La fotografía drone avanza al alcance de los aficionados

Por Wanise Martínez / PUBLIMETRO SAO PAULO

Mira al cielo. Tal vez veas uno de ellos: pequeños robots con cámara que vuelan. No, no son OVNIS o utilería de película de ciencia ficción. Los drones son aparatos voladores controlados por el hombre usados para producir imágenes aéreas desde una vista panorámica única. Están conquistando adeptos alrededor de todo el mundo, desde profesionales a amateur.

“Encuentro que los drones son las máquinas más relevantes de todas las que existen actualmente” dice Eric Bergeri, fotógrafo y fundador de iDrone.TV, pionero en filmación aérea con drone en Brasil.

De forma prospectiva, a diferencia de las fotos tomadas por aviones y helicópteros, las tomadas por vehículos aéreos no tripulados (VANT) son verdaderamente asombrosas, pero los usuarios deben tener cuidado y nunca volar uno en lugares congestionados. Pueden ser peligrosos cuando no son usados adecuadamente.”

¿Cómo funcionan?

Los drones más básicos consisten en una batería, un censor en el centro y tres o cuatro propulsores de hélice. Drones también tienen capacidades GPS, comando a radio y, claro, una cámara. Tales aeronaves no tripuladas pueden alcanzar velocidades de hasta 80 km/h, controlados por un control remoto que además coordina el enfoque y tomas de cámara.

Las imágenes producidas pueden ser monitoreadas por un computador, un tablet o un smartphone. Los precios de estos aparatos usados para fines recreativos varía normalmente entre USD 1,000 y USD 2,500 y no son difíciles de encontrar. Pero dependiendo de la ley que existe en cada país, existen áreas donde el uso de drones está restringido.

Modo de vida

Gracias a su popularidad creciente, la fotografía drone incluso ha creado su propia red social llamado Dronestagram, centrado en compartir fotografías tomadas por drones alrededor del mundo. Con ya más de 10,000 miembros y logrando conseguir asociación con los decanos de la fotografía, National Geographic, el sitio web realizó el primer concurso dedicado a la fotografía tomada por drones recreacionales.

“Este es un nuevo lenguaje visual, una nueva forma de ver y descubrir el mundo, una nueva forma de capas para las imágenes”, dice Eric Dupin, fundador de Dronestagram y fan de la fotografía aérea. “ Me gusta volar drones en mi tiempo libre”. Para él, este dispositivo tiene más beneficios que cualquier otro. “Drones pueden ir a lugares que ningún otro aparato puede alcanzar y realizar tomas con ángulos impresionantes”.

Drones para los serios

Volar robots con cámara ha sido disfrutado por fotógrafos, periodistas y otros profesionales de medios.
Uno de ellos es el premiado fotógrafo, periodista y autor de National Geographic, Kike Calvo, quien ha estado usando este aparato desde el 2013 cuando fue cautivado con la idea de explorar el potencial de uso positivo de aviones no tripulados en la fotografía. 

“Decidí hacerme lo más experto posible y desde entonces se ha convertido en una de mis herramientas de trabajo donde la ley lo permita”, dice Calvo.   “Podemos transportarlos con nosotros mismos a cualquier parte, nos permiten oportunidades únicas para tomar fotos increíbles y también nos ahorran dinero”.

¿Qué dicen los países?

Francia es uno de los pocos países que ha establecido algunas normas para el uso comercial y civil de los aviones no tripulados. La mayoría aún no cuentan con regulación para su uso. La explicación puede estar relacionada con la controversia en torno a estos artefactos que, en gran parte, se comparan con los aviones espía militares.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo