Columna de Raúl Sohr: "EEUU empantanado en Irak"

Por Raul sohr / Analista internacional

El presidente Barack Obama llegó a la Casa Blanca, entre otras cosas, con la promesa de sacar al país de las guerras más largas de su historia: la de Afganistán e Irak. Ambas iniciadas por su antecesor George W Bush. Esta voluntad de acabar con ambos conflictos le valió a Obama el premio Nobel de la Paz que le fue otorgado en 2009. Pero ahora en Estados Unidos viene de declarar que su país está en guerra con ISIS, la organización yihadista sunita que ocupa parte del territorio de Siria e Irak. Obama ha sido enfático en asegurar a sus compatriotas señalando que Washington limitará su participación al reconocimiento y bombardeos aéreos. En tierra brindará entrenamiento, armas y apoyo logístico pero no pondrá tropas en el campo de batalla. Dado que el ejército iraquí ha demostrado una bajísima capacidad de combate queda la interrogante de quién enfrentará a los yihadistas. El general Martin Dempsey, el jefe del Estado Mayor conjunto, fue más lejos que su superior, el primer mandatario: “Para ser claros, si llegamos al punto en que yo creo que nuestros asesores deben acompañar a las tropas iraquíes en ataques contra blancos del ISIS, yo se lo recomendaré al presidente”. En la actualidad el Pentágono mantiene 1.600 asesores militares desplegados en Irak. Obama reiteró, en todo caso, después de Dempsey que no, que no pondrá botas en el terreno. 

Abrir la posibilidad que tropas estadounidenses vuelvan a misiones de combate despierta suspicacias. Viene a la memoria la experiencia de la Guerra de Vietnam en que Estados Unidos buscó ocultar cuanto pudo su alto grado de participación militar. Inicialmente negó que los aviones que combatían en Vietnam del Sur a menudo fueran piloteados por estadounidenses. Durante años desmintió que ejecutaba bombardeos devastadores en Laos y Camboya. En situaciones militares críticas, cuando acecha la derrota, corre esto de que en la guerra todo vale. 

La ambigüedad de Washington sobre las metas y plazos en esta nueva guerra, que ahora abarca a Siria, abre muchas interrogantes. Obama habla de destruir a ISIS en un plazo de tres años. ¿Qué significa destruir? ¿Ha concluido la guerra contra Al Qaeda? A fin de cuentas ISIS no es más que una de sus disidencias. ¿Qué otras organizaciones son afines al yihadismo sunita? El régimen militar egipcio postula que la Hermandad Musulmana, del depuesto presidente Mohamed Morsi, calza en la definición. En dicho caso habrá que incluir a los palestinos de Hamas que están afiliados a la Hermandad. 

En toda guerra un punto decisivo es tener objetivos claros. ¿Cuál era el objetivo en Vietnam? Desde la perspectiva de Washington sería una guerra limitada. No pretendía derrotar a los norvietnamitas sino que proteger a Vietnam del Sur. Ya se sabemos cómo terminó con el bombardeo de Hanoi y todo el norte del país. Ahora el enemigo declarado es ISIS pero para combatirlo ya se bombardea Siria un país soberano desgarrado por una guerra civil. Así, de entrada, Obama propone una guerra larga que legará a su sucesor/a. Un conflicto de perfiles grises en el que no se aprecia una estrategia de salida sino que muchas posibilidades de resultar empantanado. 

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo