Entrevista a Michelle Bachelet: “Llegó el tiempo de ejecutar”

Por Matías Carvajal / Publimetro
MARIHUANA

¿Está preocupada por el alto consumo de marihuana en los  jóvenes chilenos?

-Es una realidad que expresa el que nuestra juventud ha adquirido hábitos y conductas que muchas veces no son conversadas ni debatidas en la sociedad. Por esto, nosotros vamos a revisar la clasificación de drogas duras y la Ley 20.000 porque hemos visto que ese tipo de medidas no bajaron el consumo ni tampoco ayudaron a controlar el narcotráfico.

¿Cómo médico cree que la marihuana es inocua?

-Cuando estudié siquiatría se decía que la marihuana desencadenaba patologías siquiátricas; luego se señaló que la persona tenía características propias y que la marihuana no era responsable de la esquizofrenia u otras patologías. Lo que sí han postulado los especialistas es que la marihuana puede llevar al uso de otras drogas. Yo estoy disponible para mirar y revisar, porque hasta ahora las políticas no han servido. Debemos buscar la manera para que los jóvenes puedan vivir libres de drogas. 

¿Se podría pensar en la legalización?

-No está en los planes, pues estamos dedicados a las reformas. Eso sí, le hemos pedido al Senda que nos presente un plan sobre este tema. Vamos a revisar sin prejuicios todas las alternativas.

 

A horas de iniciar su gira de Estado a África, la Mandataria nos recibió en el Salón Azul de La Moneda para hablar de educación y algo más.

¿Cómo está Presidenta?

-Hiperactiva. Trabajando con mucho entusiasmo para honrar los compromisos tomados con la gente.

¿Viento en popa?

-Sí, todo dentro de la carta de navegación, pues estoy convencida que una de las cosas que le hace mal a la política es tomar compromisos y no cumplirlos.

¿Qué la desvela hoy?

-Me desvela poder trabajar con más sentido de urgencia; es decir, no seguir revisando, sino implementar. ¡Llegó el tiempo de ejecutar! Tenemos que cumplir el presupuesto, pues ello nos permitirá dinamizar la economía.  

Malas las últimas cifras del Imacec.

-Bueno, hay otro punto -que aunque no termina de desvelarme- es bueno aclarar. Durante la campaña del año pasado siempre dije que se estaba viviendo un proceso de desaceleración económica que se prolongaría el 2014; entonces, cuando ayer dije que estábamos tranquilos es porque sabíamos que este proceso venía.

Al final del día parece que la economía lo es todo, tal como decía Bill Clinton.

-“It’s the economy, stupid”, dijo, lo que podría ser traducido de una forma más suave como “Es la economía, leso”… Mmmm, la economía no lo es todo, pero es importante. Para distribuir mejor y lograr un mayor bienestar se necesita crecimiento económico.

¿La desaceleración afectará la recaudación de los US$8.200 millones que necesita la reforma educacional?

-Expertos de acá y de afuera me aseguran que no se verá afectada. Es clave darse cuenta que la forma gradual en que ha sido proyectada la reforma tributaria coincide con la recuperación de la economía, lo que no pone en riesgo los recursos para la educación.

¿Cree que ha existido secretismo en la reforma educacional?

-No, lo que creo es que la reforma es enorme y muy compleja (ocho proyectos de ley distintos). Mucha gente ha dicho, ¿por qué no mandaron primero el proyecto de la educación pública? Porque para mejorar el sistema necesitamos educación de calidad en todo el sistema, mixto y privado. Tenemos que cambiar el paradigma de la educación como un bien de consumo a un derecho social. 

Nada de lucro.

-Lo dicen los estudios: donde hay lucro no se puede asegurar la calidad de la educación. La idea es que el dinero llegue al aula y mejore la condición de los chiquillos. Mire (muestra una serie de documentos) estos estudios internacionales (PISA) donde Chile aparece penúltimo en el acápite segregación y 107 (de 148) en calidad de educación. Otro dato de la OCDE dice que el 10% de los estudiantes más desfavorecidos de Shanghai tiene mejores resultados que el 10% más privilegiado de Chile.

El diagnóstico es claro, el punto es cuándo conoceremos más detalles de la solución, léase reforma.

-Sugiero que la gente más interesada busque el proyecto de ley de fin al lucro en la página del Congreso y se informe. Sabíamos que había un riesgo de perder la mirada global si enviábamos la reforma en pedazos, por eso intenté ser contundente en el mensaje.

¿Por qué hay que desmunicipalizar?

-Porque el Estado debe garantizar educación de calidad para todos y no depender de si un municipio es rico o pobre. Hoy hay alcaldías con deudas previsionales y problemas financieros gigantescos y otras saneadas. 

¿Cuánto debería ganar un profesor?

-Un sueldo digno, pero aún no hemos pensado en cifras.

¿Cuándo tendremos novedades al respecto?

-Esperamos que la Política Nacional Docente, proyecto que será el próximo que enviaremos, responda a sus expectativas. Y luego viene el gran ítem de la educación superior. Tenemos un claro mapa de la reforma.

Dentro de ese mapa ¿cuándo se materializa la gratuidad?

-A mí me gustaría aprobar la reforma a fines del próximo año para tener gratuidad a partir del 2016.

La última encuesta Cadem dice que el apoyo a la reforma es de un 50%, lo que no se condice con su popularidad. ¿Hay un problema comunicacional?

-Tenemos que reforzar las instancias que partieron en el Ministerio de Educación con las mesas de participación y diálogos, pues hay muchos mitos dando vuelta. 

¿Cómo cuáles?

-Que se van a cerrar colegios o que el Gobierno no quiere la educación privada. La campaña del terror dice que no vamos a dejar que los apoderados elijan el colegio de sus hijos. Falso. Nosotros queremos que los padres elijan el colegio de sus hijos y no que los colegios seleccionen a las familias.

Pero hoy para los colegios es un incentivo tener un mayor número de alumnos.

-Nosotros creemos que si hay un colegio que de verdad está comprometido con la educación va a seguir funcionando sin problema. Lo que no queremos es que la plata del Estado se use para lucrar. 

¿Tienen alguna estimación respecto de cuántos colegios particulares subvencionados cerrarían con la reforma?

-Esperamos que ninguno. ¡No queremos que se cierren los colegios particulares subvencionados ni perjudicar a las familias o a los chiquillos! 

¿Hay ánimo de negociar?

-Sí, mientras no se pierda el corazón de la reforma estoy abierta a mirar opciones. La clave es transformar la educación de un bien de consumo a un derecho social.

¿Y la admisión?

-Hay que discutir el mejor sistema, pero no puede ser que hoy los criterios de admisión sean socioeconómicos o étnicos.

¿Por qué no se inyectan los recursos directamente en la educación pública en vez de comprar colegios?

-No tenemos interés alguno en comprar colegios. Otra cosa es que si en algún lugar determinado el único colegio es particular subvencionado y decide cerrar tendremos que buscar una opción. Nosotros vamos a invertir en la educación pública, pero no basta con ello, pues debemos cambiar el paradigma.

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