Columna de Magdalena Piñera: "Si no hay pega, no hay paga"

Por Magdalena Piñera / Fundación Avanza Chile

Durante los últimos días he escuchado a algunas autoridades decir que “los números no importan” al referirse a la cantidad de empleos que nuestro país ha creado o puede crear, con un dejo de desprecio a la meta cumplida por el anterior gobierno respecto a la creación de más de un millón de empleos entre el 2010 y el 2014. Incluso el diputado Andrade señaló que “encuentro que es una frivolidad sin son 100 mil, 200 mil, 400 mil…”.

Pero permítanme discrepar de esta actitud que a mi parecer busca sacar de la discusión pública el hecho que este gobierno no se ha puesto metas claras en cuanto a crecimiento y creación de empleos (y la verdad, no entiendo bien por qué). Los números sí importan. Importan porque detrás de cada cifra hay una persona, una familia, una madre o un padre que trabaja honradamente para recibir a fin de mes una paga por su trabajo. Detrás de cada número hay un joven esperanzado en poder desarrollarse como trabajador, ojalá en algo de su interés, y que le permita crecer como persona y como profesional. Detrás de cada número hay personas que han encontrado una oportunidad para salir adelante.  

Cuando el diputado Osvaldo Andrade era ministro del Trabajo durante el primer gobierno de la Presidenta Bachelet -mismo tiempo en que la actual ministra del Trabajo era subsecretaria de Carabineros-, el desempleo en Chile llegaba a dos dígitos. Es decir, había más de 700.000 personas sin trabajo. Como lo lee. 700.000 personas afectadas por la falta de empleos, angustiadas por ellas y por sus familias, agobiadas por no tener la oportunidad de trabajar y tener un salario con el cual vivir. Y no se trata sólo de un problema económico. Pues la situación de no tener un trabajo afecta la autoestima, la dignidad, genera menos oportunidades, y hace que aquellas personas y familias vean sus sueños truncados. Y lo que es más grave, es lo que genera las mayores desigualdades en el país. Porque alguien sin empleo se sitúa inmediatamente en el sector más vulnerable de nuestra sociedad. 

Agreguemos que muchos de quienes sí tenían un empleo, eran sin contrato de trabajo definido. Algo muy básico, el estándar mínimo para darle certeza laboral y la estabilidad que cada persona requiere para estar tranquila y trabajar dando lo mejor de sí. Pero lo que ahora Andrade minimiza y dice que es tan obvio, no era tan obvio cuando él era el ministro. Hace poco y a raíz de esta discusión, escuché la frase “si hay menos pega, hay menos paga”. Entonces me llama profundamente la atención las frases del diputado y de la ministra Blanco. 

Hoy la situación es muy distinta. Y a buena hora que así sea. El nuevo gobierno recibió en marzo de este año un país bordeando el pleno empleo, con más de un millón de nuevos trabajos creados en cuatro años, donde casi el 70% de ellos es con contrato indefinido. Pero al parecer a las nuevas autoridades eso no les importa… porque no importan las cifras. Eso dijo la ministra. Eso ratificó el diputado al decir que “a mí que me digan 600 mil o un millón, no es lo que importa”. Eso aplaudió la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores. Pero esa diferencia ¡por Dios que sí le importa a los más de 400 mil personas que quedarían sin trabajo!

Estamos de acuerdo: hay que mejorar la calidad del empleo. Todos queremos que Chile sea un país desarrollado, donde todos tengan la oportunidad -de acuerdo a sus talentos e intereses- de dar lo mejor de sí. Pero no da lo mismo que suba la cesantía. Si no hay trabajo, no hay calidad que mejorar. Si no hay pega, no hay paga. Ojalá todos, gobierno, sociedad civil, empresarios grandes y pequeños, entendamos que junto a la educación, el trabajo es sin duda la mejor palanca para generar los cambios que Chile quiere y merece. 

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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