Porno a la colombiana: Una guía con todo lo que necesitan saber

Por Luz Lancheros

La industria pornográfica colombiana aún es incipiente, pero tiene potencial. En un país con mucha mojigatería al respecto y con severos reparos a la hora de hablar de la industria del entretenimiento para adultos, las empresas que se dedican formalmente al negocio deben sortear muchos obstáculos a la hora de producir contenido original. Aquí les mostramos algunos datos de cómo ha avanzado esta industria en Colombia, en los últimos años.

Antecedentes: en un reportaje de “El Espectador” de 2008 se conoció que en los años 80 comenzó a circular la revista “La Sueca”, que tiene entre 7 y 8 mil números de tiraje. Su dueño la adquirió para la época por 60 millones de pesos colombianos y hoy la revista está dividida en dos publicaciones: “La Sueca” y “Privado”. Su dueño ahora incursionó en la industria del video.

Los empresarios: a la hora de hablar de porno colombiano suenan los nombres de Cristián Cipriani y Andrea García, pareja de esposos que crearon la productora 17/26, que produce contenido para sus páginas web. Lo exportan a varios países y, asimismo, son dueños de 50 páginas porno online. Comenzaron a transmitir programas con contenido sexual en televisión. Cipriani es conductor del programa de Canal + “Switch”, dedicado a contenido adulto.

Pero desde hace ocho años decidió incursionar, junto con Andrea, en la industria de entretenimiento adulto. Comenzaron a rodar cinco mil escenas de solo sexo para luego profesionalizar su contenido. El pornstar español Nacho Vidal y “Penthouse”, entre otros, han sido sus clientes más renombrados.

Las cifras: en 2010, en un reportaje de la “Revista Dinero”, se vio que la productora, la única registrada legalmente en Colombia, genera 800 escenas anuales y 25 semanales. Cada una cuesta entre 100 y 10 mil dólares. Necesitan de 600 horas de rodaje para solo 100 escenas y en cada producción participan más de 90 personas. Pagan hasta 3 millones de pesos colombianos por locaciones.

Los actores y las figuras: Los actores colombianos masculinos reciben entre 100 mil y 500 mil pesos. Las actrices entre 500 mil y 5 millones de pesos. La actriz colombiana más conocida y mejor pagada es Esperanza Gómez, pero rueda con productoras extranjeras. Otras figuras son Isabella Obregón, quien se retiró temporalmente del porno, y Jaime Ramíres “Rasputín”.

Páginas de internet: 17/26 capacita a escritores y actores, entre otros, para generar su contenido online, el que venden también a disponibilidad. También montan páginas web. “Los gringos pagan mucho y muy bien. En Colombia se registran los mayores fraudes electrónicos”, afirmó Cipriani para la revista “Dinero”.

Por su parte, Nacho Vidal afirmó para “El Espectador” que gracias a productoras como estas, el porno colombiano tenía “mucho potencial”.

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