicia en el país de las maravillas”, Stromberg es reconocido por una trayectoria de más de dos décadas como responsable de efectos visuales en cintas de realizadores como Scorsese, Spielberg, Weir y Del Toro, y en esta ocasión encargó el diseño de producción de su ópera prima a otros dos artistas muy fogueados en estas lides, Dylan Cole y Gary Freeman.

Apoyado por la dirección de fotografía de Dean Semler (ganador del Oscar por “Danza con lobos”), el resultado es tan exuberante y vistoso como en las dos películas que le permitieron a Stromberg ganar el premio de la Academia. Pero a la hora de contar la historia y desarrollar sus personajes, el director no logra evitar que “Maléfica” sea convencional, predecible y monótona. En esta oportunidad, en vez de contar la ya conocida historia de la princesa Aurora tal como lo dicta la tradición, el eje del relato es Maléfica, a quien conocemos desde su infancia como una carismática hada que custodia un páramo encantado, y el film mostrará por qué llegó a tomar actitudes negativas e incluso amenazar la existencia de la princesa; en el fondo, la esencia de esta Maléfica es más bondadosa y comprensible que su versión animada de 1959, y en eso radica la novedad de esta adaptación.

Pero a pesar de sus atractivos visuales y la siempre llamativa presencia de la Jolie, esta “Maléfica” no llega muy lejos, en buena medida porque sus escenas de acción parecen enésimos calcos de lo que Peter Jackson ha desarrollado en sus versiones fílmicas de Tolkien, y porque no saca suficiente partido a su elenco, que cuenta con actores de prestigio como Imelda Staunton y Lesley Manville (habituales en el cine de Mike Leigh) y el sudafricano Sharlto Copley insistiendo en encarnar a villanos caricaturescos (como en “Elysium”). Como entretención infantil puede funcionar, pero como atractivo para el público general, es limitada y prescindible.

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